Falleció anteayer Johnny Ramone
Era el guitarrista y fundador de The Ramones, pioneros del punk neoyorquino
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Uno, dos, tres, cuatro. Todo en la magnífica historia del grupo/familia The Ramones ha sido urgente y sin respiro. Y así parece ser también su despedida de este mundo. En 2001 Joey Ramone murió de cáncer linfático; un año después, Dee Dee Ramone falleció por una sobredosis, y anteayer Johnny Ramone dejó de pelear contra un cáncer de próstata que hace tiempo lo tenía arrinconado. Murió, a los 55 años, en su casa de Los Angeles, acompañado por amigos como Eddie Vedder (cantante de Pearl Jam) y Lisa Marie Presley. Así las cosas, del cuarteto original sólo queda con vida Marky Ramone, que días atrás había dicho que "Johnny es un campeón en esta lucha, pero cada vez se le hace más difícil".
John Cummings (tal su apellido, antes de formar la logia Ramones, en 1974) era el hombre de los negocios en el grupo, el guitarrista punk y también el rebelde republicano que, cuando la banda fue introducida en el Salón de la Fama del Rock and Roll, en 2002, dijo en su discurso: "Dios bendiga al presidente Bush", mientras la mayoría de los rockeros políticamente correctos despotricaba contra el gobierno y sus guerras.
"Johnny era el último de los mohicanos, un hombre muy valiente. Era el que verdaderamente llevaba en el corazón los intereses de la banda", dijo el manager del grupo, Arturo Vega, desde Nueva York.
El último fin de semana se habían celebrado los 30 años de la banda, y artistas como Blondie y The Strokes se preparaban para actuar, el 8 de octubre, en un concierto a beneficio para apoyar a Johnny en su lucha contra el cáncer.
Los Ramones (alguna vez rotulados los Beatles del punk) grabaron más de veinte discos y han influido a cientos de artistas de todo el mundo, de Talking Heads a Nirvana y de Attaque 77 a Los Violadores. Pioneros punk en la Nueva York convulsionada de mediados de los años 70, se separaron en 1996, luego de una extensa gira que incluyó su paso por la Argentina.
Corte de pelo tasa, campera y pantalón de cuero negro, cabeza baja y el "uno, dos, tres, cuatro" con el que comenzaban los temas. Adiós amigos. El recuerdo de Johnny Ramone es más urgente aún que sus canciones.




