El joven MC de Chicago tiene a Kanye West en el rincón
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Lupe Fiasco está escapándose de los guardias de seguridad. Unos segundos antes, estaba jugando con sus amigos a una competencia que titula "Prueba de Fuerza y Agilidad". Eventualmente, los guardias se dan cuenta de que el chico de 24 años con zapatillas A Life violetas es el mismo tipo que acaba de encabezar el Vice Intonation Festival frente a una multitud de fans de su ciudad natal, Chicago. "¡Escuchen a Lup! ¡El es el futuro de Chicago! ¡El es el futuro del rap!" Después de posar sobre el techo de su Land Rover, Fiasco se pone a analizar las presiones asociadas a ese título. "Nadie dijo si soy bueno o malo. Yo simplemente soy el futuro."
En septiembre, Fiasco lanzó el debut más calientemente anticipado del hip hop, Lupe Fiasco’s Food & Liquor, que ya tiene su hit en forma de himno skate-rap "Kick Push". Pero el álbum (que cuenta a Jay-Z como productor ejecutivo) incluye colaboraciones de los Neptunes y Mike Shinoda de Linkin Park, no constituye la primera vez que Lupe es noticia. Cuando era adolescente fue miembro de Da Park y tuvo un breve contrato con Epic. Más recientemente, creó su propia compañía productora, 1st and 15th, cuyos créditos incluyen "Hip-Hop Star", de Beyoncé; Y el año pasado, su compañero de Chicago, Kanye West, invitó a Fiasco en un feat para el single "Touch the Sky".
Las ofertas de las grandes compañías llegaron, pero Fiasco insistió en que el álbum fuera grabado por 1st and 15th. Y dio vueltas hasta que encontró un sello, Atlantic, que se ajustara a sus demandas. "El negocio de la música es una basura", dice Fiasco. "Amo la música, amo el negocio, pero odio el negocio de la música."
Lupe nació como Wasalu Muhammad Jaco y fue criado en la parte dura del lado oeste de Chicago. Su padre, un maestro de artes marciales que estuvo en el equipo olímpico de judo de los Estados Unidos en 1980, quiso que su hijo supiera defenderse e hizo que Lupe tomara clases de artes marciales desde los 3 años. "Lo bueno de las artes marciales es que te disciplinan para poder reconocer cuándo un conflicto se acerca y evadirlo", dice alguien que posee cuatro cinturones negros. "Pero sí, puedo matar a un hombre sólo con mis manos si tengo que hacerlo."
Cuando era chico, Fiasco dice que no le gustaba el hip hop y que lo consideraba negativo, música repugnante que degradaba a las mujeres. Pero raperos como Nas lo convencieron de que podía utilizar el género para contar historias con mérito social. En "American Terrorist", de Food & Liquor, examina la oscura historia de la esclavitud y el genocidio en los Estados Unidos. "Siento que tengo la responsabilidad, no sólo de entretener sino también de educar", dice Fiasco, un musulmán devoto, cuyo único vicio admitido es su fanatismo por la ropa deportiva. "El mundo está en un momento realmente terrible, y hay que parar un poco y preguntarse por qué."
Desde la capota de su Land Rover hace una sonrisa y se vuelve a colocar los anteojos. "Ya hice todo en el negocio de la música", dice. "Hice giras mundiales, me hundieron en hielo a los 19. Ahora estoy bien. Sólo estoy saltando algunas vallas y tocando con tablas de skate."





