
Entre las reflexiones y la simpleprohibición
Los ecos, o las sombras, que produjo el último recital de Solari en Olavarría parecen no terminar de extinguirse. Debates, conversaciones y reflexiones sobre los cómo y los porqués se han multiplicado en los medios durante algunas semanas.
Ahora, que poco a poco se iban apagando, otros sonidos oscuros llegan desde el interior. Anteayer, el grupo La Renga anunció que había decidido cancelar el show previsto para el 29 de abril en San Juan, porque el gobierno local no les permitió el uso del autódromo Eduardo Copello, lugar elegido para el recital, en el que se esperaban unas veinte mil personas. Las razones de la negativa las dio el secretario de Seguridad provincial, Gustavo Fariña, que aseguró que no podrían "disponer de un operativo de seguridad que controle tanto la zona de acampe en la quebrada del Zonda como dentro del autódromo Eduardo Copello".
La respuesta de La Renga está en su página oficial: el afiche del show, atravesado por una franja roja en la que se lee: "Otra vez discriminados". Más abajo, ese "otra vez" se explica: "De manera arbitraria nos negaron, sólo a nosotros, la posibilidad de tocar en el autódromo de la ciudad de Buenos Aires, en San Pedro, en el Estadio Único de La Plata, recientemente en el hipódromo de Rosario, y ahora en el Zonda de San Juan, lugares donde se realizan todo tipo de eventos masivos. Creemos y sentimos que ya no son sólo actos discriminatorios y de censura, también están mutilando con sus decisiones el derecho a trabajar y a expresarnos libremente con nuestra música".
Mientras la banda busca opciones donde tocar, lo que resta es pedir menos palabras fuertes como seguridad y control, y más reflexión.
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