
Los desarreglos de Mariano Otero
El contrabajista presenta, en formación de noneto, su nuevo disco que es un tributo a Walter Malosetti
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Es uno de los artistas más influyentes de la escena local; un músico que disco tras disco viene dejando en evidencia que su calidad como intérprete y compositor no encuentran límite. El contrabajista Mariano Otero lanzó en diciembre último su sexto disco, Desarreglos , un trabajo que tuvo como leitmotiv un tributo al maestro de la guitarra jazzística argentina, Walter Malosetti y, por ende, al swing.
El músico presentará este disco mañana y todos los jueves de este mes, en el El Cubo, Zelaya 3053, en noneto con Juan Cruz de Urquiza, en trompeta; Juan Canosa, en trombón; Ramiro Flores, en saxo alto; Rodrigo Domínguez, en saxo tenor; Martín Pantyrer, en saxo barítono y clarón; Francisco Lo Vuolo y Bernardo Monk, en teclados, y Oscar Giunta, en batería.
"Es el primer trabajo estilístico, ya que aquí, por primera vez, me ocupé de que tuviera los ingredientes del swing. Algo que no hice en mis trabajos anteriores", explicó Otero, a modo de introducción. Su forma de hablar es directa, como su música.
-¿Significa esto que no te refleja musicalmente?
-No, es eso; sólo que mi música va por otro lado, pero en Desarreglos trabajé poniendo énfasis sobre las formas. Quería que sonara de una cierta manera y para eso armé un noneto, porque me imaginaba ciertas atmósferas y climas específicos, pero sin apartarme del concepto swing. Hay siete temas de Walter Malosetti y cinco propios; algunos homenajes, a Norberto Minichillo y a Pappo, hechos todos dentro de lo que consideré los límites del estilo, aunque con algunas licencias, como la influencia de ciertos músicos como Joe Lovano, Gil Evans o Maria Schneider.
Otero, que firmó contrato con Sony por tres discos (el primero, es Desarreglos ), compuso esta música al ser comisionado por el Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires para hacer un tributo a Malosetti.
El músico confiesa que fue una hermosa experiencia, ya que, además, de su especial vocación por componer, tiene un profundo respeto por el legendario guitarrista. "Debuté en primera, con el octeto de Pepi Taveira, en Espacio Giesso, creo que en octubre de 2000 y fue el baterista quien me recomendó con Malosetti y ahí comenzó mi carrera", explicó Otero, que tiene en su casa su propio estudio que comparte, según se ve, por el movimiento de sus hijos, con su familia.
"Trabajamos con mucha libertad, como en el tema «Blues for Pepi», con un arreglo de Urquiza, muy shuffle, o en «Mini», un tema de Walter, o en «Avellaneda»; pusimos mucha fuerza en el swinging para que suene muy potente y con matiz ligeramente groove", dijo Otero, cuya música tiene, como uno de sus sellos, la fuerza expresiva propia más del rock que del jazz.
De todos modos, Otero se ha puesto a estudiar piano desde diciembre. "Estudio, pero no para que sea segundo instrumento, sino para tocar el piano; en unos años, espero sentarme a tocar el piano en público", contó Otero, sentado al lado de un reluciente piano de estudio.
e_SEnD Desarreglos no es lo que tiene en la cabeza. ¿Hacia dónde se dirige su música?
-No lo sé, pero mi próximo disco siento que será un correlato de Cuatro . Es ahí donde está la música que quiero hacer. Tampoco sé en qué formato estaré tocando esa música, pero estimo que seguiré con octetos o con nonetos. Me gusta escribir para varios instrumentos.
Precisamente, Otero viene de un exitoso show en México, en el DF, en el contexto de un festival, con su flamante música, la cual se convertirá en su próximo disco. Allá tocó con Sergio Wagner, en trompeta; Domínguez y Flores, en los reeds; Canosa, en el trombón; Lo Vuolo y Monk, en los teclados, y Alejandro López, en los tambores.
-¿Con tanta música alrededor tuyo, por qué tocás tan poco?
-En realidad, toco poco en público porque las condiciones no son buenas. Sobre el escenario, en mi noneto, por ejemplo, está Urquiza, un trompetista que no habrá otro como él, alguna vez en la Argentina; hay dos saxofonistas, de la primerísima línea del jazz argentino; un baterista que puede tocar con cualquier músico del planeta, y los clubes pretenden que la entrada sea de 25 pesos para que la gente consuma más. Hago una cuenta, una entrada de 25 dividido nueve, no llegamos ni a tres pesos por músico. Entonces, no toco. Otros músicos, lo hacen y está bien, porque cada uno enfoca este aspecto según una serie de circunstancias personales, aunque diría que el deseo de tocar lo tenemos todos.
PARA AGENDAR
Mariano Otero , el contrabajista presenta, con formación de noneto, su último disco, Desarreglos.
El Cubo , Zelaya 3053. Los jueves de marzo, a las 21. Entradas desde $ 60.




