Madredeus, el nombre del suceso
Repercusión: Pedro Ayres Magallanes, fundador del grupo, habla de su éxito en todo el mundo y de los misterios del fado.
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La situación es para una road movie . El músico Pedro Ayres Magallanes está parado con su auto en la ruta, a mitad de camino entre Lisboa y su casa, charlando por teléfono con un periodista de un país que no conoce. Pero el guitarrista y fundador del grupo Madredeus está acostumbrado a esto desde que la agrupación se convirtió en la nueva sensación de la música portuguesa.
Por eso se entrega a una charla sólo interrumpida por los autos que pasan a toda velocidad o la pérdida de la señal de su celular "por todo el mar que nos separa", bromea.
Con su formación de cuatro músicos y la increíble voz de Teresa Salgueiro, recorrerán las canciones compuestas en sus doce años de historia, desde que ensayaban en un convento de las afueras de Lisboa, llamado Madre de Deus.
La banda lusitana, que lleva grabado siete discos, viene realizando este mismo show en su país, actuando en antiguos castillos y fortalezas, con un promedio de 5000 personas por concierto. "Por primera vez conseguimos un verdadero suceso del público. Pero esperamos mucho para esto", cuenta.
Madredeus está disfrutando en su país el reconocimiento que hace un par de años tiene en otros países. "La música que practicamos es fruto de muchos viajes y muchas conversaciones entre nosotros y con los otros. Es una música que rescata un patrimonio diverso. No es sólo de Portugal, sino que es representativa de un cierto gusto por la buena música de la Europa mediterránea", explica.
Un salto comercial
La banda dio un salto comercial con el disco "Ainda" (1997), compuesto para la banda de sonido de la película "Lisbon story", de Wim Wenders, que vendió un millón de placas, una cifra récord para una propuesta originaria de Portugal. "Wenders nos propuso hacer la música, pero sin tener todavía el guión de la película. Nosotros estábamos preparando material de otro disco y simultáneamente salió ese grupo de canciones para un film que no estaba hecho. Y le gustó tanto el grupo que quiso que participáramos en el film, en medio de una situación real para nosotros, que era la de un grupo que estaba grabando un disco y estaba por hacer una gira a Brasil. Fue muy curioso todo", cuenta.
Tras esa experiencia, el grupo traspasó las fronteras. Pero nunca quiso estar enrolado dentro de una nueva corriente de ese género fundamental de su país que es el fado.
El líder del grupo se toma su tiempo para aclarar los tantos: "Nuestra música, la poesía y las canciones están dedicadas a los que hacen fado. Nosotros queríamos ser creativos y ha sido muy difícil conseguir esto".
Ese largo aprendizaje no hubiera sido posible si Magallanes no se hubiera encontrado con esa jovencita de 18 años que integraba una banda de rock. "Yo había escuchado a muchas jóvenes, pero Teresa apareció con ese don que tiene y fue la fuente de inspiración de todo el repertorio y el límite de nuestra creatividad." El músico reconoce que la química entre música y letra es la esencia fundamental de Madredeus. La otra particularidad es que capturan ese sentimiento melancólico tan ligado a Portugal. "El fado no es sólo un estilo tradicional de música urbana, como para ustedes es su tango, sino que tiene que ver con un sentimiento más profundo, que se identifica con un estilo de vida en nuestro país. Pero no es una cosa consciente, es algo que algunos poetas identificaron como una forma de ser del portugués, de la importancia del destino, de la fatalidad de nuestra vida".
En concierto
Es la primera vez que el grupo portugués tocará en Buenos Aires. Para este recital, Magallanes anticipa: "Es un concierto que recupera nuestras canciones más antiguas y de los discos "Espíritu de paz" y "Ainda". Es un repertorio que intenta mostrar la versatilidad del grupo, en estos catorce años y nuestro crecimiento desde que actuamos como quinteto".





