
Compositor que no se ata a los géneros
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Una agradable sorpresa representa la actuación del multiinstrumentista Jorge Migoya, guitarrista, pianista y clarinetista rosarino, radicado desde 1979 en Francia.
Este artista, que realizó su carrera en Europa y cuya música refleja una enorme sensibilidad, presentará esta noche, a las 21, en Gandhi-Notorious, Corrientes 1743, su trabajo "Otros vientos", recientemente editado por el sello BlueArt, de Rosario.
El músico actuará con Annabel de Courson en bandoneón, Luis Suárez en saxo y flauta, Mariano Suárez en trompeta, Daniel Jurado en saxo barítono, Fernando de la Riestra en bajo y Omar Pogonza en batería.
Un músico formado en Rosario con algunas experiencias en Buenos Aires, en donde grabó, por ejemplo, en marzo de 1976, con los guitarristas Rodolfo Alchourron y "Chachi" Ferreyra.
Su música es una cruza de varios de sus mundos, el jazz, el rock y el folklore reunidos bajo su inspirada pluma. Para aquellos que gustan de las definiciones, aunque solamente aproximativa, este músico está enrolado en la World Music.
"Cuando llegué a Francia tuve mucha suerte pues me vinculé con gente de la música contemporánea y del teatro", señala Migoya, que tiene un inocultable acento francés. Eran tiempos donde muchos artistas se exiliaron en aquel país, pero con los cuales, salvo el pianista Gustavo Beytelman, no desarrolló ninguna relación.
"Primero estuve en Dijon, colaborando con una compañía de teatro avant gard para la que compuse algunas músicas", agrega. Cuenta que desechó la idea de hacer tango, con el que hubiese podido sobrevivir mejor económicamente. "Me la rebusqué solo, sin hacer tango que era lo obvio, pero impostado", señala.
Su labor con el tiempo se fue asentando al punto de ser un artista, en la actualidad, que compone para distintas formaciones, desde tríos hasta sextetos, aunque no se define como un compositor de jazz, más bien, un músico con fuertes influencias jazzísticas, pero que también posee un background importante de rock. "Mi propuesta tiene con ver con mi grupo que va de ocho a diez músicos y que tiene una fuerte presencia melódica, pero desde una tímbrica original", asegura Migoya, que encontró en París un lugar abierto a sus inquietudes creativas.
Migoya hace hincapié en la fuerza artística que encontró en la Argentina. "Era impensado esta intensa actividad artística cuando el país atraviesa un momento tan crítico", dijo.
Su trabajo "Otros vientos" es un interesante trabajo en el que surge la capacidad como compositor y arreglador del artista. En cuanto a los desempeños instrumentales, Migoya deja en evidencia una interesante complementación de sus discursos a través de los diferentes instrumentos que interpreta.


