
Y la leyenda continúa
Llega con el año nuevo la esperada segunda parte de "El señor de los anillos", el tríptico monumental basado en el libro de Tolkien
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NUEVA YORK.- Escenas del capítulo anterior. Eso es lo que le falta a "Las dos torres", la impresionante segunda parte de "El señor de los anillos", para que pueda ser disfrutada plenamente por los que no son fanáticos de la fantástica trilogía de J.R.R. Tolkien. De cualquier manera, con tantos millones de fans de "El señor de los anillos" repartidos por todo el mundo, es más que probable que tenga sentado al lado a uno de ellos para sacarse cualquier duda de qué es un hobbit, un elfo o un orco. Y quién dice que no termine convirtiéndose en un fanático más para cuando el año próximo se presente el capítulo final, "El regreso del rey".
"Hacer una recapitulación de lo que pasó en el primer episodio, es muy típico de la TV", se defendió el director Peter Jackson, encargado de llevar a la pantalla grande esta obra literaria épica. "Sólo me pregunto, ¿cuanta gente irá a ver "Las dos torres" que no vio "La comunidad del anillo"? -agregó Jackson, que filmó los tres films en forma simultánea-. Me imagino que muy pocos, así que no quise satisfacerlos a ellos; pensé en hacer este film para la gente que vio la primera parte." Y no son pocos..."La comunidad del anillo" recaudó 860 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndola en la 5a película con más ventas en la historia del cine.
"Es difícil verlas como tres películas separadas; al final se convierten en todo un film espectacular", explicó la joven actriz Liv Tyler a LA NACION durante una entrevista en un hotel de Manhattan, en octubre, en plena promoción de "Las dos torres", que se estrenará en la Argentina el 1° de enero.
"Igualmente, cada una se disfruta por algo en especial -contó Tyler, que personifica a la princesa elfa Arwen-. Si en la primera parte se presentaba a los personajes y la trama, este segundo capítulo se mete de lleno en la acción."
¡Y vaya si lo hace! Se trata de tres horas de pura acción, majestuosas escenas de campos de batallas y sangrientos choques entre los heroicos ejércitos del bien y las sombrías fuerzas del mal por la posesión del poderoso Anillo Unico, creado por el Oscuro Señor Sauron. La detallista muestra de la batalla de los Abismos de Helm está destinada a entrar en los anales de la cinematografía como una de las escenas de guerra mejor contadas, y seguramente hará a "Las dos torres" merecedora de algún que otro premio Oscar ("La comunidad del anillo" obtuvo el año pasado cuatro estatuillas).
"Las dos torres" retoma la historia de "El señor de los anillos" exactamente donde la dejó su predecesora, con los nueve miembros originales de la comunidad del anillo divididos y dos integrantes menos, el guerrero Boromir -Sean Bean- y el mago Gandalf -Ian McKeller-, quien sin embargo vuelve a aparecer en otra forma. El tratamiento sigue tres vías. Por un lado, el protagonista principal, el hobbit Frodo Bolsón, encarnado por el joven Elijah Wood, prosigue junto a su fiel amigo Sam Gamgee (Sean Astin) el camino hasta el Monte de la Perdición, donde debe destruir el traicionero anillo. Por otro, sus compañeros hobbits Merry (Dominic Monaghan) y Pippin (Billy Boyd) son raptados por un ejército de abominables y chillantes orcos a las órdenes del malvado mago Saruman (Christopher Lee). Y detrás de ellos, a su rescate, los siguen el guerrero humano Aragorn (Viggo Mortensen), acompañado por el bonachón enano Gimli (John Rhys-Davies) y el arquero elfo Legolas (Orlando Bloom).
Aunque en esta segunda entrega los miembros de la comunidad del anillo aparecen por separado, en la realidad filmaron casi todo el tiempo juntos, en Nueva Zelanda. Y el trabajo tan cercano dejó marcas profundas.
"Nos volvimos una suerte de hermandad -afirmó Elijah Wood-. Así que una noche, ya por el final del rodaje, decidimos hacernos todos el mismo tatuaje. La palabra "nueve" en élfico". El único que no aceptó el desafío fue John Rhys-Davies, que aprovechó que tenía un doble para someterlo a la dolorosa experiencia."
El Frodo que encontramos en "Las dos torres" (el título se refiere a la alianza que forjan los dos villanos, Sauron y Saruman, para acabar con la Tierra Media) es muy distinto al del primer capítulo, ya que empieza a sentir la oscura influencia del anillo.
"Ese fue uno de los elementos que más me gustaron de Frodo, no es un personaje típico. Su personalidad cambia drásticamente de la primera parte a la tercera -dijo Wood a LA NACION-. Como actor, me gustó mucho llevar al personaje desde un lugar muy inocente, puro, hasta que todo eso le es arrancado y termina siendo una especie de sombra de su antiguo ser."
Para Wood, de apenas 21 años pero con 12 de trayectoria, representar al héroe de "El señor de los anillos" le cambió la vida. Siempre tuvo papeles pequeños en películas más modestas, y pese a ser un rostro reconocido nunca antes tuvo que lidiar con la fama y el acecho del público.
"Ahora me reconocen por la calle y se me acercan fanáticos que me dicen que vieron la película diez veces -contó con asombro-. Me empiezan a hacer miles de preguntas sobre el personaje que no tengo ni idea; son eruditos en "El señor de los anillos". Recién ahora me doy cuenta de lo importante que es este papel."
Sin embargo, el que se roba esta vez la película no es el personaje de Frodo, ni ninguno de sus compañeros de carne y hueso. La sorpresa mayor es Gollum, una criatura deforme, corrompida por el poder del anillo, tan paranoica y esquizofrénica que parece mentira que haya sido creada por computadora. Sus movimientos, basados en los del actor Andy Serkis, que le presta también la voz, son tan reales que a los pocos minutos de aparecer en pantalla el espectador lo toma como un humano más.
Gollum no es el único personaje nuevo. Se incorporan en esta parte también el monarca del reino humano de Rohan, Theoden (Bernard Hill), y su hija, Eowyn, interpretada por la ascendente australiana Miranda Otto. Aparece también Barbol, un árbol que habla y camina.






