
Morrales tejidos y remeras de Sonic Youth. En La Plata, la banda emergente de mayor convocatoria propone bailar aunque no se pueda
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El Señor Tomate no existe, no es nadie, aunque algunas veces aparece. "Es como un fantasma", dice Poli, la cantante, mientras señala un disco de Leda Valladares en el que se ven unos valles de ensueño ("me encanta, ahí quiero vivir yo un día"). Sr. Tomate es de La Plata, aunque no muchos de sus integrantes hayan nacido en este cuadrado perfecto. Poli, que es de Tres Arroyos, cantaba en Círculo de Medianoche, una banda experimental a la que había que desafiar casi como a una película de David Lynch: o te quedabas o te ibas preguntándote qué había sido todo eso. Edu Morote sí es platense y atesora un récord solidario: presta su batería con facilidad. Peter, el armoniquista, y Ale, el trompetista, parecen salidos del banco de suplentes de la selección alemana del 74. Eso sin olvidar el silencio de Marce, un bajista de pocas palabras.
Sr. Tomate convoca cada vez a más gente que gusta de bailar. "Como banda, tenemos una libertad increíble, hacemos todo lo que queremos, vamos de lo acústico a lo eléctrico. Es lo que más me gusta de Sr. Tomate. Eso, y ver cómo la gente baila con temas imposibles de bailar", dice Poli.
FRATERNIDAD Con su electroacústica, Poli ha compuesto canciones que le devolvieron el alma al lo-fi, quizá por estar justamente alejada de cualquier tribu. Dice: "A nosotros nos encajaron que somos indies, pero yo no sé ni qué quiere decir esa palabra. Primero somos músicos". Músicos, sí, y muy amigos. Es imposible ver a un integrante de Sr. Tomate caminando solo por ahí. Primero, porque prefieren andar en bicicleta; y segundo, porque siempre están juntos. "Eramos amigos antes de tener la banda, tenemos mucha confianza entre nosotros. Antes de salir a tocar podemos estar hablando de cosas personales en una cena muy tranquila."
OBRA Con sus dos discos, Júbilo y sorpresa (de 2005) y Ritmo de vida (2008), lograron que en sus shows los pogos sean remolinos de morrales hippies y remeras de Sonic Youth. Paradójicamente, su versión de "Ya nadie va a escuchar tu remera", en el compilado de bandas platenses De regreso a Oktubre (2007), fue la que menos enojó a los fundamentalistas de Patricio Rey. Si hasta citan a esta leyenda de las diagonales repartiendo tomates cherry en sus gigs. Siempre y cuando las condiciones estén dadas. Lo explica Peter, el responsable gráfico del grupo: "No puedo hacerlo siempre; son caros y aparte tengo que buscar una verdulería cerca del lugar en que tocamos para que no se pudran".
Mirá el video de "Infarto" de Sr. Tomate




