
La banda de Gene Simmons y Paul Stanley celebró cuatro décadas de hard-rock en el estadio de Liniers con canciones de su primera época
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"¡Hola Buenos Aires! ¿Querían lo mejor? Van a tener lo mejor", gritó Paul Stanley cuando salió al escenario del estadio Vélez anoche cerca de las 21:30. Con "Detroit Rock City", Kiss abrió un set de 17 canciones de las cuales 15 fueron clásicos de los primeros diez años del grupo: la primera era del make-up.
"Creatures of the Night", el segundo en la lista, definió la atmósfera hard-rock del show. Aunque la versión, un tono abajo de la original, delató que las voces de Gene Simmons y Stanley acusaron el paso del tiempo. Solitario, "Psycho Circus" fue el único tema de los 90 en colarse en el set (en 1996 volvieron al maquillaje), mientras que "Hell or Hallelujah", de Monster (2012), fue el único track nuevo. La elección de los quince restantes –"Deuce", "Love Gun" y "Black Diamond" dentro de esa lista– revelaron que Kiss es legendaria por sus diez primeros discos (desde Kiss, de 1974, hasta Lick it up, de 1983).
A nivel espectáculo, explotaron cada uno de sus trucos: pirotecnia, guitarras que echan fuego y explosiones durante todo el show. Los bises, "I Was Made For Lovin’ You" y "Rock and Roll All Nite" revelaron hasta qué punto Kiss es célebre por sus himnos de estadio. Y antes, en "God of Thunder", Simmons repitió la misma secuencia exacta de hace 20 años: solo de bajo, sangre en la boca y un par de arneses que lo elevaron hasta una plataforma desde donde cantó, ensangrentado y teatral.




