La compactera
Sólo para dos
Trelles + Cirigliano
Golondrinas, Ojos negros, Los ejes de mi carreta, Nada, Recuerdo, Romance de barrio, Volver, Naranjo en flor, Loca bohemia, Fuimos, El color de tu piel, Desde el alma (Típica).
Este álbum de José Angel Trelles y Juan Carlos Cirigliano tiene sus particularidades. "Sólo para dos" no es de esos discos que entran fácilmente en los oídos a primera escucha. Por lo tanto, tampoco es de esos en los que, después de una primera escucha nada queda ya por descubrir. Esta docena de clásicos está interpretada en la sencillez aparente del piano y la voz, pero como otra manera de visitar letras y vestirlas.
Juan Carlos Cirigliano armoniza a Trelles y encuentra los espacios justos para los adornos sin que la interpretación se recargue. Así consiguen diálogos muy fluidos.
La placa puede ser una especie de unplugged tanguero con repertorio de Manzi, Gardel y Le Pera, los Espósito y De Caro, entre otros referentes de la composición. La yapa viene por el lado de Atahualpa Yupanqui y la curiosidad, por el de Piazzolla (claro, porque no hay temas de Astor Piazzolla en este repertorio de José Angel Trelles).
Berimbaum
Paula Morelenbaum
Tomara, Consolação, Berimbau, Canto de Ossanha, Insensatez, Medo de amar, Brigas nunca mais, Você e eu, Seule, Desalento, Primavera, O nosso amor. (Random)
Vinicius habría celebrado esta relectura de muchos de los clásicos que firmó solo o con sus mejores parceiros: Jobim, Baden Powell, Carlos Lyra, Chico Buarque.
Intérprete sensible, de voz cálida y acariciante, apropiada para el balanceo de la bossa, Paula Morelenbaum se propuso encarar su homenaje al poeta sin traicionar la esencia de las canciones, pero añadiéndoles recursos y efectos de la electrónica, y para ello se rodeó de expertos como el compositor y pianista Antonio Pinto o el especialistas en remix Beto Villares.
El experimento fue llevado a cabo con tanta prudencia como para no desfigurar los originales así como también con inteligencia para no caer en fórmulas de música funcional.
Así, desde la versión samba-jazz de "Tomara" a "Consolação", donde se oye la voz del propio Vinicius, o a una rareza como "Seule" (letra en francés para música de Pixinguinha), hay aquí mucho para disfrutar. Un "Canto de Ossanha" que suena nuevo da la medida del inspirado trabajo de la artista.
El milagro de Candeal
Banda de sonido
Silencio d’Allah; Aldeia; Bien, bien, bien; Carlito Marrón; Zambie mameto; Candeal de San Antonio; Músico; Faixa de cetim; Agogó Valdés; Serenata ao luar; Misericordia; Ashanshu; Pintado e sua gente y otros. (BMG)
La última película de Fernando Trueba, "El milagro de Candeal", no tiene fecha de estreno en la Argentina, pero el disco con la banda de sonido ya se encuentra en las bateas y merece ser escuchado. El documental que se interna en la favela más popular de San Salvador de Bahía, centro de operaciones del músico Carlinhos Brown, sirve de excusa para retratar un viaje musical; documentar la vivencia de esa comunidad, su espiritualidad, la influencia afro en la música brasileña y sus contactos con el Caribe de la mano del pianista cubano Bebo Valdés.
El encuentro de los dos artistas deja en el disco algunas perlas musicales como "Bien, bien, bien", "Músico", "Agogó Valdés", y un puñado de temas que prescinde de las imágenes para sostenerse por su propio peso musical. La mayoría de las canciones están compuestas por Carlinhos Brown, "pata" espiritual y compositiva de Tribalistas. Además, el percusionista tiene la colaboración esencial del maestro Bebo, Caetano Veloso, Marisa Monte, la banda eléctrica del Camarote Andante y su célebre bloco de carnaval Timbalada.
Grandes éxitos 91-04
Alejandro Sanz
Mi soledad y yo, Tú no tienes alma, La fuerza del corazón, ¿Lo ves?, Mi primera canción, Pisando fuerte, Viviendo de prisa, Se le apagó la luz, ¿Y si fuera ella?, El alma al aire, Corazón partío, Mi soledad y yo, Quiero morir en tu veneno, No es lo mismo, Cuando nadie me ve, Adoro, Me vestí de silencio, La vida es un espejo, Eso, Regálame la silla donde te esperé y otros (Warner).
