
Brillante concierto de música de cámara de un conjunto de Paraná
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Concierto del Trío Agrupación de Cámara de Paraná, integrado por Graciela Reca (piano), Luis Roberto Orlando (violín) y Alberto Marullo (violoncello). Programa: Trío Op. 21, N° 3, de Muzio Clementi; Trío Op. 15, de Bedrich Smetana y Trío alegíaco, Op. 9 N ° 2, de Sergei Rachmaninov. Auditorio de la Fundación San Rafael.
Nuestra opinión: Excelente
Fue una manifestación artística de muy alto nivel el concierto que ofreció el Trío de Paraná en el Auditorio de la Fundación San Rafael. En primer lugar por la solvencia técnica e impecable sentido estilístico del conjunto y, en segundo término, por el interés del programa, conformado por dos valiosas obras de la música de cámara, los grandes tríos de Smetana y Rachmaninov, y por una joyita de Muzio Clementi rara vez incluida en los ciclos tradicionales.
La presentación vino a ratificar los méritos de músicos de alto rango que desarrollan su quehacer en la paz de la vida en provincia, alejados del intenso ritmo capitalino y más cerca de un ambiente ideal para hacer música por placer y sólo por amor a ella.
El trío de Clementi dejó escuchar la impecable técnica pianística y musicalidad de Graciela Reca y la calidad de sonido del violinista Luis Roberto Orlando y del violonchelista Alberto Marullo. Toda la gracia contenida en la composición del músico, editor y fabricante de pianos de origen italiano, pero inglés desde su radicación en Londres, surgió con naturalidad y elegancia. La versión fue un acierto en el estilo de una obra contemporánea de Mozart y Beethoven, pero es una muestra del lenguaje de un creador de un mundo musical para el teclado de rico virtuosismo y originalidad.
Luego, con la entrega del trío Op. 15, de Bendrich Smetana (1824-1884), fue positivo y reconfortante apreciar la ductilidad de los intérpretes para penetrar con toda justeza en el clima dramático y doloroso de la composición en sus dos primeros movimientos, de muy compleja escritura.
A renglón seguido, con el mismo aplomo y solvencia, supieron obtener ese momento de transición tan admirable del tercer movimiento, que lleva a un paulatino encuentro con la luz y el optimismo, generado por las características rítmicas y expresivas de una obra impregnada del perfume tan seductor del paisaje de Bohemia.
Sin embargo, aún quedaba el mayor esfuerzo físico e intelectual de los músicos, al tener que enfrentar una composición de grandes proporciones, de unos 45 minutos de duración y mucha intensidad expresiva.
Se trató del segundo trío elegíaco, del Op. 9, del carismático y exuberante Sergei Rachmaninov (1873-1949) que con habilidad y no poca cuota de inspiración plasmó una obra para la intimidad de la música de cámara que, sin embargo, se manifiesta con enjundia y una enorme gama de matices e intensidades, como si fuera un lenguaje sinfónico, lógicamente, dominado por una gran presencia del piano, en permanente y brillante intervención.
Toda la fuerza expresiva y la expansión de la melodía romántica del compositor y virtuoso del teclado ruso se escuchó en su completa magnitud, siendo notable el grado de compenetración de cada de uno de los integrantes del Trío de Paraná, entregados con pasión a plasmar una formidable versión.
Si Graciela Reca fue una pianista impecable en el dominio del teclado y conocimiento del autor, no menos brillantes fueron Luis Orlando y Alberto Marullo, conformando así un trío de indudable jerarquía profesional, que puede ser ubicado entre los mejores del país, en la actualidad.
En definitiva, el ciclo organizado por Intérpretes Clásicos Argentinos y la Fundación San Rafael logró materializar un concierto excelente desde todo punto de vista.



