La secretaria atolondrada y loca de amor: el papel que sacó a Griselda Siciliani del under y marcó su gran debut en TV
Adrián Suar se fijó en ella cuando todavía era una destacada comediante en el mundo del teatro independiente y en 2005 le ofreció un papel en una exitosa tira de Pol-Ka, que resultaría consagratorio
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El 16 de agosto de 2005 empezó a escribirse el capítulo más importante de la carrera como actriz de Griselda Siciliani. Hoy recibe aplausos como una de las grandes reinas de la comedia argentina en el escenario del Teatro El Nacional, como protagonista de la exitosa puesta de Felicidades, mientras el cine aprovecha cada vez más su registro dramático gracias a personajes tan exigentes como el que entrega en el largometraje Descansar en paz, reciente estreno de Netflix dirigido por Sebastián Borensztein. Desde ese lugar, al mismo tiempo, sigue cosechando elogios por su arriesgado personaje en Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades, la más reciente y polémica película del director mexicano Alejandro González Iñárritu, primer trampolín de un sueño que imagina como puerta de entrada hacia futuros horizontes artísticos más allá de las fronteras argentinas.