Esta placa triple es mucho más que una selección de grandes éxitos, porque Alejandro Sanz le puso empeño y entusiasmo a lo que seguramente nació como un requerimiento comercial de su compañía discográfica.
Para los CD 1 y 2 dividió su catálogo discográfico. De 1991 a 1996 y de 1997 a 2004. Allí seleccionó temas que fueron éxito, eligió versiones en vivo y agregó dos inéditos: "Tú no tienes alma" y "Cuando sea espacio". En el tercero reunió rarezas: demos de guitarra y voz como el de "Corazón partío", duetos con Armando Manzanero, Niña Pastori, Omara Portuondo y The Corrs, luego tangos y bulerías con Juan Habichuela y los Ketama, entre otros.
En el librito aporta datos sobre las canciones y en la contratapa se convierte en editorialista, al resumir un discurso que comenzó a manifestar desde hace algunos años. De una idea tan trillada, un disco de "grandes éxitos", consiguió un muy buen producto.
Don Vilanova
Botafogo
Don Vilanova, Hable con Dios, Miles, Tengo un sentimiento, Qué cosas yo no haría, En el corral, Blues para Argentina, Tanya, Mob Dick, Ando burlando, Los nadies, Can’t Stand The Pain, Ya va siendo hora, Oiga vecino, A contraluz del alba, You Don’t Love Me (Independiente).
Un nuevo disco del guitarrista Miguel Botafogo, pero esta vez sembrado de canciones. Este maestro de guitarristas nos muestra en esta oportunidad un mundo de enorme melodismo, pero sin perder ese persistente aroma de blues. Su guitarra recobra una frescura juvenil en este trabajo en el que el artista parece repasar sus influencias. Va del funky al a-go-go, del blues al rockabilly. Su estilo interprativo puede recordarnos a Javier Martínez o los cantantes de aquella mítica Banda del Paraíso. Letras plenas de un realismo optimista debido a la particular mirada de este músico que produjo este equilibrado trabajo. Mucho swing, solos de pura cepa blusera y un andar cómodo en estas composiciones. Junto a él, su hijo, el baterista Andrés Vilanova; su hija, Laila Vilanova, y el piano de Germán Wiedemer. Temas como "Hable con Dios", "Tengo un sentimiento" y "Blues para Argentina" hablan de un crecimiento musical completo. Su voz ganó una modulación flexible liberándose de toda rigidez. El disco de blues de este año a cargo de un genuino bluesman, quizás el único.
El número imperfecto
Catupecu Machu
Magia veneno, Preludio al filo en el umbral, Muéstrame los dientes, Acaba el fin, Plan B: Anhelo de satisfacción, En los sueños, A veces vuelvo, Sol infierno, Oxido en el aire, El número imperfecto, Refugio (EMI)
Trabajar con esa energía innata que poseen y podría desbordarlos, estimularla y aprovecharla, pero sin perder por ello la posibilidad del cambio, de la búsqueda y de un estado de permanente curiosidad. Allí está su secreto. Y, con su nuevo disco, dejan en claro que saben adónde van, o que, sin marcarse caminos fijos de antemano, van tomando las pequeñas decisiones justas y adecuadas que hacen que un disco se convierta en un gran trabajo. En éste, su quinto álbum, el grupo de los hermanos Fernando y Gabriel Ruiz Díaz, ahora estabilizado como cuarteto (que completan Herrlein y Macabre) parece haber encontrado la forma perfecta para resumir esa investigaciones sonoras que fueron la marca de su trabajo anterior ("Cuadros dentro de cuadros") con la búsqueda de la fórmula canción, que habían desarrollado en su primer trabajo. Buenas letras, líneas de bajo que definen el clima de un tema y juegos como el de las dos baterías de "Preludio al filo en el umbral" son apenas ejemplos de lo que aquí puede descubrirse. Y la sorpresa de la versión del tema de Massacre, "Plan B: anhelo de satisfacción".
- 1
2Luis Pescetti: el cantautor infantil que ahora también escuchan los chicos italianos
3Austeridad: el denominador común de las tres ceremonias de apertura del Mundial 2026
4“¿Recuerdan la primera vez?”: con un show arrollador, Pulp volvió a demostrar que la tercera vía del Britpop es la que mejor resiste el paso del tiempo




