La marimba es la nueva protagonista
Uno de los instrumentos más antiguos gana nuevos lugares como solista
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A pesar de tener un origen milenario, la percusión fue el último grupo instrumental que ingresó a la música clásica. Sólo en este siglo dejó de cumplir un carácter ornamental, y año tras año fue ganando en importancia en la orquesta y autonomía en los conjuntos de cámara.
Lo que faltaba era un instrumento solista. Fue entonces cuando los percusionistas de todo el mundo, y entre ellos el norteamericano William Moersch y el argentino Angel Frette, se encontraron con la marimba.
Una vez que escucharon este instrumento, construido con placas de madera y que se toca con cuatro baquetas, como su pariente cercano, el vibráfono,se dedicaron exclusivamente a él.
William Moersch es uno de los pioneros en el camino de hacer de la marimba un instrumento solista, tanto en el campo de la música de cámara como la sinfónica. Por eso, su historia es también el espejo donde se miran las nuevas generaciones de intérpretes.
Junto con Frette inaugurará la tercera temporada del ciclo "La marimba hoy", hoy, a las 20.30, en el Centro Cultural Recoleta, con entrada libre y gratuita.
Mientras estudiaba percusión, en su adolescencia, Moersch escuchó el concierto para marimba y orquesta, escrito por Paul Creston. Al verano siguiente consiguió que el director de la banda de la escuela le prestara la marimba para comenzar a practicar. A los dos años de su comienzo autodidacto comenzó a ganar concursos para tocar como solista.Y esa experiencia fue la que le hizo saber que "quería hacerlo por el resto de mi vida", según cuenta en un descanso de los ensayos previos a la función del miércoles.
Pero desde el comienzo se enfrentó con una cruda realidad: la falta de obras. "En esa época había unas pocas piezas originales y muchas transcripciones de obras clásicas, y con ellas no se podía mantener un proyecto como solista", explica.
El camino que tenía que seguir lo descubrió a través de Keiko Abe. La marimbista japonesa ofrecía recitales con obras que les encargaba a compositores de su país, escritas especialmente para su instrumento. Cuando escuchó el primer disco de Abe la primera reacción de Moersch "fue tratar de conseguir las partituras de esas obras que tenían una manera totalmente novedosa de acercarse al instrumento. Por eso les escribí a los autores para que me la enviaran".
En esa época, Moersch tocaba en la Orquesta Filarmónica de Filadelfia, que dirigía Eugene Ormandy, que según recuerda "tenía un estilo muy rico y oscuro. Por eso, cuando escuché a Keiko Abe, su sonido me pareció muy brillante y duro. Me gustaba esa música, pero no el sonido. Y ésa fue mi primera dirección, tratar de conseguir mi propio sonido".
El segundo paso fue comenzar él mismo con los encargos a compositores. Desde mediados de los 80 y una vez que se radicó en Nueva York la rueda comenzó a girar.
Es que se produjo una vinculación casi natural entre los compositores, ávidos de oportunidades para estrenar sus obras, y los marimbistas, deseosos de contar con un repertorio propio. Diez años después, Moersch encarga obras de todo tipo y muchas de las que estrenó son hoy de estudio obligatorio para los nuevos instrumentistas.
Para el concierto del miércoles, Moersch interpretará algunas de esas obras encargadas a Jackob Druckman, Andrew Thomas, Richard Bennnet. Y con Angel Frette, ofrecerán una versión el dúo "Marimbas Nagoya", compuesto por el minimalista Steve Reich. Se trata de un concierto atípico, pero que abre nuevos caminos sonoros para compositores y público.
Conciertos y concurso
Moersch llegó a la Argentina por una invitación de su colega Angel Frette. El argentino es el coordinador del ciclo "La marimba hoy", que presenta la Fundación Proscenio, y para este miércoles cuenta con el auspicio de la embajada de Estados Unidos y Yamaha.
El ciclo continuará en agosto, cuando Frette presente una nueva marimba de cinco octavas. En septiembre llegará para tocar el brasileño Eduardo Gianesella, mientras que a fin de octubre, Frette, junto con Fumie Yamashita y el grupo de percusión del Conservatorio Nacional, cerrarán el año marimbístico con dos estrenos: el "Concierto para percusión", de Ney Rosauro, y el "Concierto para marimba, percusión y cinta", de Daniel McCarthy.
Frette, que hizo en el país un camino similar al de Moersch, tiene editado un CD con obras argentinas para su instrumento, para el sello IRCO, y promueve además un concurso de composición, también auspiciado por Proscenio.






