La gran orquesta pop

El proyecto Hay otra canción reúne un seleccionado de cantautores con la Orquesta Académica en lo que sin dudas será el evento indie del año
Gabriel Plaza
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16 de octubre de 2012  

"Qué lindo que es estar en la tierra / después de haber vivido el infierno / y si por ahí el miedo me viene a buscar de nuevo / voy a recordar lo que cantamos una vez, mirando el cielo / cantale a la luna y al sol / cantale a la estrella, que te acompañó / cantales a los amigos con el corazón." La voz de Nacho Rodríguez ( Onda Vaga , Nacho y Los Caracoles , Los Campos Magnéticos ) flota sobre el magma musical de una orquesta formada por setenta jóvenes músicos.

Sus amigos cantautores –Pablo Grinjot, Tomi Lebrero, Alvy Singer, Lucio Mantel, Pablo Dacal y Alfonso Barbieri–, cada uno por su lado, lo acompañan murmurando la letra de "Cantale" en un coro de fogón. Al final de la canción, todos se acercan para abrazar a Nacho Rodríguez. Es como una celebración íntima, el festejo contenido de una cofradía –la crème de la crème de una generación– que está encontrando su lugar de legitimación como referentes de una escena (refractaria de microescenas) que surgió en la última década en los márgenes del rock, a la vez que sembrando el camino para una nueva canción.

Quedan unas pocas semanas para el concierto Hay Otra Canción, en el teatro Coliseo, donde los fabulosos siete cantautores sonarán en formato de orquesta y tendrán a Fito Páez como invitado. Hay nervios, alegría y un clima de algarabía entre los cantautores y los setenta músicos de la Orquesta Académica, dirigidos por el joven Nico Posse. La escena, que parece irreal, recuerda la atmósfera de una película de la nouvelle vague de los 60: una orquesta metida en una casa de techos altos con atriles, donde reverberan instrumentos, voces y canciones con aires de rebeldía contracultural, himnos de esta generación independiente.

"Nosotros en este momento y por este proyecto somos la célula emergente y visible de una generación, pero somos apenas una parte de esta escena que tiene la virtud de ser horizontal, entonces no sólo somos siete: somos cien, o mil", aclara Pablo Grinjot, resumiendo ese espíritu colectivo que marca a esta generación de cantautores indies que toman del rock su inicio contracultural y que navegan por el pop, el folklore, la chanson y la música de cámara con una poética urbana.

El proyecto Hay Otra Canción, que nació de la cabeza de Marcelo Ramos, publicista y mecenas aficionado, amigo del director de la Orquesta Académica de Buenos Aires, pone sobre el escenario a los cantautores más representativos de este nuevo movimiento ecléctico y reversiona sus himnos en formato sinfónico. "Hace rato que fantaseamos o jugamos indirectamente con lo que vamos a hacer ahora. En realidad hace años simulamos esto, desde que hicimos los festivales de cantautores con orquesta. En nuestra cabeza siempre estaba la orquesta. Es como si viniéramos jugando en el potrero y ahora nos pusieran la camiseta, el arco con red y los botines", grafica Alvy Singer, sin todavía creérsela demasiado.

"La primera vista de los pibes fue emocionante. Cuando entró Jano [Alvy Singer] a cantar sus temas ya te ponía en otra frecuencia. Me hacía acordar cuando mi viejo me llevaba a los teatros a ver ópera y conciertos. No es lo mismo que un bajo en un recital que te golpea en el pecho. El sonido de la orquesta tiene que ver con la memoria, es como algo de ensueño, me trasladó completamente", apunta Barbieri, todavía tocado por la experiencia.

"Lo que pasa es que no hay artificio –interviene Lucio Mantel–. Nosotros estamos acostumbrados al volumen, y acá es la canción pura. Te mueve a otro lugar."

"Éste es un camino natural que estamos haciendo. Si no lo pudimos hacer antes era por una cuestión de guita", se sincera Dacal.

A su lado están el resto de los cantautores formados en ronda, cada uno con su personalidad artística y una trayectoria discográfica que no deja de sorprender.

A días de salir a la cancha, en un "estadio" como el Coliseo, ellos –que tocaron en casas, calles, en bares minúsculos con guitarras desenchufadas; con orquestas de salón o formaciones pop de cámara– hablan de sensaciones, se ríen, se contradicen, se desafían y se vuelven a encontrar en las diferencias y en los puntos de conexión, una y otra vez. "Me parece que hay diferencias entre nosotros que son ricas e interesantes, pero es más grande la diferencia con respecto a la escena musical del país. Creo que nuestras canciones tienen un manejo de los sonidos acústicos diferente y tiramos una idea sobre el mundo y eso no lo escucho tanto. Escucho las canciones de Ciro y no puedo creer que ésa sea la música dominante. Me agrada sentirme lejos del rock y que seamos una nueva idea que sea transversal a los estilos; conocemos el folklore, el tango, el rock, la música académica y nos movemos, somos inquietos. No abrimos el quiosco a las diez de la noche, está abierto todo el día o cuando queremos", ensaya como explicación Dacal sobre este fenómeno de los nuevos cantautores.

