
Lucrecia Martel, de jurado a directora
Rodará en la Argentina "La niña santa"
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BERLIN.- Acompañada de una importante delegación argentina que le apostaba a su talento y a su capacidad de trabajo, hace apenas un año que Lucrecia Martel llegaba a la capital alemana con su primera película bajo el brazo y con la expectativa de convertir esta llave que es el Festival de Berlín en su decisivo lanzamiento internacional. Hoy, consagrada tras el éxito de su premiado debut, vuelve como uno de los diez jurados de la competencia principal de la quincuagésima segunda edición del Festival de Berlín.
En una pausa de su apretada agenda, la joven directora argentina dialogó con LA NACION sobre la importancia de que continúa la presencia del cine argentino, y de su actual proyecto, "La niña santa", largometraje que planea comenzar a filmar el próximo invierno en la Argentina.
-A un año del éxito de "La ciénaga" en Berlín, ¿cómo te sentís cumpliendo el rol de jurado?
-Creí que iba a ser una tortura, pero en verdad es mucho más placentero de lo que pensaba: nos atienden muy bien, comemos y vemos películas. Además, como todos los que integran el jurado son personas con posiciones muy fuertes respecto del cine, las conversaciones son muy interesantes. Al comienzo me alarmó tener que emitir juicio sobre películas de directores que tienen muchísima más experiencia y trayectoria que yo, me resultaba incómodo; pero pienso que esta invitación era claramente una especie de gesto de complicidad con la nueva generación y un reconocimiento de que en el cine argentino pasa algo. Con todo lo que ha pasado en la Argentina en el último tiempo, había que tomar la posta, aprovechar este momento tan especial de nuestro cine y simplemente hacerlo.
-¿Pensás que esta distinción te favorecerá en tus proyectos?
-Hasta ahora no puedo evaluar el impacto que produce que un director sea jurado... pero no creo que por ello me resulte más fácil conseguir el dinero para "La niña santa". Pienso que no, que son cosas separadas.
-¿Sigue exhibiéndose "La ciénaga" en festivales europeos?
-Sí, a fines de marzo estaré en el Festival de Créteil, un festival de cine de mujeres que ya tiene muchos años. Me invitaron para pasar la película y es algo muy gracioso, porque cuando mandé mi corto ("Rey Muerto"), en 1996, lo rechazaron y este año lo pasaron en la conferencia de prensa. En fin... el tiempo pasa y los gustos cambian
-¿En qué etapa se encuentra tu nuevo proyecto, "La niña santa"?
-Terminé de escribir la historia y la estructura de la película, pero me queda mucho trabajo por hacer. No estoy conforme y siento que debo rehacer el texto, pero en la Argentina. Para mí, haber estado escribiendo afuera fue muy extraño. Quizá no sea muy hábil para hacer cosas fuera de la Argentina, me sentí todo el tiempo como en el aire.
-¿Por qué escribiste este guión en Francia?
-Porque recibí una beca del Festival de Cannes, por la cual ellos me daban casa, viáticos y todas las comodidades para que me dedicara durante cuatro meses a escribir y a encontrarme con gente de la industria francesa, lo cual fue muy productivo. En realidad, de ese período estuve sólo tres meses, pero hubiera preferido que me enviaran el dinero para quedarme trabajando en la Argentina.
-¿En "La niña santa" continuás la estética de "La ciénaga" o hay algún tipo de cambio en cuanto al lenguaje artístico?
-Va a ser diferente, porque es una película distinta y pienso que tendrá un público diverso. Pero tanto la construcción, como la narración con elipsis muy marcadas, como el trabajo de la banda de sonido (que quizá sea más compleja) se mantienen.
-¿Qué cuenta la historia de "La niña santa"?
-Es una historia sobre la redención y sobre el peligro de la redención. Parece algo muy abstracto, pero en realidad es muy concreto, sería algo así como las nefastas consecuencias del bien. Se trata de una adolescente mística que se mete en la cabeza que tiene que salvar el alma de un médico, de un hombre que ha hecho algo que no está bien. Y la acción de la película narra cómo, en su intento de salvación, este hombre se hunde cada vez más.
-¿Volverás a trabajar con personajes y actores sacados directamente de la realidad?
-Sí, totalmente. Eso es inevitable. Cuando vuelva retomaré el trabajo de preselección del casting y seguiré buscando la chica para el protagónico. Esa mecánica se repetirá: buscar y buscar hasta dar con la persona que pueda interpretar el papel.
-¿Dónde transcurre la historia?
-En el mismo lugar que "La ciénaga".
-¿Ya tenés preparada la producción para este film?
-La hicimos previamente. Esa etapa de desarrollo del proyecto, casi anterior al guión, es el momento más difícil para conseguir un productor, porque es la etapa de búsqueda de elementos, de fotos, de archivos... Estuvimos haciendo muchísimas fotos de hoteles, por ejemplo, porque la mayor parte de la acción transcurre en hoteles.
-Tras el éxito de "La ciénaga", ¿sentís alguna presión para presentar un nuevo trabajo?
-Las ventajas que da tener una película que haya gustado son enormes, de modo que después de "La ciénaga" muchas cosas fueron más sencillas para "La niña santa". Pero, a decir verdad, las repercusiones de lo que hago me afectan mucho, y por eso decidí leer la prensa mucho tiempo después, para no dejarme influir en el momento, porque tanto la bronca como el halago me llevan a una especie de situación absurda que no me sirve para nada.




