
Ducktails: el gran secreto del indie actual
La banda de Matt Mondanile se presentará mañana en el ya clásico ciclo de Niceto Club, Martes Indiegentes
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En los últimos años hubo un renacer de bandas estadounidenses encandiladas por el fulgor psicodélico y el pop amateur, de producción vacante, de los años ochenta (Daniel Johnston, Beat Happening), una idea que posteriormente se ganó la etiqueta lo fi (abreviatura de low fidelity, baja fidelidad en inglés).
La tendencia se remonta a los noventa, cuando el grupo Guided by Voices recuperó la aspereza cerebral del post punk y la entregó desprolija y melódica, como una fiesta inolvidable sostenida por un generador electrógeno roto. La década pasada, el angelino Ariel Pink hizo mejores canciones de funk-pop que Prince, Zapp y Rick James juntos, y las grabó con peor sonido que un cassette Sekai regrabado diez veces. Las canciones, tan pegadizas como experimentales, de discos como The Doldrums (2004) y Worn Copy (2005) motivaron toda una escena de cancioneros ávidos por sonidos extraños y producción barata, a la que la prensa bautizó hypnagogic-pop. Una de esas bandas es Ducktails, que mañana se presentará por primera vez en la Argentina.
"Tengo los mejores recuerdos de aquella época", cuenta Matt Mondanile, guitarrista y líder de la banda. "Ariel Pink fue definitivamente una influencia, como también The Skaters", agrega, en referencia a una de las mejores (y menos conocidas) bandas californianas de ruido blanco, creado a partir de una suerte de mix entre canto esotérico y soplido de cintas. "Las innovaciones de The Skaters fueron extremadamente influyentes", agrega el músico de Nueva Jersey, cuya banda se completa con Luka Usmiani, Alex Craig y Samuel Franklin. "Pero había incontables bandas y proyectos dando vueltas que me impulsaron para llegar adonde estoy ahora. Todo el tiempo surgían artistas interesantes, no sólo de los Estados Unidos, sino de todas partes del mundo. Por entonces, MySpace era un sitio verdaderamente cool que servía para conectar a gente distante y que, sin duda, ayudó a iniciar las carreras de muchos músicos."
Para el momento en que Ducktails lanzó su tercer álbum, Arcade Dynamics (2011), Mondanile alternaba su trabajo como guitarrista de otra banda, la más popular Real Estate, de estrecho vínculo con la tradición power-pop norteamericana (Raspberries, Big Star). "Son dos grupos completamente distintos", aclara el músico. "Para Real Estate sólo ofrezco mi estilo de guitarrista. En Ducktails creo un universo que existe únicamente en mi cabeza."
Grabado en la casa de sus padres, Arcade Dynamics es un singular disco de hypnagogic pop: una de las obras más relevantes para el rock independiente de esta década. La versátil guitarra de Mondanile se empasta de flanger (efecto de sonido) para recrear paisajes dignos de los cruces entre Eno y Phil Manzanera; mezcla guitarras acústicas cansinas, en la vena del lo fi británico de Nikki Sudden & The Jacobites; canta con el abandono de Ariel Pink y cierra con una improvisación de diez minutos que suena como grabada en la entrada de la casa de los Mondanile, mientras sus padres cargan bolsas en el auto, los pájaros cantan y los vecinos tiran fuegos artificiales.
Sin duda animado por el buen recibimiento de la prensa rockera a Real Estate, The Flower Lane (2013) es un disco más accesible, por momentos (bajo el influjo de Pink y los contemporáneos The Chromatics, obsesos fans de la disco italiana) bailable. En general, el músico se muestra en sincronía con el revival del pop de los ochenta, si bien el excentricismo de Ducktails permanece intacto, disparando referencias a todo un abanico del pop más oblicuo, como una rockola humana.
"Me gusta mucho la música ligeramente bailable, sobre todo cuando no es pretenciosa", señala Matt. El disco contó con la colaboración de Daniel Lopatin, alias Oneohtrix Point Never, creador de originales fusiones entre electrónica digital y teclados analógicos, que les dio un toque sutil a los pasajes bailables. "Daniel es un viejo amigo; fuimos juntos al University Hampshire College y cuando lo llamé me entregó un solo de sintetizador de veinte minutos (risas)."
Entre algún que otro tema inspirado por The Smiths y paladines del pop under como los neozelandeses The Clean, la nota sobresaliente son las elegantes texturas jazzy que remiten a los legendarios Steely Dan, el clásico grupo de Donald Fagen y Walter Becker, como también al lujoso pop de los ingleses Prefab Sprout. St. Catherine (2015), el último disco, ahondó en la tendencia y los sonidos obsoletos y el lo fi aflora cada tanto como una curiosidad. El disco cuenta con la colaboración de Julia Holter, la cantautora más prestigiosa del under actual.
"Con The Flower Lane quise hacer un disco que sonara bien neoyorquino", cuenta Mondanile. "Steely Dan fue una gran influencia, lo mismo que Prefab Sprout, que tenían ese amor por el musical de Broadway", reconoce el guitarrista. "St. Catherine fue más producido. Lo compuse y empecé a grabar demos tras mudarme a Los Ángeles. Hice mezclas en Berlín y Nueva York, y eventualmente conseguí a Rob Schnapf (Beck, Elliott Smith, Guided by Voices) como productor. Julia (Holter) escribió la letra y cantó la canción «Church». Tiene una voz maravillosa. Trabajar con ella fue genial."
Ducktails
Martes Indiegentes
Niceto Club, N. Vega 5510
Mañana, a las 20




