Madonna, una diva en apuros
Actúa en "Insólito destino", cuestionada remake de un clásico de Lina Wertmüller
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Pese a la innegable popularidad de Madonna y al prestigio de su marido, el director inglés Guy Ritchie, "Insólito destino" ("Swept away" es el título original) resultó un fracaso de crítica y público en todo el mundo.
Esta remake de "Travolti da un insólito destino nell´azzurro mare d´agosto", provocativa sátira entre romántica y política que la realizadora italiana Lina Wertmüller rodó en 1974 con Mariangela Melato y Giancarlo Giannini, tuvo un paso fugaz por las salas norteamericanas, pero ni siquiera llegó a estrenarse en los cines británicos. Al igual que en ese mercado, el sello LK-Tel la lanzó en los videoclubes argentinos el martes último tanto en VHS como en DVD.
La película -que se filmó en paradisíacos enclaves de Malta e Italia con un costo de 10 millones de dólares- comienza con un crucero privado por Grecia con el que un pasivo y millonario zar de la industria farmacéutica (Bruce Greenwood) intenta agasajar a su bella, exigente y arrogante esposa (Madonna). Amber es una cuarentona que vive rodeada de amigos bastante elementales (interpretados por actores como Jeanne Tripplehorn, Elizabeth Banks y David Thornton), mientras se dedica a maltratar al capitán del barco (Yorgo Voyagis) y al resto de la tripulación, especialmente al contestatario marinero Giuseppe (Adriano Giannini, hijo de Giancarlo). Pero todo cambiará de forma radical cuando Amber y Giuseppe quedan varados durante un mes en una isla desierta: el "insólito destino" del título los llevará a desarrollar una relación que oscila entre la dominación y la pasión.
El largometraje apuesta premeditadamente al grotesco, al ridículo, a una parodia de la lucha de clases que a estas alturas resulta bastante perimida, pero tiene de todas maneras algunas secuencias, diálogos y observaciones que resultan bastante interesantes y punzantes.
Fuera de registro
Guy Ritchie, considerado por buena parte de la crítica como "el Tarantino inglés" a partir de modernos thrillers como "Juegos, trampas y dos armas humeantes" y "Snatch, cerdos y diamantes", no parece demasiado cómodo con este cambio de estilo e intenta emular la estética y cierto discurso setentista -corrosivo para esa época pero algo risible hoy- que manejaba Wertmüller. Así, esta tercera colaboración entre Ritchie y Madonna (filmaron juntos un cortometraje publicitario para la firma automovilística BMW y el videoclip de la diva "What it feels like for a girl") queda destinada exclusivamente a fanáticos de la pareja o a aquellos que se interesen en ver una verdadera rareza que en su accidentada carrera comercial tuvo más detractores que fanáticos.


