Gustavo Cerati: para celebrar la vida
El músico habla de su nuevo álbum, despojado y de estructura rockera
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¿Cómo se arma el nuevo álbum de Gustavo Cerati? La tapa es un buen indicio: es la reproducción de un retrato que originalmente mide 1,50 x 1,50 metros. Hay que desplegarlo para armar el rostro de este hacedor de canciones con dos décadas de carrera. Una carrera intensa e influyente en buena parte del pop y del rock que se hace en español. Y así como se despliega la lámina se abren las canciones a lo largo de 17 tracks, en 71 minutos. Un disco extenso e intenso que cambia notablemente el punto de apoyo que el cantante había elegido para su segundo álbum solista, "Bocanada", tres años atrás.
De esos tres años, Cerati utilizó la mitad para construir este "Siempre es hoy", con una banda estable con la que armó y rearmó los temas. Un trabajo que podría definirse de optimista o, mejor, de celebratorio. ¿Qué celebrar? El estar aquí, ahora, porque siempre es ahora, incluso cuando se dice un "te amo por siempre".
Son retratos protegidos en la espontaneidad, con mucho trabajo.
-¿Es un disco optimista?
- No sé si optimista. Tiene momentos de felicidad y de enojo. Siento que es un disco celebratorio. Sobre todo de la vida en sí, de los diferentes matices de la vida. Esa es mi sensación general. Traté de huirle a los pozos melancólicos. Siento que en ciertos momentos hablé de energías más bajas, que son parte del hoy pero hasta en eso hay una intención de celebración. Tengo la sensación de que es una mirada con muy poco cinismo, desprovista de la mayor parte de filtros que en general uno le pone.
-En "Siempre es hoy" se advierte un trabajo distinto que en "Bocanada". Estas nuevas canciones parecen marcadas por la búsqueda de más sencillez, un sonido más directo.
-Y más clásico. Cuando uno va haciendo un disco durante un año y medio, con todo el proceso de composición, primeras grabaciones, decantación de ellas, ediciones, vueltas a interpretar... toda la primera parte de la factura de este disco se hizo con la banda en Del Cielito. Grabamos una cantidad de canciones, muchas de las cuales decantaron y fueron elegidas para seguir el segundo proceso. Estaban construidas en largos jams con estructura relativa de canción, con melodías y algunos fragmentos de letras. Luego, lo que hice en un espacio más íntimo y personal fue editar esas canciones y producir los cambios que yo creía necesarios para llevarlos a la duración final. Todo eso fue reinterpretado, en una instancia de remezcla de todo eso, reversionando lo que hicimos antes y, a su vez, a lo largo del proceso del disco, con una nueva mirada que tenía que ver con el pulso y la dinámica del ritmo, que para mí era importante que estuviera muy presente.
-Es lo que primero impacta del disco.
-Busqué decididamente esa situación, y finalmente uno llega a que la mezcla final sea una reinterpretación decidida de las opciones posibles. Una vez que hicimos todas las grabaciones volví a hacer ediciones, volví a dejar cosas que a lo mejor tenían un trayecto que parecía no ir a ningún lado.
-Además, hay muchas canciones breves.
-Sí, tenía ganas de volver a hacer canciones cortitas. Hacía mucho que no las hacía.
-Sin embargo, el disco dura 71 minutos.
-Es que también hay canciones largas. Es un disco que va a contrapelo, en algún punto, de la moda actual de hacer álbumes cortos. No lo digo despectivamente, y hay quienes defienden esa estructura de lo que era el long play, pero, la verdad, hacía mucho tiempo que no hacía un disco y tenía un montón de canciones. Podría haber sido un doble, pero la situación económica no ayuda: la gente tendría que sacar más dinero para comprar un disco.
Pero no está mal. Finalmente me quedé con estas 17 canciones. Uno trata de englobarlas dentro de algún concepto, pero son de diferentes épocas y de un largo proceso. Y llegaron a este lugar y hoy es lo mejor de mí en este momento y que incluyen el pasado y las invocaciones al futuro.
-¿Tienen un orden cronológico?
-No. Es una verdadera mezcolanza de diferentes momentos que son cuestiones personales que ni siquiera tienen demasiado sentido para el oyente. Hay quienes hacen una lectura simplificadora o muy nimia al querer leer en las canciones mis relaciones personales como parte fundamental del disco, y la verdad es que las canciones son espacios imaginarios. Y yo puedo estar hablando de mí, y aunque me vaya por cualquier rama voy a estar hablando de mí, pero no quiero circunscribir a la gente a que piense que esto es una declaración personal y egocéntrica de mi vida. La verdad es que son canciones en las que obviamente cuento mis experiencias o lo que me pasa, pero son espacios también de fantasía, y quiero dejarle al oyente que complete eso y no ponerle en la cabeza que se trata de una cierta cosa camuflada, porque no haría discos.
-¿Por qué "Siempre es hoy"?
-Porque la situación del tiempo en el disco se repite bastante. Básicamente, es el estribillo de una canción que habla de esa celebración. "Siempre es hoy", para mí, no es una prisión como concepto. Alguna vez también escribí "Ahora es nunca". Es casi lo mismo, pero el "Siempre es hoy" es celebratorio. Esa es la sensación que yo tengo. El presente continuo que estamos viviendo involucra el pasado, le estamos poniendo fecha a lo que nos ocurre, pero esa fecha queda inmediatamente detrás de otra. Pero el hoy es la suma de todo eso: cuando uno expresa su amor y dice "te quiero para siempre", ese siempre es hoy, aunque parezca ser infinito, como cualquier otra emoción. Con esa idea le puse ese nombre.
-Volvamos a la música. Más allá del pulso y el ritmo, hay momentos de cierta épica sobre el final, como un plano diferente del tratamiento general.
-Tiene que ver con los planos sonoros. Este disco arrancó por lo más primitivo: con el ritmo. Ritmo y una dosis de armonía. Tenía ganas de hacer un disco rítmico, potente, influido también por la música que estaba escuchando, porque tenía ganas de tocar así, a diferencia que en "Bocanada", que es mucho más sutil. Quería más impacto. "Bocanada" está hecho sobre samples y relecturas de cosas que había hecho en mi estudio. Es un disco que se lo ve como elegante, y esa mirada desde la que se lo ve conceptual me pudre la cabeza, porque no me interesa ir sobre una misma línea, aunque a la larga uno vaya armándola a través también de esos cambios que busco.
Cómo es
- El nuevo álbum de Cerati, que estará en las disquerías el próximo martes 26, fue grabado entre abril de 2001 y septiembre de 2002.
- La banda está integrada por Flavius Etcheto, Leandro Fresco, Fernando Nalé, Pedro Moscuzza y Javier Zuker.
- En algunas canciones aparecen Charly García, Domingo Cura, Déborah de Corral y Camilo.
- Recién en marzo próximo lo presentaría en Buenos Aires. En los próximos días actuará en Cali (Colombia) y en Quito (Ecuador).
- Además: más información sobre el álbum "Siempre es hoy" en Vía libre




