La voz que no descansa en paz
A 39 años de la dudosa muerte de Luigi Tenco, la justicia italiana investiga
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ROMA.- Casi 39 años después de la clamorosa muerte de Luigi Tenco, el famoso cantante italiano que, a los 29 años, tras verse derrotado en el festival de San Remo, decidió quitarse la vida, un magistrado italiano decidió reabrir el caso. "Molestaremos la paz del pobre Luigi Tenco por amor a la historia de la música", anunció el fiscal Mariano Gagliano, que en el marco de una nueva investigación ordenó que a principios de enero se exhume el cadáver del artista. Los peritos intentarán hallar rastros de pólvora, para establecer qué trayectoria hizo la bala que acabó con su vida.
El fiscal adelantó que la nueva investigación no aportará novedades espectaculares. Pero, al menos, despejará todas las dudas que siempre rodearon su muerte, que según la versión oficial fue un suicidio. "No esperen sorpresas, fue un suicidio", aseguró Gagliano a los periodistas.
La muerte de Tenco, en efecto, fue un hecho trágico que en su momento conmovió a los italianos, y que la magistratura de esa época, al parecer presionada, quiso cerrar rápido, a las apuradas, porque "el show must go on" (el espectáculo, en este caso, el Festival de San Remo, debe seguir).
Así, se trató de una muerte mal investigada, y archivada de inmediato como suicidio, sobre la cual se tejieron miles de hipótesis y leyendas metropolitanas. "Sobre la muerte de Tenco cada cual se creó su fantasía, y visto el enorme valor histórico del episodio, decidí hacerme cargo de una nueva investigación que no cambiará la versión objetiva de los hechos, que hoy da tanto que discutir, sino que terminará con las dudas", señaló el fiscal.
Tenco se pegó un tiro de una pistola Walter Ppk calibre 7,65 en la madrugada del 27 de enero de 1967. Su cuerpo fue hallado en el piso de la habitación 219 del lujoso hotel Savoy de San Remo -donde se hospedan todas las estrellas que participan del festival de la canción homónimo-, por su mujer del momento, la cantante francesa Dalida (que también se suicidó, en 1987).
Dalida había cantado junto con Tenco en el Festival de San Remo "Ciao amore ciao", un tema poco antes excluido de la final por un jurado popular. Esa noche, deprimido, Tenco había rechazado ir a cenar con ella y sus amigos. Se encerró en su cuarto de hotel, donde tomó grapa y Pronox, un calmante. A las dos de la mañana alguien llamó al restaurante a Dalida, para decirle que Tenco se estaba sintiendo mal. Minutos más tarde, a las 2.10 de la madrugada, la mujer hizo el macabro hallazgo en la habitación del hotel.
A las 2.45, el cadáver fue llevado a la morgue. Y poco más tarde, a las 3.30 de la mañana, fue nuevamente trasladado al cuarto 219 del hotel Savoy, el escenario de los hechos, para que los periodistas pudieran sacarle fotos... Algo considerado hoy no sólo una grotesca puesta en escena -Tenco estaba con los pies trabados en la mesa de luz, con la pistola entre las piernas-, sino algo demasiado desprolijo, una verdadera vergüenza.
Al margen de esto, nunca se hizo una autopsia, ni una prueba de parafina, ni tampoco un sumario de reconocimiento del escenario del crimen. Tampoco nadie se explica por qué en las fotos del cadáver se deduce que Tenco se disparó sobre el lado izquierdo del rostro, cuando él no era zurdo.
Lo cierto es que en la mesa de luz se halló una nota manuscrita por Tenco -jamás analizada-, que explicaba el porqué del suicidio: "Hago esto no porque estoy cansado de la vida (todo lo contrario), sino como un acto de protesta en contra del público que manda a la final «Io tu e le rose» (otro tema presentado en el festival)... Ciao, Luigi".
Con la reapertura del caso, también la carta de adiós será puesta bajo la lupa de peritos caligráficos. De hecho, siempre hubo dudas de que ese pedazo de papel con membrete del hotel hubiera sido escrito por Tenco, una persona que, según sus amigos, amaba demasiado la vida como para cometer ese gesto extremo.



