
Una película muy repetida
Material patrimonial en peligro y una mudanza en ciernes
1 minuto de lectura'

El año pasado se inauguró la nueva sede del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken en la Usina del Arte (pleno corazón de La Boca). Fundado en 1971, desde ese momento estuvo en seis sitios distintos. "Siempre en lugares inadecuados, incómodos y que no reunían las condiciones necesarias", dijo, en aquella oportunidad, su directora Paula Félix-Didier. Sin embargo, varios indicios dan que pensar que todavía esas condiciones siguen sin ser las adecuadas. De hecho, el valioso material que da cuenta de la historia cinematográfica del país corre peligro.
En la reunión entre el encargado de Cultura, el ministro Hernán Lombardi, y los legisladores de la Comisión de Cultura, el diputado Edgardo Form (Nuevo Encuentro), dijo: "En una recientemente visita que hicimos, nos fuimos preocupados por el estado de ese archivo invalorable, ya que hay muchas películas y cintas de celuloide que están en franco proceso de deterioro". En esa reunión en la que se discutió el presupuesto del año próximo estuvieron algunos trabajadores del lugar.
Desde el año pasado, el museo, o el sector al que tiene acceso el público, está en Caffarena 49. Ocupa la planta baja. "El año próximo se inaugurará la planta alta del edificio, adonde se trasladará la biblioteca, videoteca y fototeca. Entonces sí podremos recibir en forma adecuada a investigadores, recopiladores y curiosos", apuntó aquella vez la directora del organismo a la nacion. Bien, eso no sucedió.
Por lo pronto, algo que también sonó repetidas veces en la reunión entre legisladores y Lombardi es que el sector del primer piso en donde iba a funcionar la biblioteca y otros sectores será (o sería) ocupado por la Fundación Espigas, que dirige Mauro Helitzka. Durante el encuentro con legisladores, el número uno de Cultura evitó hacer referencia a esa mudanza. Sí dijo que la idea de trasladar los otros sectores del Museo del Cine al segundo piso fue "objetada por varias personas".
Cuando se entra a la página de Espigas, un centro de documentación de las artes visuales, se lee: "No dejemos que nuestra historia se pierda". Parecería ser una de las consignas de quienes vienen expresando su preocupación por el patrimonio del Museo del Cine. En la Fundación Espigas dicen que dejarán sus oficinas de la avenida Santa Fe para mudarse a Caffarena en poco tiempo. "Me interesa que se traslade Espigas a la Usina para darle más vitalidad al lugar y que tenga mayor flujo de visitantes", dijo Lombardi a este cronista, el jueves pasado. El funcionario agregó que todavía no está definida la modalidad por la cual la fundación iría a la planta alta del Museo del Cine. De todo esto, Paula Félix-Didier, la directora del museo, dice no tener información oficial.
Alquilar o no alquilar
Parte del material que en otro momento iba a parar a ese segundo piso está en un depósito de la calle Feijóo. Se trata de un inmueble que la ciudad alquila al Correo y que, según los trabajadores, "no ofrece las condiciones necesarias para el almacenamiento y la preservación del material fílmico y de las películas de nitrato, materiales altamente inflamables". La directora del museo aporta su opinión: "Si bien este lugar está muy lejos de tener las condiciones adecuadas, estamos mucho mejor que antes porque venimos de sedes que eran de terror". Cuando Lombardi estuvo con los legisladores, confesó: "El patrimonio está efectivamente en riesgo".
Como ese inmueble no tiene las condiciones adecuadas y los dueños reclamaban el espacio, el ministerio de Cultura acaba de alquilar otro que está ubicado a pocas cuadras del Museo. Según informó Lombardi, se gastarán dos millones y medio de pesos para la obra de reacondicionamiento y amoblamiento del lugar. A esa cifra habrá que sumar otros 500.000 pesos por la mudanza e igual monto para el alquiler. Total, tres millones y medio de pesos. "Dadas las condiciones generales que necesita el lugar, no hemos encontrado una solución mejor. Sabemos que estamos asumiendo una responsabilidad que puede no ser compartida por el conjunto. Lo que no podemos hacer es dejar un año más el patrimonio en este estado", dijo Lombardi ante los legisladores de la oposición, que cuestionaron duramente que el gobierno termine alquilando un lugar para instalar allí parte de un museo de la Ciudad.
Según el ministro, el nuevo espacio estará terminado en marzo/abril del año próximo y respeta los criterios de preservación para material de este valor patrimonial. La información coincide con lo que afirma la directora del museo, quien, en varios momentos, tomó contacto con el grupo de arquitectos encargados de la obra. Allí funcionará también la biblioteca. En términos de anuncios, el funcionario agrega que, cuando en la Usina se termine el microcine, su programación estará coordinada con las actividades del Museo del Cine.
Juan Raffo es legislador de Proyecto Sur. También, y desde hace muchos años, es miembro de la Asociación Amigos del Museo del Cine. Consultado por la nacion, agrega: "En todo este tiempo el gobierno no cumplió con su palabra. El museo tiene que tener lugar propio, permanente. De continuar esta situación, Manuel Antín, presidente de la Asociación Amigos del Museo, hará un acto público para denunciar al maltrato y presentar su renuncia a la asociación".
El ministro Hernán Lombardi cierra un tema que, por ahora, parece tener final abierto: "Porque entendemos la emergencia en la cual se encuentra el material del Museo del Cine es que estamos haciendo este esfuerzo de reacondicionar un inmueble para ponerlo en condiciones".




