
La distancia más larga del pop
Con la edición de su séptimo álbum, Man Ray pelea por la subsistencia en la música local.
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Tito Losavio no se cansa de repetir que "éste es el verdadero aguante" en respuesta al momento por el que atraviesa Man Ray. El guitarrista, junto a Hilda Lizarazu, lleva adelante a la banda desde hace doce años y acaban de editar su séptimo álbum, "Larga distancia". Y, en rigor de verdad, la frase elegida por Losavio parecería encerrar a la perfección la historia de este grupo de rock y pop argentino que subsiste más allá de las modas, los problemas financieros e incluso la popularidad.
"¿Si éste no es el aguante, el aguante dónde está? Porque llenando estadios es fácil aguantar", remarca Losavio mientras observa las frías calles de Buenos Aires, a través de la ventana de un bohemio bar de Palermo Viejo. "Somos una especie de sobrevivientes -coincide su compañera y cantante Lizarazu-, un caso raro dentro del rock local, porque somos bastante perseverantes. Hasta ahora no se nos ocurrió dejar de tocar porque, en determinados momentos, no tuviésemos la respuesta que quisiéramos de parte del público."
Es que su anterior trabajo discográfico, "Ultramar", no tuvo la difusión necesaria y se podría decir que comercialmente no funcionó. Pero esto no fue causa para que el cuarteto -Lizarazu, Losavio, la bajista Pat Coria y el baterista Lautaro Cottet- se cruzara de brazos, sino todo lo contrario.
"Si no tocás, te morís"
"Somos conscientes de que no es fácil vivir de la música acá y que la gente tampoco está en una situación como para pagar tanto dinero por un recital", señala Lizarazu. "Por eso pensamos una situación de achique, facilitando las cosas como para poder tocar. Porque si no tocás, te morís. Formamos una pequeña estructura que nos permitió laburar mucho en los últimos años, donde varias bandas acostumbradas a trabajar con grandes estructuras desaparecieron."
El camino semiindependiente que escogieron -ya que continúan editando sus discos por una compañía multinacional- los llevó a realizar, en octubre del último año, su primera gira latinoamericana, que finalizó con shows en México y los Estados Unidos y la edición de un compilado a través del sello alternativo norteamericano Sótano Records.
"En marzo viajamos otra vez para ultimar detalles de "Larga distancia" y aprovechamos para tocar en la capital mexicana -señala la cantante-. Fue una experiencia bárbara y tuvimos una recepción notable por parte del público. Venían y nos decían "qué bueno, tienen melodías, canciones..." Lo que pasa es que ellos están acostumbrados al rap y la movida del rock en español es así, muy potente."
El recuerdo de Losavio no es muy diferente: "Ibamos y hacíamos canciones con estribillos y guitarras, lo que acostumbramos hacer, y para ellos era prácticamente como una novedad, algo increíble".
"Larga distancia" no se desmarca de la línea compositiva de Man Ray, pero sí incluye algunas novedades. Como el aire electrónico que respira el primer corte de difusión, "Desnudate, mirá quién sos", o el valsecito de "Zona roja".
"En el disco "Piropo", grabado en 1995, ya usábamos cositas electrónicas", explica el guitarrista y principal compositor del grupo. "De hecho, el tema "Surinam" es casi un tecno-dance. No es que nos metemos ahora en la música electrónica y hacemos el disco tecno de Man Ray. Es más, algunas canciones tenían este tratamiento sonoro y luego con el productor del álbum decidimos esconderlas un poco."
Cambio radical
Si bien las melodías pop y el aroma beatle siguen siendo la base del sonido de la banda, para Lizarazu "estas canciones son muy diferentes entre sí. Es un cambio bastante radical con respecto al anterior, donde las guitarras estaban más distorsionadas. En "Larga distancia" volvimos a mezclar los sonidos".
Para terminar, Losavio vuelve al ataque e insiste: "No somos de tirarnos de cabeza a un determinado sonido y siempre hicimos lo que quisimos. Quizás, a los efectos del negocio, en este disco hubiese sido mejor darle de lleno con la música electrónica, tan de moda en los últimos años. Pero no".
Mientras la tarde ofrece sus últimas horas, la dupla compositiva de Man Ray continúa dialogando, café y medialunas de por medio, con periodistas y amigos. Y, una vez más, se escucha la voz de Losavio en su papel de predicador: "Si éste no es el aguante, el aguante, ¿dónde está?"




