Los Nocheros, en busca de intimidad
"Intimo", espectáculo del cuarteto Los Nocheros. Kike Teruel, Rubén Ehizaguirre, Mario Teruel y Jorge Rojas. Músicos acompañantes: Paito Figueroa (piano y teclados), Ramón Vivas (bajo), Carlos Pema (batería y percusión), Antonio Riera (bandoneón). Invitado: Miguel Angel Gutiérrez. Nuevas funciones: 21, 22, 28 y 29 de junio.
Nuestra opinión: Bueno
Antes de los bises del espectáculo que Los Nocheros están presentando en el Gran Rex, Mario Teruel se refiere a lo sorprendente que le resulta el momento que vive el grupo, al ver la sala llena, en contraste con la realidad del país. En la primera función se alegró por el hecho de que puedan ser una especie de "cable a tierra, por lo menos durante un par de horas, gracias a algunas canciones simples y de gran carga emotiva". Luego, el cuarteto salteño interpreta "Resistiendo", de Teresa Parodi, mientras el público sentado en sus butacas agita espontáneamente banderitas celestes y blancas que un par de horas antes fueron repartidas (no tan espontáneamente) por los acomodadores.
El asunto de las banderitas no es un detalle menor si se piensa en el trabajo que vienen haciendo Los Nocheros desde principios de los noventa y en el éxito que siguen obteniendo, aun en el momento que vive el país. Cuando un grupo no tiene nuevo disco para estrenar en vivo -ni cortes frescos de difusión para que las radios de mayor audiencia se encarguen de promocionarlos y conseguirles audiencia para el show- hay que pensar mucho y trabajar bastante para montar un espectáculo en un teatro de la avenida Corrientes. Los muchachos lo hicieron y encima agregaron varias funciones.
Exitos y novedades
El merchandising "institucional" sostiene a la marca, y el ingenio a la novedad. En la vereda se ubican los vendedores callejeros provistos de pósters, gorras y vinchas; en el hall, el stand oficial con llaveros, bombillas, mates, lapiceras y hasta alguna remera con la caricatura del cuarteto vestido con camisetas de fútbol en apoyo al equipo nacional. En el interior de la sala se exhibe un espectáculo que cumple con los requerimientos del público: una selección que incluye algunos de los temas más celebrados del grupo y el plus, la novedad, claramente divididos en dos extensos bloques.
El plus es "Intimo", lo que da título al show. Se desarrolla en el primer bloque y toma "al amor" como eje de un relato que conecta el presentador Miguel Angel Gutiérrez y lo traslada a los músicos en momentos individuales y grupales. Mario hablará del amor a la Argentina, con un tema que puede encender el patriotismo de la mayoría y ser entendido por otros como mera demagogia, Kike se referirá al público nochero, Jorge a la primera vez de una mujer y Rubén al amor por lo que "uno hace", en el trabajo, en la vida. En el medio de este segmento entretenido hay anécdotas, bromas, recuerdos de niñez, lugares comunes y temas interpretados en formato tradicional de tres guitarras y bombo, que ponen cierta distancia de la histeria femenina habitual y que pueden resultar melosos, en ocasiones, y de gran solidez musical, en otras.
Para la segunda parte los músicos abandonan las sillas, el clima de "intimidad", y suman al resto de la banda para despachar un set potente de una docena y media de canciones donde no faltan algún inédito, un par de piezas que hace rato no cantan y las más populares y estridentes ("Vino nochero", "La yapa" o "Las moras", entre otras). La platea se levanta, corea, festeja, disfruta, y Los Nocheros obtienen el éxito que es fruto de mucho trabajo, entrega y de una idea muy bien definida del camino que transitan. Sólo resta pensar por un instante si es necesario el segundo bloque en este show "Intimo". Claro que sí. Porque lo que empuja a este éxito no es la muy buena versión de "La sachapera", que recrean al principio, sencillita, a tres guitarras, legüero y arreglo de voces, sino hits como "Entre la tierra y el cielo", aunque artísticamente resulte de menor calidad.
Hay personas que siguen pensando que "con la chacarera doble se curan todas las penas" (así dice "La sachapera"); hay otras -la mayoría en esta sala- que, con todo su derecho, prefieren que les coman "el corazón a besos". Entre los deseos del grupo y los del público sigue habiendo una coincidencia feliz. Y Los Nocheros son conscientes de eso.





