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El jazz gentil de Yellowjackets

El cuarteto actuará el viernes y el sábado, a las 21, en La Trastienda, Balcarce 460.
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28 de agosto de 2000  

Llega a Buenos Aires uno de los grupos de jazz más respetados del circuito, Yellowjackets, creado en 1977 por el guitarrista de blues Robben Ford, quien se unió a un trío de músicos de sesión de enorme experiencia, en busca de realizar un proyecto vinculado con la cinematografía. El asunto anduvo tan bien que aún hoy siguen estos "chaquetas amarillas" circulando por los escenarios del mundo.

Los Yellowjackets, con Bob Mintzer en saxo tenor, Russell Ferrante en teclados, Jimmy Haslip y el nuevo integrante Marcus Baylor en batería, se presentarán el viernes y el sábado, a las 21, en La Trastienda, Balcarce 460. Abrirá los shows el pianista Adrián Iaies, quien presentará su disco solista, "Una módica plenitud". Su música podría definirse como un jazz lírico, de fuerte melodismo, sazonado por una de las más interesantes usinas de creatividad y brillantez técnica de sus integrantes. El grupo, nacido en tiempos de las poderosas bandas de fusión, como Weather Report, con Joe Zawinul, Wayne Shorter y Jaco Pastorius, no sigue el camino ni tan eléctrico ni tan potente. Buscan distinguirse por algo más gentil en lo musical, por así decirlo.

Estos "chaquetas amarillas" prefieren indagar en los campos de la melodía y el lirismo, aunque refractarios a lugares comunes.

Mensajes propios

Tanto Mintzer como Haslip y Ferrante son intérpretes con lenguajes propios de una fuerte madurez. Sus historias guardan un paralelismo como sesionistas preferidos por variados artistas como Dave Sanborn, Stan Kenton o Gary Burton, por nombrar sólo algunos.

Yellowjackets es un grupo por el que pasaron tres excelentes bateristas: Ricky Lawson, el gran Peter Erskine y William Kennedy. Hoy, le toca sentarse tras los tambores a Baylor, cuyos antecedentes hablan de un músico interesante, con ideas propias sobre el papel de la batería en el grupo, más independiente, más sutil.

Ferrante, quien funciona como el director de este cuarteto, tiene influencias de bebop y de rhythm´n´blues, logra proezas en algunos ambientes muy "electrizados" que logra la banda, como también en atmósferas acústicas.

Mintzer es un saxofonista potente, tiene un dominio técnico aplastante. Su sonido tiene cuerpo, su estilo posee algo que parece traspasar la moda; quizá tocar con el corazón le permite mantener una vigencia constante.

Haslip es un bajista interesante, con algunos trabajos solistas que -según la crítica especializada- lograron transmitir climas de enorme riqueza melódica. Por momentos, su manera de sentir el instrumento lo aleja del papel de sencillo acompañante rítmico; su trabajo tiene una visión menos sujeta a los límites formales. En los últimos años, el trabajo de los Yellowjackets cobró un rumbo algo diferente, quizás un poco más conformista respecto de la industria discográfica, lo cual quedó a la vista en sus últimos tres discos, "Dreamland", "Blue Huts" y "Club Nocturne". Precisamente éste será el material sobre el que se apoyará la mayor parte del repertorio que harán en sus presentaciones porteñas. Dos shows que prometen refrescar el ambiente jazzístico local por su mirada más pendiente de la belleza melódica que de la búsqueda de efectos sonoros.

La tríada que conforman Mintzer, Ferrante y Haslip sabe hallar en cada concierto caminos que, lejos de sonar a rutina, tienen algo de ese fuego nacido en una química tan especial como intensa.

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