Emboscada final: con el clasicismo del viejo Hollywood
Emboscada final (the highwaymen, ee.uu./2019) / Dirección: John Lee Hancock / Guion: John Fusco / Fotografía: John Schwartzman / Edición: Robert Frazen / Elenco: Kevin Costner, Woody Harrelson, Kathy Bates, John Carroll Lynch, Kim Dickens / Duración: 132 minutos / Disponible en: Netflix / Nuestra opinión: buena
Bonnie Parker y Clyde Barrow eran unos veinteañeros cuando se convirtieron en celebridades y enemigos públicos. Adorados por parte de la población que los veía como una suerte de nuevos Robin Hood y protagonistas de las crónicas mediáticas de la época por sus audaces golpes y el apasionado amor que los unía, se transformaron en una presencia incómoda para el gobierno, que inició una larga cacería sin conseguir buenos resultados.
A más de 50 años de Bonnie and Clyde (1967), el clásico de Arthur Penn con Warren Beatty y Faye Dunaway, este film original de Netflix es algo así como el reverso (revisionista) del caso. Los protagonistas, por lo tanto, no son los arriesgados ladrones, sino precisamente quienes terminaron con su carrera delictiva. El film comienza a sangre y fuego con un escape de prisión de Texas. El golpe genera una nueva desestabilización política para la gobernadora Ma Ferguson (Kathy Bates), quien terminará autorizando que sean dos Texas Rangers ya retirados quienes se encarguen de buscar a Bonnie, Clyde y sus ocasionales laderos. Viejos, excedidos de peso y hasta con algún problema con el alcohol, Frank Hamer (Kevin Costner) y Maney Gault (Woody Harrelson) saldrán de su ostracismo para seguir las pistas de los famosos e intrépidos ladrones.
El resultado es un film que recupera cierto clasicismo hoy bastante abandonado en Hollywood y saca provecho de esa nobleza que transmite siempre Costner y esa decadencia que emana de tantos personajes de Harrelson. Traicionados por algunos colegas corruptos, maltratados por otros jóvenes que los tratan como si fueran jubilados, Hamer y Gault seguirán durante casi dos horas de película el derrotero de Bonnie y Clyde. La espera –Hamer es un tipo paciente y metódico– hace que por momentos la narración se resienta con algunos tiempos muertos, pero como "compensación" el film ofrece en el contexto una pintura minuciosa de la crisis socioeconómica durante la Gran Depresión.
Aunque quizás el resultado final esté un poco por debajo de lo que Emboscada final prometía, se trata de una apuesta sólida y atractiva. Conviene quedarse hasta los créditos de cierre, cuando aparecen materiales de archivos fílmicos y fotográficos sobre esta historia que permiten asegurar que la película ha conseguido una minuciosa reconstrucción de los hechos, la época y los personajes.



