
Un creador multifacético
Reconocimiento al dramaturgo cordobés Santiago Loza
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Hace un par de días se informó que el creador cordobés Santiago Loza había obtenido uno de los reconocimientos más importantes del Festival de Cine de Rotterdam por su película "Extraño". Esta distinción, sin dudas, vuelve a confirmar los valores de la nueva generación de cineastas argentinos, pero en este caso, creemos, se impone divulgar la trayectoria de Loza, muy poco conocida en Buenos Aires y que está íntimamente ligada a la actividad teatral.
Si bien la carrera de este joven de 31 años siempre ha ido por dos carriles, el cine y el teatro, tiene un proceso interesante. En Córdoba su fuerte es el escenario -como dramaturgo y director- y en Buenos Aires, la cámara.
Santiago Loza se dio a conocer en 1998 a través de un unipersonal que recreaba la actriz Eva Bianco -"Sentada"-, y con él abrió un espacio que en Córdoba ha sido muy poco transitado: el del autor teatral. Por décadas ligada a la creación colectiva, la provincia ha dado muy pocos referentes en ese campo. Y a partir de las textualidades de Loza otros creadores han comenzado a interesarse por los procesos ligados a la escritura, como Soledad González, Ariel Dávila o el más joven y rebelde Gonzalo Marull.
En una entrevista publicada en la revista Picadero, del Instituto Nacional del Teatro, el año último, Santiago Loza decía: "El teatro encierra un poder de sugestión que en el cine no encuentro. En el teatro todo contribuye a descubrir nuevos significados, a desarrollar aspectos insospechados de la escritura".
Nuevas posibilidades
En relación con su labor de dramaturgo, Loza destacó entonces: "Mi aprendizaje fue a partir de mi experiencia de guionista. Al radicarme en Buenos Aires con una beca del Centro de Experimentación y Realización Cinematográfica descubrí otras posibilidades. Fue como si Buenos Aires me autorizara a experimentar con otras zonas del arte que en Córdoba no podía".
Sólo una de sus obras, "Pequeña, cruel, bonita", se conoció en esta ciudad, y fue dentro del ciclo "Teatro por la identidad", en 2001.
En general, sus textos abordan el universo femenino convencido de que la mujer "es lo que perdura, lo que se oculta debajo de la historia, lo que sobrevive".
Textos como "Adefesio" o "Nelidora" esperan una mayor divulgación. Por ahora, en la vida de este joven, el cine ocupa un primer lugar.

