
Raly Barrionuevo: el circo y el milagro
Presentación del álbum "Población milagro". Raly Barrionuevo (composición, voz y guitarras), Daniel Benito (piano, guitarra y coros), Ernesto Guevara (guitarra y coros), Eduardo Ramírez (bandoneón y acordeón), Cristian Banegas (bajo, guitarra y coros), César Elmo (batería y percusión). Invitadas: Elvira Ceballos (piano), Susana Escribano (voz). El viernes, en el teatro Ateneo.
Nuestra opinión: Bueno
Raly Barrionuevo toma el seudónimo de Eduardo Toledo para liderar la "orquesta criolla" que abre el show. Así comienza la presentación del disco "Población milagro", con un gusto que el artista santiagueño quería darse: recrear un conjunto de guitarras, bombo, bandoneón y piano, con músicos que, a pesar de su juventud, adoptan gestos de vieja usanza y lucen la pulcritud de sus trajes oscuros (algo así como un "Glorias porteñas" pero con folklore del noroeste argentino).
Usan otros nombres y sus apellidos maternos para desplegar un repertorio de temas tradicionales (que hoy se escuchan con frecuencia) aunque con un sentido de homenaje que, por su sinceridad, evita la caricatura.
María Leonor, que es en realidad la cantante Susana Escribano, aporta una zamba. Luego Toledo la saca a bailar la "Chacarera del rancho". Después entra una pareja de bailarines para el "Gatito de mis pagos". Elvira Ceballos le saca chispas al teclado y más tarde sostiene la voz del cantante para una versión de la bellísma "Zamba del Angel", que hace tiempo escribieron Hugo Díaz y Ariel Petrocelli.
Como en una fiesta, la noche toma calor y color. Sigue con una milonga de Julio Lacarra y con otros tradicionales como "Añoranzas". Pero todo esto es apenas el comienzo, el grupo soporte que tras una decena de temas deja lugar a Raly (ya sin el personaje Toledo) y su banda en un recital extenso, con momentos para el debe y el haber.
El segundo bloque es dedicado a los estrenos del nuevo disco. "Dime qué llanto te hizo nacer a la realidad", entona Barrionuevo en "A volar", cuando todavia no promedia un show de casi tres horas y más de 30 títulos. Seguramente de allí saldrán muchas respuestas y matices que Raly podría tamizar para unificar un poco más su sonoridad. También sobran largas aclaraciones sobre cada tema, zapadas de bajo y batería o pasajes de piano con hits clásicos de Mozart y Beethoven como un entretenimiento para los cambios de vestuario.
Por suerte no llegan a opacar la labor de este músico que cada vez compone mejor, clama por la esperanza desde un espíritu crítico y realista, busca decir bastante con sus versos y esquiva los mandatos del negocio musical. El mismo que arenga con los temas "Somos nosotros" y "Como danza la esperanza", que rescata "Zamba y acuarela" (de su primer disco, "El principio del final"), que larga chacareras y gatos poderosos del álbum "Circo criollo"; que vuelve a la balada en un modo tan personal, coquetea con el reggae y muestra, aunque lejos del rock, una actitud rockera, y luego madura la versión de "Hasta siempre" y del exquisito "Cuarto menguante". Ese que lleva su firma, como la mayoría de la canciones de este espectáculo que muestra hasta dónde el talentoso Barrionuevo tiene acumulado en su haber. Ya vendrá (ojalá que así sea) el tiempo de cerner y luego volver a avanzar en su firme camino.



