Krapp, un elenco con potencia y creatividad

Alejandro Cruz
(0)
28 de octubre de 2003  

"Nocau técnico", por el grupo Krapp. Con Agustina Sario, Fabián Gandini, Dalilah Spritz, Francisco Dibar, Luis Biasotto y Luciana Acuña). Cantante: Isol. Voz y electrónica: José Halac y Gabriel Lucena. Escenografía: Ariel Vaccaro. Vestuario: Gabriela Fernández. Luces: Marcelo Alvarez. Música: José Halac. Dirección: Acuña y Biasotto. En el CETC, hoy, mañana y pasado mañana, a las 20.30.

Nuestra opinión: muy bueno

Nuevo trabajo de los coreógrafos cordobeses Luciana Acuña y Luis Biasotto, directores del grupo Krapp. En esta oportunidad se juntaron con el compositor de música electrónica y de obras de cámara José Halac, otro cordobés. El producto de esta fusión artística se llama "Nocau técnico" (sic) y se puede ver hasta pasado mañana en el Centro de Experimentación del Teatro Colón .

Krapp se ganó un merecidísimo espacio en el terreno de la escena alternativa con "Mendiolaza", un montaje que estuvo varios meses en cartel y con destino internacional asegurado. Ahora bien, si ese trabajo de danza-teatro era una obra a la italiana, en esta oportunidad el público debe seguir los pasos de los seis bailarines y de la cantante Isol. Entre recortes de hombros y nucas, ellos se las ingenian para sacudir al espectador con un show adrenalínico, de una fuerza física y musical vital, insolente, sensual y -por momentos- casi ridículo.

A lo largo del montaje, todo el tiempo juegan con el límite físico. En esa línea, se trepan a una pared como si nada. Cantan un tema lounge desaforadamente como si fueran parte de la hinchada de Talleres. Convierten al sótano del Colón en Pachá. Cargan a algunos movimientos de un erotismo cercano al de un cabaret fashion. Se enfrentan desnudos a una pared con fondo mar y piso de arena como si formaran parte de una postal caribeña de folleto turístico.

Energía

En todo momento, la energía kinética compite con la potencia electrónica de Halac y de Gabriel Lucena que están allí, tocando en vivo. No se sabe cuál de esas fuerzas está al borde de noquear a la otra, pero, tranquilos: no hay sangre. A lo sumo, se impone una energía liberadora, matizada por la bellísima voz de Isol.

"Nocau técnico" tiene algo de performance. Toma la energía de los primeros espectáculos de El Descueve o de "Período Villa Villa" (aunque no saque a relucir ningún arnés). Es eminentemente coreográfico, pero también tiene algo de piruetas circenses. No cuenta nada en especial (o sí: dependerá de cada espectador) pero poco importa.

Actualmente es un trabajo en proceso y, como tal, requeriría ajustar algunos aspectos ligados a la utilización del espacio escénico como para que, en todo momento, los espectadores puedan seguir la acción sin problemas de visuales. De seguir en cartel (algo que sería un acto de justicia), uno podría imaginar que, con el andar, los bailarines se afirmarían en el uso del espacio y en la relación con el público logrando todavía un mayor desparpajo.

De tener una extensa temporada, este nuevo montaje del grupo Krapp tiene todos los elementos para convertirse en un espectáculo de culto. Luego de "Mendiolaza", la expectativa era mucha. Lejos de apichonarse, Biasotti y Acuña -junto a los excelentes bailarines y la música de José Halac- pusieron todo en un espectáculo sencillamente noqueador.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.