
La música, un asunto hereditario
Entrevista con Sandra, Iván y Sol Mihanovich
1 minuto de lectura'

Los hermanos Sandra e Iván (Vane) Mihanovich comparten la música casi desde que tienen recuerdos. De adolescentes comenzaron a trabajar juntos y luego cada uno tomó su camino. El eligió un lugar más periférico y de bajo perfil; el nombre de ella es uno de esos que no se pueden evitar al momento de hablar del rock y el pop local de los últimos treinta años.
Sin embargo, no dejan de cruzarse sobre algunos escenarios. Vane será uno de los invitados en los recitales de noviembre próximo, en el teatro Opera, en los que su hermana grabará un disco en vivo. Y Sandra se dará una vuelta por el ciclo de actuaciones que su hermano realiza todos los miércoles, a las 21, en el café concert del teatro Maipo, en el segundo piso de Esmeralda 443.
Ahí interpreta temas de Ivan Lins, Fito Páez, Joaquín Sabina, Cuchi Leguizamón, Los Beatles, Silvina Garré y algún standard de jazz. El espectáculo se llama "De tal palo, tal astilla" porque el tecladista y cantante comparte escena con su hija Sol, quien hace algunos años se decidió por la música (cantar con su padre, armar una banda de covers, hacer los coros en el grupo de su tía y actuar semanalmente en un restaurante de Palermo).
Para estos Mihanovich, la música es hereditaria. Tienen como antecedente a su tío Sergio, músico de jazz que compuso temas interpretados por varios grandes del género y bandas de sonido de media docena de películas nacionales. Incluso el apellido viene acompañado de anécdotas familiares -dignas de relatos de ficción donde se mezclan personajes famosos- ocurridas hace medio siglo en un sótano porteño.
Ahora, en el living de la casa de Sandra, comienzan aparecer los recuerdos propios y ajenos. Los hermanos hablan ante la escucha atenta de Sol. "La primera canción que grabé profesionalmente, «Falta poco tiempo», fue para una propaganda de Jockey Club del año 76", cuenta la más famosa de este clan. "Fue la modificación de una letra de Vane. Por esa época éramos chicos, yo tenía 19 y Vane, 17. Una vez le dije que siempre hacía canciones para varones y yo no las podía cantar. Entonces hizo ésa. ¿Sabías?", dice, como interrogando a su sobrina.
Sol: -¿Y quién cambió la letra?
Vane: -La agencia de publicidad. En realidad, ese tema tuvo primero letra del tío [Sergio] en inglés, "In My Private World", y más tarde yo hice una versión en castellano.
Sandra: -Eso fue lo primero que grabé, y fue comercialmente exitoso. Desde entonces, en casi todos los discos míos hay alguna canción de Vane.
Sandra sigue por el árbol genealógico familiar: "El tío Sergio es hermano de papá y el otro músico profesional de la familia". Porque este clan tuvo muchos musiqueros y de ese grupo salieron algunos profesionales. "Tenemos entendido que el gran promotor fue el abuelo. Ninguno de nosotros tres lo conoció porque murió en el 56. Pero escuchamos hablar mucho, sobre todo de aquel sótano famoso de Montevideo 1780."
"Por lo que nos contaron -continúa Sandra-, ahí se encontraban a tocar músicos profesionales y amateurs."
Por el lado de los profesionales, Vane larga los primeros nombres y apellidos ilustres del jazz vernáculo que cruzan por su mente: "Los López Fürst, los López Ruiz, Lalo Schifrin, Gato Barbieri... Todos ésos eran amigotes de Sergio".
"Pero el anfitrión era el abuelo -completa Sandra-. Fue quien tenía la puerta de su casa abierta para cuando venían los artistas extranjeros, desde Ella Fitzgerald hasta Maurice Chevallier. Después de los shows la cosa seguía en ese sótano. En épocas antiguas ese lugar estaba acustizado con cartón. Lo recuerdo porque cuando íbamos nosotros ya tenía agujeros. Recuerdo las ventanas que daban a Montevideo por donde veías los pies de la gente que pasaba caminando por la vereda. "
Esta generación de Mihanovich heredó el lugar. "Aunque después se vendiera", lamenta Vane. "Ahí yo alcancé a ensayar el musical de Pepito Cibrián «Aquí no podemos hacerlo», en el 78. Ensayábamos con Lerner, que era el tecladista del espectáculo. Sólo ahí me pude sacar un poco de encima a Vane -bromea la cantante-. Nosotros nos dedicamos a la música desde entonces. Y ahora llega Sol", dice, para darle lugar a su sobrina en la charla.
No hace mucho que Sol decidió subir al escenario. Cantaba en reuniones familiares, pero luego del secundario los estudios fueron orientados a la comunicación, labor a la que se dedica su abuela famosa (Mónica Cahen D´Anvers). "Traté de no pensar en la comparación y el apellido. Mientras estudié Comunicación comencé a trabajar en algunos lugares, pero no me terminaba de cerrar. Este es el primer año que trato de dedicarme a la música lo más posible."
La tía interviene: "A lo mejor había que despejar el panorama para descubrir lo que te gustaba. No estar obligada a cantar pero tampoco dejar de hacerlo sólo porque ya lo hacen los otros [de la familia]".
"Además -aporta Vane-, Sandra es una mina con una voz que condiciona un poco. Recuerdo cuando yo me puse a cantar y para eso había que romper la estructura de que yo era sólo compositor y tecladista."
Vane encaró diferentes proyectos y tiene un par de discos en su haber. Pero la cosa familiera fue una constante. Actualmente comparte banda con su hija. Y por si fuera poco, el bajista del grupo es el novio de la nena.
"Es que la música, como punto comparativo de la vida, pasa por compartir. Para mí la felicidad no compartida no es felicidad. Siempre tuve una inclinación grupal. Está bueno buscar lo que a uno le va. Siempre fui de hacer lo que me parecía."
-Desde ese lugar medio periférico, ¿se puede vivir de la música?
Vane: -No. Creo que nunca viví de la música, pero me sirvió como otra entrada. Tal vez tenga que asumir que fue una decisión mía. Ahora quizás esté haciendo con Sol lo que no pude hacer tanto con Sandra en su momento. No me molesta el lugar que ocupé. Lo que me molestan son los prejuicios. Por eso en determinado momento me quise dar el lujo de cantar. En este espectáculo con Sol me toca la posibilidad de sumar.
-¿Al novio de la nena??
(Se ríen) Sol: -Y al consuegro, porque el baterista es el papá.
-¿Qué viene después del Maipo?
Sol: -Con mi novio tenemos una banda de covers para tocar en eventos.
Vane: [Se ríe]-La banda se llama Plan Ve. Que es una manera de abreviar Vane.
-¿Por qué lo de "Vane"?
-Como mi papá se llama igual y a mí no me querían llamar Ivancito, durante años tuve la versión de que era un diminutivo de Iván en ruso. Pero hace muy poco papá me contó otra versión. Los Mihanovich descendemos de yugoslavos. Y una vuelta vino uno que se llamaba Vane. De ahí sacaron el apodo. Acá sería la versión corta de Vaneso ¿no? Menos mal que no me pusieron Vania, porque suena al femenino de baño.



