El talento rioplatense al rojo vivo en Toulouse

Rubén Rada tocó para 100 mil personas
Rubén Rada tocó para 100 mil personas
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24 de junio de 2002  

TOULOUSE.- De este lugar, donde el ladrillo es rey de la arquitectura, un viejo refrán asegura: "Ciudad rosa al alba, malva al sol y roja al atardecer".

Anteayer no hizo falta esperar a la caída de la noche para probar la veracidad del poético fenómeno. El candombe afro-uruguayo se encargó a media tarde de poner la ciudad "al rojo vivo", primero con un desfile de coloridas comparsas compuestas de 200 percusionistas y 100 bailarines que partieron del Capitolio -otrora sede de conspiraciones jacobinas, hoy municipalidad- para finalmente instalarse en el parque de la Praire de Filtres.

Allí los esperaban Rubén Rada y el Trío Fattoruso para deleitar al hipercaluroso aire libre (30 grados a la sombra) a unas 100 mil personas. El primero desplegó su talento para introducir alegría de vivir hasta a los muertos con su versión moderna de folklore; los Fattoruso, con su original "latin jazz".

Desde hace 23 siglos, Toulouse crece al borde del río Garonne, entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, cerca de las primeras estribaciones de los Pirineos y a media hora de España. No es raro, por lo tanto, que los tolosanos hayan bautizado su festival anual con el nombre de su vía fluvial, convirtiéndolo así en una excusa para convocar a artistas de países con ríos tan emblemáticos como el propio.

Las últimas dos ediciones del Festival Río Garonne fueron dedicadas a las contrastantes culturas de las regiones lindantes al Mississippi y al Nilo. Este año le tocó el turno al Río de la Plata.

Esta es una oportunidad única para que un centenar de artistas uruguayos y argentinos haga conocer a los tolosanos algo de la música, el cine, las artes plásticas y hasta la gastronomía del Cono Sur. De la región apenas se conoce aquí el tango de Carlos Gardel, a quien se reivindica como nativo.

Durante cinco días se verá y escuchará algo distinto. Del arte vanguardista de los fotógrafos Graciela Sacco y Marcos López, los plásticos Antonio Seguí, Ricardo Mosner, Edgar Saillen y Gustavo Grunig, entre otros, a la versión de "La Nona" de la compañía Ex Abrupto. Sin olvidar un ciclo de conferencias en la Universidad Toulouse-Le Mirail sobre el teatro en América latina, las "Milongas de Las Morochas" en la peña Le Petit Diable y la lectura de poesías rioplatenses en el café literario La Cave Poésie. Hasta las cantinas de las escuelas servirán comidas típicas de la Argentina y del Uruguay a 23.000 pequeños tolosanos.

Ayer, tras un gigantesco asado organizado con espíritu de picnic gigante por el artista Jorge Orta, los sones del Septeto Gustavo Gancedo sacarán a bailar a miles de personas, incluidas aquellas que tomarán clases de tango gratuitas en distintos rincones de la ciudad. La noche quedará en las manos del chamamé del cuarteto de Raúl Barboza y el "folk-rock" de León Gieco.

"Contraflor al resto" (Manolo Juárez, Chango y Marián Farías Gómez) y el "ska" de Karamelo Santo tomarán la posta hoy, seguidos mañana por Liliana Herrero y el grupo de rock Divididos y el miércoles por sus primos tangueros de la Pequeña Orquesta de Reincidentes y el electrónico Gotan Project. El festival concluirá con el jazz del quinteto de Javier Malosetti y las últimas creaciones de Luis Alberto Spinetta.

"Esta semana Toulouse se convertirá en la ciudad más latina de Europa -destacó a LA NACION la directora del festival, Christine Tillie-. Todo gracias a la creatividad armónica e indócil, nostálgica e inventiva de los representantes artísticos de dos pueblos que han probado ser el "Dorado" cultural que los conquistadores nunca supieron encontrar."

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