Abel Pintos cerró los festejos por el Día de la Bandera y homenajeó al Indio Solari
El cantante ofreció un recital en un escenario montado a orillas del río Paraná
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Camisa a rayas, chaqueta verde agua y sombrero azulado. Así se asomó Abel Pintos a la tarde rosarina, que lo esperaba para despedir el Día de la Bandera, sobre un escenario montado de espaldas al Río Paraná.
Comenzó su recital, que se extendió por unas dos horas, con “Sueño dorado” y luego con el cover de Gustavo Cerati “Cactus”. Desde entonces, Abel buscó a través de canciones como “Espejos”, “Tu voz” y “Hielo al vino” (aquella que tiene la impronta del cancionero de Juan Luis Guerra), los mejores códigos para conectar con ese público masivo y variado que lo escuchaba atentamente.
“Feliz Día de la Bandera para todos –dijo en la primera pausa de su recital-. Un sueño más, cumplido para mí. En esta fecha, en esta ciudad, frente a este monumento. Hace poco viene a esta ciudad a celebrar mis treinta años de música y siento que este concierto es parte de eso. Porque, al final, los primeros recitales que di en mi vida fueron en actos patrios y es inevitable para mí sentir una emoción especial. Gracias por estar acá recibiéndonos. Vamos a hacer un concierto con muchas canciones esta tarde, ojalá que lo disfruten".
Tras esa pausa entró en una seguidilla de canciones de medio-tempo, como “Creo en ti”, que su público coreó de punta a punta, o el súper hit “Cómo te extraño” y “No me olvides”, entre otras que enamoraron a la audiencia femenina que estaba en primera fila.
En esas dos horas, Pintos y su banda pudieron desplegar todos sus matices. También hubo un bloque acústico (“La llave”, “Sin principio ni final”) y un tramo final que volvió a tomar velocidad y temperatura, cuando el sol ya se había despedido de la ciudad santafesina. No faltaron otros covers, como “El alcatraz” y luego “Y la hice llorar”, canción de Los Angeles Azules que Abel compartió con ellos, hace unos años.
La yapa fue con una versión de la “Canción a la Bandera (Aurora)” -la de la famosa ópera de Héctor Panizza que terminó siendo cantada cada mañana y cada tarde, durante décadas, en los colegios argentinos-. Abel estuvo acompañado por el bandoneonista Walter Ríos.
La jornada había comenzado por la mañana, con la celebración protocolar, que tuvo como protagonista al presidente Javier Milei. Por supuesto que el tono fue totalmente diferente y las miradas no estuvieron puestas en un solo protagonista sobre el escenario sino en las pulseadas políticas que se vienen dando desde los últimos meses, en torno al Jefe de Gabinete de Ministros del gobierno Nacional, Manuel Adorni, que estuvo allí para acompañar al Presidente. Tampoco se le perdió mirada a la vicepresidenta, que fue invitada especialmente por la provincia. Tras el acto, Villarruel le dijo a LA NACION que “no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni” y durante la ceremonia evitó mirar a la comitiva de la Casa Rosada. Ellos también la ignoraron.
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