El solidario deseo final de Amalia
Gesto: Amalia Rodrigues, la fallecida cantante portuguesa, dejó la mayor parte de sus bienes a instituciones benéficas.
1 minuto de lectura'
LISBOA (ANSA).- Amalia Rodrigues, la reina portuguesa del fado, fallecida el miércoles último a los 79 años, dejó la mayor parte de sus bienes a una fundación que llevará su nombre y a instituciones benéficas, según informó ayer su abogado.
El testamento, escrito en 1997, establece, además, que su casa, situada en el céntrico barrio de San Bento, sea transformada en un museo donde los visitantes puedan admirar recuerdos, joyas, cuadros y diversos documentos de la artista.
El abogado Amadeu Aguiar indicó que buena parte del notable patrimonio de la cantante, que no tuvo hijos, será destinado a los ancianos de la Casa do Artista y a un centro sanitario sobre el litoral del Alentejo.
Amalia Rodrigues dejó también a unos familiares una sustanciosa cantidad de dinero procedente de los derechos de autor, precisó el abogado.
Fue gracias a la "Gran Amalia", como la llaman sus admiradores, que la canción popular portuguesa, conocida como fado, se hizo conocida en el mundo entero a partir de los años cincuenta.
Su fallecimiento provocó que el gobierno de Portugal decretara tres días de luto en su memoria.





