Un casamiento a la italiana
John Travolta llevará en su avión a los invitados famosos
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ROMA.- Los diarios italianos no dudan en hablar de "la boda del siglo". Centenares de fans hacen guardia frente al lujoso Hotel Hassler, que contempla la ciudad desde lo alto de la escalinata de la Piazza di Spagna. Los paparazzi viven horas frenéticas: "Tom Cruise está por salir. No, se queda en su suite haciendo gimnasia. Parece que sale esta noche a comer con el alcalde de Roma", dicen las voces de los más informados, que intentan retratar a Cruise y Katie Holmes, que mañana darán el sí en un sitio fabuloso. Con costos millonarios e invitados VIP venidos desde Beverly Hills, la gran boda será en Bracciano, pueblito al norte de Roma, famoso por su lago homónimo, en el majestuoso castillo Odescalchi.
Este lugar de ensueño es asediado hace días por fotógrafos y camarógrafos de todo el mundo que pagan 1000 euros por lugares con vista al castillo.
Con sus tres chicos -los dos más grandes, hijos adoptivos de Cruise con Nicole Kidman, más Suri, la beba de siete meses de la pareja-, el actor de Misión imposible , de 44 años, y su futura esposa, Holmes, de 28, fueron a comer con el alcalde de la ciudad y, para despistar a los paparazzi, en lugar de regresar al hotel en su limusina utilizaron un carro de bomberos.
Este es el tercer matrimonio para Cruise que en 1987 se casó con Mimi Rogers, siete años mayor que él, de quien se divorció en 1990, y ese mismo año se casó con Kidman.
Katie Holmes, famosa por la serie Dawson Creek y por ser cinco centímetros más alta que su futuro marido, en cambio, dará su primer sí. Y cumplirá su sueño de infancia. Según las revistas especializadas, Holmes de chiquita en su cuarto tenía un póster de Top Gun , y a sus amiguitas les decía: "Un día me voy a casar con él",
Nacida en Toledo, Ohio, la católica Holmes tendrá nupcias paganas. El matrimonio, de hecho, se celebrará bajo la batuta del rito matrimonial de la cienciología, la secta a la que pertenece Cruise.
Al margen de intercambiar votos de "lealtad y devoción", en una celebración muy simple, y sin música -salvo, al parecer, el Ave María , de Schubert, entonado por el tenor Andrea Bocelli, uno de los pocos italianos invitados a las nupcias-, las normas prevén que Cruise le entregue simbólicamente a su esposa un gato, una olla y un peine. Holmes le prometerá, a cambio, hacerlo feliz. El enlace será celebrado por el gran jefe de la cienciología, David Miscavige. Como prevé la liturgia, durante la función le recordará al actor que "las chicas necesitan ropa, comida, tierna felicidad, un peine y, probablemente, un gato".
En un clima de gran expectativa mediática ayer comenzaron a llegar los 500 invitados VIP, entre ellos Jim Carrey y Jennifer López. Aunque será John Travolta, otro seguidor de la cienciología, famoso por ser un eximio piloto y por tener centenares de horas de vuelo en su haber, quien transportará desde Los Angeles a la gran mayoría de huéspedes en su Boeing privado. Se espera que aterricen en las próximas horas Brad Pitt y Angelina Jolie, Steven Spielberg, Will Smith, Russell Crowe, George Clooney, así como David Beckham y su esposa, Victoria, amiga de la novia y consultora en los preparativos de la gran boda.


