El regreso del gran maestro de la guitarra fusión
El músico que hizo historia junto a Miles Davis, Paco de Lucía y la Mahavishnu Orchestra actúa mañana
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Casi 37 años pasaron desde que el guitarrista John McLaughlin llegó por primera vez a nuestro país, para los conciertos que dio el 29 y 30 de mayo de 1979 en el Luna Park con sus cómplices de ese momento, reunidos en la One Truth Band. Para entonces ya era un músico prestigioso. Durante los diez años anteriores había dejado su Inglaterra natal para incursionar en el mundillo musical norteamericano; había tocado y grabado con Miles Davis, había creado la Mahavishnu Orchestra y había hurgado en la música de la India.
Ahora vuelve (para tocar mañana en Buenos Aires y el domingo en Rosario) convertido en una leyenda viva de la guitarra. Con su actual banda. Con su último CD, Black Light. Con los recuerdos de su amigo Paco de Lucía, con quien creó dos "guitar trios", junto a Larry Coryell, primero, y Al Di Meola, después.
Hace diez años fundó la banda que actualmente lo acompaña, cuyo nombre parece obvio y, al mismo tiempo, difícil de definir.
"The 4th Dimension es el misterioso medio por el cual la música es comunicada. Y es una de las mejores bandas de la actualidad. Por supuesto que es una opinión muy personal. Creo que la complicidad musical y espiritual ha tenido un desarrollo excepcional. Todo depende de qué tan buenos sean los integrantes como músicos y como personas. Ranjit [Barot], Etienne [Mbappe] y Gary [Husband] encarnan los mejores aspectos de estas cualidades. En consecuencia, la música es enriquecida individual y colectivamente."
También es difícil para McLaughlin definir esa música con la que se pueda sentir "como en casa", después de haber tocado jazz, jazz-rock, flamenco y música de la India. "Es cierto que he tenido la suerte de colaborar con algunos de los grandes músicos del Este y del Oeste. El jazz y la música de la India tienen mucho en común. El principal elemento es la improvisación. Algunos músicos de jazz fueron influidos por la tradición musical india mucho antes del nacimiento de [su banda de 1973] Shakti. No es una casualidad que el nombre del hijo de John Coltrane sea Ravi, en honor a Pandit Ravi Shankar, con quien John mantuvo una estrecha relación. Y podría ir más atrás, a los 50, al jazz modal de Miles Davis, conectado a las líneas de improvisación de la música de la India."
Con sus bien llevados 74 años, John McLaughlin dice que la disciplina y el amor por la música fueron inducidos tanto por sus estudios de piano clásico, en la infancia, como por la música de Miles y de Coltrane. Como su madre era violinista clásica, su primera formación fue en la música académica, hasta que incursionó en el jazz, en Londres, durante los años sesenta, y se mudó a los Estados Unidos, a fines de esa década. Allí, primero con Tony Williams y luego con Miles Davis, se hizo famoso. "Todo instrumentista necesita disciplina. Puede ser clásica o de jazz. La disciplina es necesaria para alcanzar cierta maestría. Un problema técnico con un instrumento es algo que perturba al oyente. Ésa es mi experiencia, y tengo la firme convicción de que la verdadera libertad llega a través de la disciplina. Yo me siento realmente «como en casa» con el jazz y la fusión, porque junto con la guitarra son mis principales amores, y mi disciplina."
-Creció en un hogar agnóstico, pero se convirtió en una persona espiritual. ¿Cómo influyó eso en sus composiciones?
-Todos somos espirituales a pesar de que podamos no ser conscientes de nuestra verdadera naturaleza. De todos modos, no me considero una persona "espiritual"; si alguna vez lo hago, voy a estar en el reino del egocentrismo total. Llegué a la investigación de formas de iluminación a través de mis experiencias con el LSD en la década del sesenta y mi insaciable curiosidad por este universo absolutamente fabuloso y misterioso en el que vivimos. Me fascina la conciencia y su transformación, y la única manera que sé cómo experimentar este fenómeno es a través de la música y las diferentes formas de meditación.
-En los setenta, una de las características era el virtuosismo. ¿Cuáles son las actuales y hacia dónde está yendo el jazz?
-No lo creo así. He sido jurado en varios certámenes de guitarra y el nivel técnico de muchos jóvenes es extraordinario. Aunque el mundo de los jóvenes instrumentistas de hoy es muy diferente del mundo en el que crecí. En ese momento había grandes oportunidades porque la industria de la grabación era una explosión. Además, los jóvenes reconocían la música como una potencia para la paz y la armonización de las razas blanca y negra, porque en la música existen todos los colores. Incluso Miles Davis me dijo una vez que las mejores bandas eran las mixtas. Hoy en día, la industria del disco está casi muerta. Las grandes estrellas del rock, el pop y el rap no venden discos como antes. En lo que se refiere al jazz, es prácticamente un asunto muerto. Parte del problema es la definición del jazz de hoy. Lo que se hizo hace cincuenta años representó la mejor inspiración para mí. En cierto modo, soy parte del problema de responder a esta pregunta porque yo estaba con Miles en el comienzo de su «fusión jazz-rock», o más bien la fusión con el R&B o el funk y el soul. Entonces fui a fundar un grupo clave en el género de jazz-rock, Mahavishnu Orchestra. De alguna manera, bandas como la mía, Weather Report, Return to Forever y los Yellow Jackets cambiaron la dirección del jazz. Como músico, no tenía ninguna intención de formar una banda de "fusión". Ésa era una etiqueta de las compañías discográficas. Yo quería una banda que pudiera dar cabida a todas las influencias y las formas de música que me han gustado por muchos años. Estábamos todos en la misma. Nadie pensó en hacer una banda de jazz fusión. Hoy las cosas son diferentes. La sociedad ha cambiado también. Descubro que a mucha gente le gustan algunas músicas, como el smooth jazz, porque pueden hablar encima sin que esa música les moleste. Y por supuesto que pueden hablar sobre ella, porque la mayor parte del smooth jazz es poco profunda y carece de cualquier tipo de pasión. El jazz que me inspira está lleno de profundidad y pasión. Es el jazz que hacemos, pero ¿dónde está el mercado para el joven que hace esta música? Tal vez algún día esa música vuelva a ser popular.




