
La canción testimonial modelo siglo XXI
En la última década, se diversificó la composición "de autor"; es trova y es rap latino, prescinde de manifiestos, pero habla de desigualdades, derechos humanos, identidad, medio ambiente y pueblos originarios
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La próxima visita del valenciano que musicalizó a los grandes poetas de España, Paco Ibáñez -luego de 23 años sin actuar en Buenos Aires- o la gira que acaba de terminar por los Estados Unidos Silvio Rodríguez hablan de la vigencia de estos veteranos de la canción, pero también obliga a la pregunta sobre qué pasa con las nuevas generaciones de cantautores.
¿O será que la canción testimonial, a 10 años del comienzo del siglo XXI, tomó nuevas formas y no se alista en manifestaciones explícitas como fueron, por ejemplo, el Nuevo Cancionero o la Nueva Trova Cubana? Algo de eso hay; además, hoy muchos artistas dicen más a través de su popularidad que de sus canciones. Bono aprovecha sus viajes para reunirse con los primeros mandatarios de los países más poderosos. Juanes no pierde ocasión de engancharse en cuanta causa social se le cruce por el camino, aunque no se puede decir que su obra musical hable por sí misma de todo eso. Hubo un cambio de formas, sin dudas.
Pero también es cierto que ni Bono ni Juanes están alistados en la corriente de cantautores. Distinto es el caso de gente como Ismael Serrano, que reivindicó la canción de autor testimonial sin hacer de esto una causa, a través de los primeros discos, con temas como aquel que evocaba el Mayo Francés, que no le tocó vivir (nació unos años después). Luego, su producción se centró más en lo cotidiano y en lo onírico.
Inverso, quizás, es el caso de Pedro Guerra, que fue de canciones que podían contar historias cotidianas ("Contamíname", "El marido de la peluquera") a trabajos más conceptuales ( Ofrenda y, especialmente, Las hijas de Eva ). Desde el disco Frontera , en adelante, varias de las canciones de Jorge Drexler giran en torno al origen y a la identidad. Algunas de ellas se escucharán en vivo cuando en septiembre venga a presentar su nuevo CD.
El cuidado del medio ambiente, una mirada a los pueblos originarios, la identidad, las migraciones, la xenofobia y las desigualdades que no sólo tienen que ver con la brecha entre pobres y ricos son algunos de los temas que tomaron protagonismo respecto de décadas anteriores. En la Argentina, se mantiene la influencia de una canción de autor inspirada en los artistas españoles y cubanos. En el Espacio Cultural Nuestros Hijos (Ecunhi), se realizan festivales dedicados a nuevos cantautores locales. También están los consagrados hace mucho tiempo, que han tallado estilos muy personales. Víctor Heredia mantiene su línea compositiva; Teresa Parodi resaltó la esperanza en sus últimos CD. León Gieco, que está preparando un nuevo disco, se volcó a lo coyuntural.
En cambio, el camino hacia otras formas se encuentra, por ejemplo, en treintañeros, como los músicos de la banda Arbolito. Ya desde sus inicios, el grupo tomó posición con temas que hablan de situaciones sociales o del vínculo del hombre con la tierra. También está el caso del Raly Barrionuevo, que más allá del gusto que le provoca cantar furibundas versiones de "Hasta siempre", de Carlos Puebla, marca un rumbo claro en títulos propios como "Ey Paisano", "Chacarera del exilio", "Oye Marcos", y en su apoyo a los movimientos de los sin tierra. Lo mismo pasa con otros folkloristas como Duende Garnica y sus canciones: la chacarera "El olvidao" se hizo famosa en la voz de Mercedes Sosa, durante esta última década.
También hay músicos que fugazmente se montan en el canto comprometido. Con canciones aisladas hablaron, en la última década, de cortes de rutas y cacerolazos. Pero no fueron más que una pose para ganar la atención del público.
Mientras tanto, la manifestación más explícita de la canción testimonial parece haber afianzado su refugio en la declamación (el rap, el hip- hop y el reggaeton). La Mala Rodríguez ha sabido hacer uso del Rhythm and Poetry con su decir andaluz, pero también dijo alguna vez que lo suyo no es la política. En cambio, Calle 13 parece uno de los más filosos referentes desde la canción que hace algunos años le dedicó al FBI ("Querido FBI", habla del asesinato de un militante puertorriqueño: "Tumbaron al hombre, pero no la idea [...] Calle 13 está de luto", entonaba su cantante) o al referirse a la emigración ("Pal Norte") o en la grabación del tema "Hay un niño en la calle", de Armando Tejada Gómez, que apareció en el disco de duetos de Mercedes Sosa, Cantora 2 . Este parece el ejemplo más claro de cómo la canción se adaptó a estos tiempos. Seguramente René Pérez (cantante de Calle 13) no se sintió tan a gusto con la idea de cantar una melodía tan trabajada, y nada menos que con Mercedes Sosa. Por eso optó por lo que mejor sabe hacer: rapear sobre la música de este tema frases, como: "Soy lo que sobró de la guerra, un estómago vacío, un golpe en la rodilla que se cura con el frío [...] soy oxígeno para este continente, soy lo que descuidó el presidente [...] soy un elemento más del paisaje, los residuos de la calle son mi camuflaje".
El dúo, que integran los talentosos René Pérez (Residente) y su hermanastro Eduardo Cabra (Visitante), tiene una corta historia como Calle 13. Pero en apenas un lustro han dicho bastante. Fueron censurados en su país y les suspendieron shows en Colombia. Todo por sus opiniones políticas y otras inteligentes manifestaciones en escenarios como el de los premios MTV. Evidentemente, la canción testimonial de tono político ha encontrado su futuro en este formato.
Otra mirada
Claro que la actualización no sólo es de forma, también del discurso. Desde Cuba se escuchan viejas voces que aportan nuevas miradas. Hay algo más detrás de una visita de Silvio Rodríguez a los Estados Unidos con palabras inteligentes, coherentes y conciliadoras ("Yo sigo creyendo en la revolución, pero ahora viene la evolución", dijo durante su gira). También está la canción. Pablo Milanés y Santiago Feliú dieron dos magníficos ejemplos en sus últimos CD, Regalo y Ay, la vida , respectivamente.
Feliú entona en el tema "Planeta Cuba": "[...] amados, obstinados y sonrientes/ llenos de música, ron y fe/ y una espera... dividida mal. [...] Abajo los bloqueos de la mente ya merecemos más [...] sigue Cuba, sigue de verdad, sigue resistiendo". En la tan bella como triste "Dos preguntas de un día", Milanés habla de ciertas obstinaciones del ser humano.
Habrá que esperar para ver si las nuevas generaciones de cantautores hispanoamericanos siguen desarrollando nuevas miradas. Mientras tanto, se puede volver a la canción cubana, o a la argentina, o a los versos de Lorca, Vallejo, Neruda, Machado o Guillén musicalizados por Paco Ibáñez, o a la poesía de Miguel Hernández, que una vez más rescató Serrat para su último CD, o a las retrospectivas que Aute hace de su propia discografía, o a las historias típicamente sabinescas, que don Joaquín escribe solo o en compañía de Benjamín Prado.


