Homenaje al músico Lalo de los Santos
Con artistas pop y de la balada urbana
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Cuando los argentinos desechamos nuestra inveterada predilección necrológica y lacrimógena frente a la desaparición de los populares seres queridos nos ponemos de pronto alegres y cómicos. El término medio parece no ser de nuestra predilección.
Algo de esto ocurrió en la reunión de amigos de Lalo de los Santos -en la sala A-B del Centro Cultural San Martín- para rendir homenaje al querido músico rosarino recientemente fallecido.
Fueron los encargados de conducir el espectáculo quienes quisieron dotar de cierto tono gracioso y ocurrente al encuentro. Instalados en una mesita justo en el proscenio, María Fiorentino y Quique Pessoa fueron desgranando humoradas y uno que otro pensamiento de prestigiosos escritores latinoamericanos, aplicables a la vida y pasiones de Lalo.
El poético tono de la convocatoria -"Vuela Lalo, vuela"- estuvo a cargo de la mayoría de los músicos que se dieron cita para tributarle su cariño.
De todos modos, Fiorentino y Pessoa desgranaron textos de Drumond de Andrade, Soriano y Benedetti, un poema de los músicos de "Los peores del barrio" y una excelente estampa de Rosario escrita por Fiorentino. El lapsus frente al clima apetecido fue la lectura de las humorísticas "Instrucciones para llorar", primer escrito del manual homónimo del "Historia de Cronopios y de Famas", de Julio Cortázar, leído por Pessoa.
Los primeros en desfilar por el escenario fueron El Terceto y el dúo Baraj (saxo)-Barrueco (guitarra), seguidos por el grupo de Tancredo, de un segundo dúo, Del Guercio-Méndez; de un tercero, Juan Carlos Muñiz alternativamente con la flauta de Gustavo Hernández y el piano de Tato Turano; luego Carlos Andino y Los Peores del Barrio con Rodolfo García; Adriana Varela con Marcelo Macri; Oscar Moro-Beto Satragni, con Gringui Herrera y Tweety González; el Chango Farías Gómez, para terminar con los rosarinos Rubén Goldín y Jorge Fandermole.
Como suele ocurrir siempre entre nosotros -cultores de paradojas-, hubo apenas un par de canciones de Lalo de los Santos. Por lo pronto, todos olvidaron el estremecido "Tema de Rosario", con el que el bajista y cantante rindió uno de los más entrañables tributos a su ciudad natal.
Al margen de algunos aciertos musicales de El Terceto y de Baraj-Barrueco, fue Emilio del Guercio el que puso la más empática atmósfera, sobre todo al entonar con fervor la antológica "Fermín", de Almendra, excelentemente acompañado por Claudio Méndez. También alcanzó fervorosa emotividad el canto de Juan Carlos Muñiz, tanto junto a Hernández o acompañado por Turano, al cantar "Amor de costurera" y, sobre todo, el tema "Irse", que compuso con Lalo.
Entre la intensa y testimonial canción ciudadana, el pop-rock y el partido de Rosario Central por la Copa Libertadores de América -que había copado la atención de varios- se desarrolló este encuentro en torno de un inspirado músico-poeta rosarino.




