Vera Chytilová. Primera dama del cine checo
Con la muerte de la legendaria directora Vera Chytilová, acaecida hace escasos días en Praga luego de una larga enfermedad, desaparece una de las grandes figuras del cine checo y de la recordada Nueva Ola que surgió con fuerza en la década del sesenta, y cobró fama en su país durante la breve pero intensa Primavera de Praga. Identificada con ese período de libertad creativa, Chytilová contribuyó con la irreverente y lúdica Locas margaritas, hoy considerada uno de los grandes clásicos del cine de aquel país.
Nacida el 2 de febrero de 1929 en el seno de una familia obrera (su padre era mecánico ferroviario), su infancia y adolescencia transcurrieron en las estaciones de trenes y de pueblo en pueblo por la progresiva ocupación nazi en la antigua Checoslovaquia en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Estudió filosofía y arquitectura en la ciudad de Brno y, ya establecida en Praga, trabajó como modelo y luego como asistente en los estudios de Barrandov, donde también fue extra en El panadero del emperador,de Martin Fric, antes de graduarse como directora en la célebre escuela de cine FAMU. Como la mayor de su curso ingresó cuando había cumplido 27 años estuvo en riesgo de perderlo todo: "No tenía ayuda del Partido Comunista ni de ninguna especie, solo una beca de estudios. Pero al finalizar el primer año, que era de prueba, aún te podían echar. Pero si perdía mis estudios también me quedaba sin trabajo, porque en Barrandov estaban en contra de que estudiara, entonces si de FAMU me echaban también me quedaba en la calle", rememoraba a este cronista en ocasión de su visita al país hace algunos años.
Antes de acceder al largometraje, Chytilová rodó varios cortos y mediometrajes. Dos de ellos: El techo (1961) y El saco de pulgas (1962), suelen ser considerados iniciadores del nuevo cine checo de los sesenta. Pero será con su ópera prima, Sobre mujeres diferentes (también conocida como Hablando de otra cosa), con la que obtendrá reconocimiento y abrazará el cinéma-verité intercalando dos historias, la de una joven esposa harta de la rutina y la de una gimnasta sumida en el desaliento. Por esta película ganó el Gran Premio del Festival de Mannheim en 1963. Feminista y polémica, tres años después concretará su obra cumbre Locas margaritas, una audaz mirada a la sociedad, y en particular a los hombres, llena de climas oníricos y experimentación visual. Pero fue durante la Primavera de Praga cuando Chytilová escribió el guión de otra memorable como Los frutos prohibidos del Paraíso,sobre el que recordaba: "Mi intención fue la de realizar una alegoría perfecta con relación a toda la serie de acontecimientos vividos en la historia de mi país, con la convulsión social y los tanques soviéticos. Durante la Primavera yo estaba embarazada y mi hijo nació el 24 de Julio de 1968, a menos de un mes de la invasión soviética". Con este film integró la selección oficial del Festival de Cannes, pero también vivió la censura , hasta que envió una carta al presidente Gustáv Húsak para que reconsiderara la situación. Recién cinco años más tarde fue autorizada a rodar El juego de la manzana, con el protagónico de Jiri Menzel, viejo conocido de la FAMU, y notable director. "Es una dama que ha significado mucho a lo largo de mi vida. Fue mi amiga, mi profesora, mi hermana mayor. Es realmente, se podría decir así, la primera dama del cine checo", consideró el ganador del Oscar por Trenes rigurosamente vigilados a Radio Praga al conocerse el deceso de la directora.
Casada en segundas nupcias con el director de fotografía Jaroslav Kucera, fallecido en 1991, le sobreviven sus dos hijos, Tereza y Stephan, quienes trabajan en el mundo del cine. Su indómito temperamento le permitió sortear la censura comunista en varias oportunidades pero, luego de la caída del régimen en 1989, si bien realizó varias de las casi 30 películas que componen su filmografía no consiguió mantener el nivel de su producción anterior, y sólo sobresalieron internacionalmente La herencia (1993) y Trampas (1998), que la trajo de visita al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.
Un ciclo para recordarla
Por obra del destino la muerte de Vera Chytilová coincide con un ciclo que, bajo el título de "Locas margaritas, el cine de la Primavera de Praga", repasa algunos hitos de Miloš Forman, Jan Nemec , Jirí Menzel y otros grandes, dedicando varias proyecciones a títulos de Chytilová. Aún quedan por verse este viernes Los frutos prohibidos del Paraíso (a las 22), en tanto que el viernes 28 a las 20, será el turno de Hablando de otra cosa. En el Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415).


