Pequeña Miss Sunshine, una familia rodante

Toni Collette habla de esta rara comedia
Marcelo Stiletano
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10 de octubre de 2006  

“Si hubiese querido hacer lo mismo todo el tiempo, una y otra vez, me habría dedicado a trabajar en una sitcom”, dice Toni Collette, frase que encierra toda una declaración de principios.

Pocas figuras tan encumbradas como esta aplaudida actriz australiana de 33 años, que se dio a conocer hace algo más de una década con la sorprendente El casamiento de Muriel y a partir de allí comenzó a llamar la atención de Hollywood pueden mostrar tanta capacidad para pasar de un papel a otro –ambos completamente distintos entre sí– en tan poco tiempo. Alcanza con ver cómo supo viajar de Sexto sentido a Un gran chico y de Las horas a En sus zapatos, hitos de una carrera en el cine llamativamente sólida y siempre ascendente, para comprobarlo.

Aunque en términos laborales Collette lleva unos cuantos años dedicada a atender los llamados de los estudios hollywoodenses, hasta ahora prefirió no instalarse cerca de sus posibilidades de trabajo más atractivas. Sigue viviendo en su tierra, más precisamente en Bondi Beach, uno de los lugares más atractivos y convocantes de su Sydney natal, en donde comparte el hogar con su esposo desde hace tres años y medio, el baterista Dave Calafassi.

Pero los viajes entre Australia y California, cada vez más frecuentes, tuvieron que ver en los últimos tiempos con Pequeña Miss Sunshine (Little Miss Sunshine), uno de los más sorprendentes éxitos de los últimos tiempos surgidos del cine independiente norteamericano, cuyo estreno local Fox anuncia para pasado mañana.

En el camino

En esta mezcla de comedia y road movie que, según se anticipa, gira alrededor de las peripecias del complicado viaje de una familia disfuncional durante un viaje que tiene como destino un concurso de belleza para preadolescentes, Collette personifica a una madre que trata de mantener unido a un complicado grupo humano.

“Me gusta la clase de humor que transmite esta clase de películas, que a veces es realista y a veces muy bizarro. Mientras leía el guión me reía y lloraba al mismo tiempo. ¿Por qué lo elegí? Por puro instinto. Nunca tengo un master plan para elegir personajes. Más bien diría que los personajes me eligen a mí. Cuando me acerco a alguno y me gusta, la línea del cerebro pasa de largo y la decisión de hacerlo mío pasa por otra parte de mi ser", señala la actriz en una entrevista acercada a LA NACION por la distribuidora local del film.

Del video al cine

Al día siguiente de leer el guión -mientras filmaba The Night Listener , un oscuro thriller junto a Robin Williams-, Collette se comunicó con Jonathon Dayton y Valerie Faris, que debutarían como directores de largometrajes con Pequeña Miss Sunshine después de una bien ganada fama como realizadores de aplaudidos videoclips y trabajos para MTV.

"Cuando llegué a Los Angeles y charlé personalmente con ellos por primera vez quedó claro que teníamos la misma visión respecto de la película. Ellos tenían esta historia en la cabeza desde hacía mucho tiempo y sabían perfectamente cómo hacerla. Tenían pensado cada encuadre, pero también estaban muy dispuestos a colaborar con los actores, por lo que todo estaba en su lugar desde el comienzo", detalla Collette, que comparte los papeles protagónicos con Greg Kinnear, Alan Arkin y Steve Carell, el gran comediante de Virgen a los 40 y la serie de TV The Office .

Sin embargo, ese comienzo al que se refiere la actriz tardó en llegar, ya que los problemas económicos dilataron durante cinco años la realización de un film que se había convertido en una obsesión para Dayton y Faris. Finalmente, los hechos le dieron la razón: los ocho millones de dólares que tanto costó conseguir para financiar el proyecto se multiplicaron después de la aclamada presentación del film en el Festival de Sundance de este año, cuando Fox Searchlight (la división de films independientes y de arte del poderoso estudio) adquirió los derechos para distribuirlo por 10 millones y medio de dólares.

Entre su estreno comercial, a fines de junio, y el jueves último Pequeña Miss Sunshine lleva recaudados sólo en Estados Unidos casi 54 millones de dólares, y su lanzamiento está asegurado de aquí hasta comienzos de 2007 en una veintena de países. Estas buenas noticias llegaron luego de una larga serie de complicaciones, que incluyeron un rodaje más que arduo, en pleno verano, en zonas desérticas de California y Arizona, durante las cuales se muestra la travesía de la familia a bordo de una vieja combi Volkswagen.

Después de Pequeña Miss Sunshine, una agenda casi repleta aguardaba a Collette. Encarnó a una misionera australiana en Tailandia en las vísperas del tsunami de diciembre de 2004 para una miniserie producida por HBO y a una psicóloga forense que investiga a un asesino serial adolescente en el thriller australiano Like Minds. Ahora se prepara para participar en el próximo film de Alan Ball ( Belleza americana , Six Feet Under ) sobre la imposibilidad de vivir normalmente para las mujeres vistas sólo desde el lugar de objetos.

Con todo, Collette dice que hoy está menos cargada de trabajo que diez años atrás. "Ahora prefiero una vida más estable y normal haciendo dos o tres películas por año en lugar de veinte, como antes. Finalmente pude superar la paranoia de ser actor y pensar en un momento que jamás volvería a trabajar o decir que no al ofrecimiento de hacer una película. Tengo una vida más allá del cine con mi esposo, en Australia, y estamos pensando en formar una familia", dice. Es el momento justo, entonces, para que Ball haya pensado en ella para interpretar a una mujer embarazada.

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