El proyecto Hay Otra Canción reflejará lo que vino pasando durante el resto del año cuando este grupo de cantautores y una cadena interminable de otros músicos se juntaron a componer, grabar, tocar de invitados en los shows del otro y provocar a una escena rock dormida.

–¿Cuáles son sus puntos de contacto dentro de esta nueva escena?

Pablo Grinjot: –La cualidad es la gran diversidad de personalidades. Hay algo, un estilo, que nos encuentra como un movimiento y, sin embargo, desde adentro cada uno se siente muy distinto de lo que hace el otro. Todos quieren sacar una voz propia y original, que tiene que ver con la biografía más personal de cada uno, los recuerdos o la música que escuchaste en tu niñez.

Lucio Mantel: –Las vinculaciones entre nosotros son inexplicables. Nos frecuentamos y tocamos con los otros. A la vez, estamos acá todos juntos en este tiempo y eso nos une.

Tomi Lebrero: –Es una escena arriesgada desde la composición, nos veo inquietos en lo letrístico y lo compositivo.

Nacho: –Nos unieron la vida y la música, obviamente, y compartir este universo under de la ciudad.

Grinjot: –La cercanía afectiva nos modeló como corriente.

Barbieri: –Hay una retroalimentación constante sin pensarlo como un movimiento. Es placentero ver que Onda Vaga llegue a un lugar de masividad, porque esos logros nos repercuten como escena. Lo más estimulante es que esto no es calculado, no es un plan de nadie, y eso es fantástico.

Quién es quién

Los cantautores que participarán en el encuentro

  • Nacho Rodríguez

    Popular en el under


    El músico, compositor y cantante formó parte de la banda psicodélica Doris. Pero fueron sus proyectos posteriores con Onda Vaga y los Campos Magnéticos los que le dieron una trascendencia inusitada en la escena: Moreno Veloso y Adriana Calcanhoto incluyeron "Cantale" en sus shows. También tiene el trío acústico Nacho y los Caracoles, con Jano Seitún en contrabajo y Facundo Flores en percusión.
  • Lucio Mantel

    Heredero de Spinetta y Björk


    Su voz y su estilo cancionístico no dejan de sorprender en cada uno de sus discos. Si con Nictógrafo había cosechado elogios de la crítica, con su última producción evoca la influencia de Spinetta, Björk y Cerati en un universo paralelo. Canciones como "Mi memoria" lo pusieron entre lo mejor de esta escena. Recientemente, entró a grabar a los estudios Ion con un grupo de cuerdas.
  • Tomi Lebrero

    Pop inclasificable


    Este cantautor, bandoneonista y lúcido letrista tiene su ojo puesto en la imprevisibilidad de sus canciones. Su último disco fue producido por Lisandro Aristimuño. Sin embargo, Tomi creó un imaginario propio en el que el folklore, el pop y el rock conviven con viñetas ácidas y humorísticas que le dan una personalidad única dentro del ambiente. Sus discos se editaron hasta en Japón.
  • Alfonso Barbieri

    Un pop transgénero


    Es en la locuacidad de sus poesías y en la instrumentación ecléctica que abarcan sus vastas influencias (del cuarteto al vals criollo) que Barbieri (ex integrante del grupo cordobés Los Cocineros) encontró su misión de juglar desmitificador del pop. Sus hermandades musicales con Palo Pandolfo, Adrián Dárgelos, Lucas Martí y Axel Kryger, grabadas en sus discos, hablan por sí solas.
  • Pablo Grinjot

    Rockero y romántico


    Grinjot tiene un gesto de ternura en la tensión acústica de esas canciones con un crudo lirismo dedicado al derrotero amoroso, que incluyó en su último disco Amor. Pero en este músico de formación académica y popular se encuentra un diálogo con la búsqueda de la simplicidad y la naturaleza andariega del juglar rioplatense que mostró en las atmósferas agridulces y felicidad pop de Rocha, un disco clave.
  • Pablo Dacal

    Hombre orquesta


    Es cantor, músico y compositor referente de los cantautores del Río de la Plata. En la última década creó La Orquesta de Salón, que fue fundante para este movimiento de cantautores con un nuevo formato pop. Sus ciclos y manifiestos alimentaron su rol como agitador cultural, pero fue con discos como La era del sonido que la figura de este artista se transformó en clave para la escena.
  • Alvy Singer

    Elegancia retro


    Alvy Singer Big Band es el proyecto cancionero de Jano Seitún, un multiinstrumentista de formación académica que les sacó jugo a géneros populares, creando un original corpus de canciones retro pop, resumidas en su último disco, El tiempo del amor/Pequeños éxitos. Con su verdadero nombre milita también en otros proyectos de sus compañeros, como Los Campos Magnéticos.
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