
Lúcida, generosa y perseverante
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l Gisela Timmermann (Mozarteum): "Tuve la suerte de acompañarla en esta hermosa aventura durante 40 años. Afortunadamente teníamos un gran entendimiento en el que cada una aportaba lo suyo. Nos queda el ejemplo de su visión de futuro y de su generosidad".
l Oscar Strasnoy (desde Berlín): "Jeannette fue uno de esos personajes extraordinarios que la alta sociedad argentina nos concede cada tanto. Algo así como Victoria Ocampo en las letras, se podría decir que hubo Jeannette en el nebuloso territorio de la música de arte. Trajo, de la mano de Gisela Timmermann, a lo más brillante de la élite musical mundial. Además nos ofreció a muchos la posibilidad de formarnos. Fue un substituto ad honorem al vacío cuasi absoluto de la cultura estatal. Con Jeannette se va medio siglo de siembra".
l Bruno Gelber: "Despido a Jeannette con el agradecimiento de que fuera la primera persona de una sociedad importante que creyó en mí. Era una mujer espléndida a cuyo femenino encanto jamás me pude sustraer".
l Rafael Gintoli: "Quiero recordar a Jeannette con gran alegría, la alegría que vivía el público que amaba los Conciertos del Mediodía, junto a los conciertos del Mozarteum de la noche. Jeannette transmitía alegría no sólo al organizarlos, sino en recibir a sus artistas. Nos tuvo en la palma de su mano".
l Alejo Pérez: "Jeanette, verdadera alma máter del Mozarteum, logró plasmar durante décadas un triple ideal: la aspiración al más alto nivel artístico posible; posibilitar el acceso de la música a toda la sociedad; el apoyo comprometido a jóvenes que necesitaran perfeccionarse. Músicos y melómanos no podemos dejar de sentir una profunda tristeza por su partida".
l Pablo Saraví: "Jeannette fue una matriarca de la cultura musical argentina. Siempre fue muy amable, una linda presencia que dejó las bases de un Mozarteum con muchísimos años por delante".
l Mario Benzecry: "Su dedicación para que la música llegue a todos fue algo ciclópeo; incluso en los momentos más difíciles del país logró que no decayera el nivel musical trayendo a los mejores. Fue fundamental su incondicional apoyo a los jóvenes músicos, mediante becas, de las que fui uno de los primeros beneficiarios".
l María Sáenz Quesada: "Admirable mujer, modos suaves de gran señora y firmeza de hierro para fijarse un objetivo y cumplirlo. Me gusta recordarla como sucesora de Mariquita Sánchez y de aquellas damas de otro siglo que desafiaron las dificultades para que nuestra cultura se conectara con el mundo".
l Nelson Castro: "Se fue alguien que contribuyó a construir el patrimonio cultural de los argentinos, trabajando con enorme valoración a los artistas y una vocación permanente para traer lo mejor de la música mundial".
l Ivonne Bordelois: "Había en ella un señorío calmo, lúcido y afectuoso que nos aseguraba que todo lo que emprendiera estaría respaldado por un acabado conocimiento de la calidad que exigían espectáculos, intérpretes y creadores".
l Marta Minujín: "Era una mujer abierta, le gustaba el arte de vanguardia. Jeannette era un ángel que iba en el espacio, ella misma era la música, una serie de sonidos que se desplazaban en el aire".
l Santiago Kovadloff: "Contribuyó como pocos a crear una Argentina paralela y antitética, a la que se agota en nuestra mediocridad política. Mientras el país se hundía en su creciente despersonalización republicana, supo dar sostén al reconocimiento mundial del talento argentino. Su muerte no deja un vacío. Deja una plenitud maravillosa".



