
Woody Allen: jazz, películas y letras
Dijo que, cuando deje el cine, escribirá
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LISBOA.- El actor y director Woody Allen dijo que cuando deje de hacer películas se dedicará a escribir y no a la música, aunque disfruta tocar el clarinete en una banda de jazz tradicional.
En una entrevista publicada por la revista Visao, Allen confesó que si se dedica a ofrecer conciertos "es para complacer a mi mujer, porque hago todo lo que ella me dice".
Dijo que continúa escribiendo en una máquina Olympia que compró a los 16 años. "Primero escribo todos los guiones a mano y después los paso a máquina, pero no escribo con dos dedos porque soy un buen dactilógrafo", reconoció.
El director dijo que lleva más kilómetros viajados con su actual esposa, Soon Yi, desde que ambos se unieron en 1997 que en toda su vida antes de ese año. "A ella le gusta conocer nuevos lugares y yo disfruto cuando la hago feliz. Me quedo a ensayar con el clarinete y ella se va a los museos, de compras o a jugar con los niños", señaló.
En las últimas semanas, Allen se dedicó a acompañar en distintos países de Europa la presentación de su más reciente film, "Melinda & Melinda" -cuyo estreno en la Argentina está previsto para el 17 de marzo- y a presentarse en diferentes capitales del Viejo Mundo junto a la New Orleans Jazz Band, la agrupación en la que toca el clarinete desde hace muchos años. A comienzos de la próxima semana tocará en tres ciudades españolas (Madrid, Barcelona y Bilbao) y pasará fin de año en Portugal, ya que la agrupación brindará el concierto del 31 de diciembre en el casino de Estoril.
Dentro de su gira europea para presentar "Melinda & Melinda", Allen participó anteanoche del estreno del film en la ciudad francesa de Burdeos, en donde recibió una medalla. Allí defendió su último film, que se interroga sobre la percepción cómica y trágica de la existencia humana, al narrar la historia de un mismo personaje desde ambas miradas. "Pensaba que sería interesante contar la historia desde dos puntos de vista, porque llegué a la conclusión de que el punto de vista cómico es muchas veces igual al del triste", afirmó.
Al ser interrogado acerca del vino francés, al que hace referencia en su película varias veces, Allen estimó que "todos los norteamericanos tienen un punto de vista muy romántico de la cultura y de los franceses" pese a los conflictos políticos que distanciaron a ambos países en los últimos tiempos. "Todos los mitos franceses, las mujeres, el vino, tienen un lado romántico", agregó.
Allen llegó a la ciudad francesa acompañado por Soon Yi y por la pequeña Manzie, una de las dos hijas que adoptó junto a su esposa actual.
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