"La furia" está de fiesta
Recta final: el lunes por la noche todo el equipo que trabajó en la película de Stagnaro festejó el final de la filmación.
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Después de más de dos meses de filmación en lugares tan distintos como San Isidro, en la provincia de Buenos Aires y El Dorado, en Misiones, se terminó de rodar la película "La furia", que dirige Juan Bautista Stagnaro y que protagonizan Luis Brandoni, Diego Torres y Laura Novoa.
Para festejarlo y juntar fuerzas para afrontar el trabajo que queda antes del estreno previsto para el 5 de junio, todo el equipo se juntó a comer pizza en un coqueto restaurante de la costanera.
Parece que no hay nada mejor que comer pizza libre regada -también libremente- con todo tipo de bebidas, porque todo el mundo estaba de un humor envidiable. A ninguno de los más de cuarenta técnicos que trabajaron en la película, ni a los periodistas presentes parecía molestarle que la invitación dijera 22 horas, y que los "famosos" llegaran exactamente dos horas -en el mejor de los casos- más tarde.
Mucha pizza y más bebida hicieron amena la espera. Además un enorme televisor traía la imagen de Diego Torres, uno de los más esperados de la fiesta, que a esa hora estaba cantando en vivo en el "Show de Video Match".
Juan Bautista Stagnaro fue uno de los primeros en llegar, y después de ser ovacionado por sus compañeros de trabajo -que ya iban por la segundo porción de pizza y la tercera empanada, le dijo a La Nación que "antes del estreno todos dicen que las películas son bárbaras, pero después hay que ver los resultados. Ahora sólo puedo decir que fue un trabajo bellísimo, tanto por la historia, que escribí con mi hijo Matías, como por el grupo de gente con el que trabajé".
Con la imagen de Diego Torres en la pantalla era imposible eludir la pregunta de porqué lo eligió a él para el protagónico:"Para mí es un actor que canta y además es una revelación. Mi seguridad está basada en el trabajo fantástico que hizo. Para mí fue una sorpresa, tanto en lo humano, como en lo profesional. Fue un compinche absoluto en la creación y en el desarrollo de la película".
- ¿No le da un poco de miedo que esta película no tenga la misma acogida que tuvo "Casas de fuego"?
- No, para nada. Yo hago las cosas de una sola manera: pongo todo lo que puedo dar. Hacer esta película no es lo mismo que fue hacer "Casas de fuego", pero está hecha con la misma pasión. Y además con la alegría y la responsabilidad que significa poder hacer otra película en tan poco tiempo. El hecho de tener continuidad en la profesión es algo que me hace muy feliz.
Pasada la medianoche, y cuando el equipo de técnicos se aprestaba a comenzar el baile, llegó Laura Novoa, Osvaldo Santoro, Ingrid Pelliconi y Mauricio Dayub. Muchos besos y muchos abrazos parecían demostrar que los dos meses de filmación habían transcurrido en la más plácidas de las armonías. Diego Torres, que llegó cerca de la 1 de la mañana y Luis Brandoni (su padre en la ficción), que llegó a la 1.30, terminaron por agregarle sal a una fiesta que ya estaba en todo su esplendor: quedaba poca pizza, pero todavía se dejaban ver pasar decenas de botellas de todo tipo y color.
Parece que tanta alegría en la fiesta fue una manera de compensar las tribulaciones de una historia dramática de injusticias y aislamientos que sólo se podrá conocer en detalle en la pantalla grande.





