
“Principio de éxtasis”: el imaginario de Borges en el escenario del Teatro Colón
Presentado por Julio Bocca, el equipo creativo de este nuevo ballet inspirado en “El Aleph”, con música original de Gustavo Santolalla y coreografía del español Goyo Montero, anticipó los principales lineamientos de la obra que se verá desde el 10 de septiembre
5 minutos de lectura'

Se acerca el estreno mundial de Principio de éxtasis, nuevo obra para el Ballet Estable del Teatro Colón inspirada en El Aleph de Jorge Luis Borges. A diferencia de las obras de repertorio, que están escritas hace más de 150 años y llegan a las salas de ensayo ya coreografiadas y diseñadas, esta vez, se trata de una creación completamente desde cero. Por eso, esta mañana, Julio Bocca, director artístico del Ballet Estable, presentó a la prensa a todo el equipo creativo que trasciende las fronteras nacionales y también las de la danza. El coreógrafo Goyo Montero es un borgeano confeso de origen español. Gustavo Santaolalla llega desde la música popular y cinematográfica. El concepto visual está creado por el artista Eduardo Basualdo y Mariana Tirante trabajó en la escenografía y el vestuario.
En este equipo Bocca reservó para sí el crédito de la idea original. “Goyo Montero siempre me habló de su amor por Borges y hacer una creación con sus obras era algo que intentaría lograr si llegaba a dirigir el Ballet del Colón –recuerda Bocca–. Así que en 2024 retomamos la idea con Goyo y empezamos a pensar el diseño y la escenografía”. Aunque la obra está inspirada en El Aleph y no es una adaptación canónica del libro, buscaron el visto bueno de los herederos de Borges –los hermanos Kodama– y consiguieron los derechos y las autorizaciones necesarias para emprender el proyecto. “Esta es otra gran producción como lo fue Alicia en el País de las Maravillas [de Christopher Wheeldon], pero aquí van a ver una compañía totalmente diferente. Es la primera vez que hacen algo tan terrenal”.

Por su parte, Montero señaló el valor de la perseverancia: perseguir una idea por mucho tiempo dio finalmente resultados. “Fue por insistencia mía –confesó el coreógrafo–, he leído a Borges infinidad de veces. Y sabía que Julio era la única persona que podía convocar a tanta gente y hacer un equipo como este”. Bocca venía barajando hace años con Santaolalla la posibilidad de crear la música original para una obra de ballet y esta era la ocasión perfecta: aunque Montero nunca había trabajado con él, tenía muy escuchadas las bandas de sonido para cine del compositor dos veces ganador del Oscar.
Santaolalla se mostró muy agradecido por la oportunidad de sumarse al proyecto, del que todavía no vio mucho material, aunque se siente muy familiarizado. “En Borges está la repetición, los espejos, lo circular. Y eso está mucho en mi música y mi vocabulario -afirmó-. Borges tenía una opinión muy fuerte sobre el tango. Y aquí hacemos un abordaje novedoso sin caer en piazzollismos.” Además, Principio de éxtasis tiene música adicional y diseño sonoro de Owen Belton, socio habitual en las creaciones del coreógrafo español. De modo que es necesario advertir que las funciones serán bailadas sobre música grabada previamente, “pero hay presencia, hay humanidad en la grabación”, advierte Santaolalla. Sobre el plano sonoro cabe recordar la participación de Ricardo Darín en las voces en off de dos recitados: el poema “Ausencia” y el pasaje más famoso del cuento “El Aleph”.

A su turno, el artista Eduardo Basualdo se refirió al disfrute que siente a diez días del estreno cuando ve que todo este largo proceso va tomando forma. “Estamos en un momento en el que se empiezan a ensamblar todas las poéticas en paralelo –explicó-. Es una trama que se va generando en el espacio. Yo tengo mucha fascinación por el teatro y el ritual teatral y esta es una obra de danza, así que el camino me está llevando por ahí, con más abstracción.”
El concepto de la obra ya se transmite en la tapa del programa de mano, donde puede verse una roca gigante detrás de la fachada de una casa. “Es lo doméstico atravesado por una fuerza sobrenatural”, pone en palabras Basualdo. Durante toda la presentación, se señaló varias veces este proceso de abstracción del texto, la búsqueda escenográfica no narrativa y las múltiples lecturas que permite “El Aleph”, cruzando galaxias entre lo personal, lo romántico, las luchas de egos y las preguntas sobre lo místico y lo trascendente. Mundos complejos y lejanos. Y a la vez muy cercanos.
“Estudié mucho a Borges en el Nacional Buenos Aires –sostiene el bailarín Juan Pablo Ledo, remontándose a sus épocas de alumno–. Es muy simbólico, tiene muchos planos: el poder, el querer, el buscar, el extrañar. Creo que los que conocen bien el texto lo van a disfrutar, porque Borges permite leer un multiverso. Pero hace falta tener una lectura previa”.
Otro de los bailarines que encarnará el rol protagónico es Facundo Luqui, a quien el encuentro con este relato le despertó cierta avidez por leer muchas otras obras de Borges. “Disfruté enormemente el trabajo creativo junto a la compañía. Es muy desafiante el momento de incertidumbre cuando todo va tomando forma. Aunque se habló mucho del abordaje abstracto de su texto, yo creo que se trata de un Borges profundamente humano, muy romántico, sensible y emocional.”
La participación de la escenógrafa y vestuarista puso un cierre sintético y clarificador sobre la producción que sube a escena el próximo 10 de septiembre. Entre todas las metáforas circundantes capturó una: “Cruzamos imaginarios –afirmó-, creamos un sistema pensado para dialogar con la ruptura”.
Principio de éxtasis se presentará desde el 10 de septiembre por diez funciones hasta el domingo 20, en el Teatro Colón. Entradas, desde $16.000 (paraíso de pie) hasta $143.000 (plateas).



