
Tras las huellas de papá Elvis
A los 35 años, intenta que su trabajo "To Whom It May Concern" le permita ser algo más que una figurita de tabloides
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HOLLYWOOD, California (The New York Times).- Si se le pregunta a alguien acerca de un álbum de Lisa Marie Presley la palabra escéptico aparecerá inmediatamente.
Es que la única hija de Elvis y Priscilla Presley ha sido figurita de tabloide desde que nació, hace 35 años, y hasta el momento ha hecho poco para demostrar que no merece semejante destino.
Su matrimonio con Michael Jackson en los años noventa, que duró sólo veinte meses, el pudoroso beso que se dio la pareja en la entrega de los premios MTV, televisado a todo el mundo, y su famoso enojo en una entrevista para "Primetive Live" cuando se le preguntó sobre la relación entre ambos consolidaron su imagen como alguien impredecible y un tanto vulgar.
Que poco más de un año atrás se haya casado con el actor Nicolas Cage y se haya separado luego de cuatro meses sólo empeoró las cosas.
El propio camino
Esta historia difícilmente pueda predisponer a alguien para tomar en serio a Lisa Marie Presley como artista. Pero justamente es lo que ella quiere lograr con su álbum "To Whom It May Concern", que sale a la venta en los Estados Unidos esta semana.
Producido por Eric Rosse, que ha trabajado previamente con Tori Amos, el disco es una fuerte y sorprendente declaración sobre lo que ha sido su vida y en lo que querría que se convirtiera. Sin embargo, se hace difícil ver a una persona tan privilegiada como Lisa Marie Presley como alguien desvalido. Según la revista Forbes, Elvis Presley Enterprises, empresa de la que ella es dueña exclusiva, ganó 37 millones de dólares en 2002, un número que no llegó a reflejar las ventas millonarias del álbum de su padre "30 N° 1 Hits", que salió después de mediados de año. Pero ella ve "To Whom It May Concern" como su oportunidad de ser alguien importante. Y no quiere fallar.
Parada frente a los seis músicos de su banda, en una sala de ensayo de North Hollywood, Presley parece menos una glamorosa estrella pop que una chica descontenta y medio punk de escuela secundaria. Físicamente es pequeña y está vestida con un buzo naranja, pantalones anchos marrones, zapatillas y lleva el pelo atado. El plan es tocar en clubes, en mayo y junio hacer algunos shows promocionales para radios y luego una gira como soporte de algún artista.
Luego de que la banda terminó una agresiva interpretación de "Better Beware", Presley descarga su bronca por los errores que había cometido. "Fue terrible -dijo-. Todavía no le encuentro la vuelta a esta versión." El extenso final del tema "Indifferent" la pone impaciente: "Parece que fuera a durar para siempre", dice. Su manager, Scooter Weintraub, la calma. "Frente al público se va a sentir diferente", le asegura.
Un rato después, Lisa Marie Presley se sienta en un sillón medio desvencijado a un costado del estudio. "Me sale mejor cuando nadie me está mirando -bromea-. Pero voy a tener que resolverlo. Probablemente tenga que hacerlo tres o cuatro veces hasta sentirme cómoda, pero me encanta tocar con la banda. Eso es lo importante para mí. En cambio, ir de aquí para allá para promocionar el álbum no me resulta tan fácil."
El mes pasado, Capitol Records lanzó a las radios "Lights Out", el primer simple de "To Whom It May Concern". Como parte del esfuerzo para cambiar su imagen, Presley recorrió el país para una serie de entrevistas radiales. "Lights Out" incluye algunas de las imágenes más personales del álbum. Fue por eso que ella se oponía a que fuera el primer simple. "Someone turned the lights out there in Memphis" (alguien apagó la luz allá en Memphis), dice la letra. "That´s where my family´s buried and gone/Last time I was there I noticed a space left/Next to them there in Memphis" (allí está enterrada mi familia/la última vez que fui descubrí que había un espacio/junto a ellos allí en Memphis). "No quería ser predecible ni hacer referencias a mi propia historia", dice sobre los motivos por los que no la quería como adelanto. "Me preocupaba que fuera en contra de lo que estoy tratando de hacer, que es dejar mi propia marca. Pero finalmente me convencía de que podría ayudar a aclarar las cosas."
La canción ha sido bien recibida. "Bluseada y agridulce, es lo suficientemente buena como para haber puesto orgulloso a papá", la calificó la revista Entertainment Weekly, y el tema fue incluido en la lista de rotación de las radios más importantes de los Estados Unidos.
Pero los locutores que la entrevistas parecen estar sólo interesados en preguntarle sobre Jackson, sobre todo luego del documental "20/20", que ha vuelto a abrir la controversia acerca de su obsesivo interés por los niños, sus cirugías plásticas y sus rarezas. Ella se toma el asunto con prudencia.
"Hace mucho tiempo que dejé eso atrás", dice sobre su matrimonio con Jackson, del que se divorció en 1996. "Yo era bastante joven, y trataba de decidir qué podría ser mejor para mí: estar con alguien que no tuviera nada y que quedara opacado y sin ego porque se convertiría en un Presley o estar con alguien cuya situación fuera comparable a la mía." Antes de Jackson, Presley estuvo casada seis años con el músico Danny Keough, con el que tuvo dos hijos y con el que sigue manteniendo una estrecha amistad.
"Esperaba que fuera algo más parejo -continúa hablando sobre Jackson-. Estaba enamorada de él y nunca actuó de la manera en que se lo muestra en esa entrevista. Me sentí mal, el director lo siguió durante ocho meses y todo el material quedó resumido en dos horas. Así podés manipular las cosas de la manera que quieras. Podrían hacérmelo a mí. También leí acerca de todo ese asunto del voodoo -dice, en referencia a un artículo de Vanity Fair que acusa a Jackson de haber pagado a alguien para que haga hechizos contra quienes él considera sus enemigos-. Ya eso no puedo seguirlo, es demasiado loco y no me causa ninguna gracia."
Defender al padre
En "Nobody Noticed It", Presley se refiere al documental sobre los últimos días de su padre de "E! True Hollywood Story", que, según ella, "atenta contra su dignidad". Allí canta "And I wanted you to know that I haven´t forgotten/Well, they tried to make you look broken/But not while I´m living" (Quiero que sepas que no te olvidaré, tratan de mostrarte quebrado pero no será así mientras yo viva). Esta búsqueda de respeto, este deseo de no ser simplemente una caricatura, es su lucha, tanto como la de su padre.
Lisa tenía nueve años cuando su padre murió, en 1977. Su relación había sido muy cercana y este ejemplo basta para ver cómo él la consentía: cuando dijo que no conocía la nieve, Presley fue con ella en un avión privado a Idaho. Aterrizaron, ella jugó en la nieve una media hora y volvieron. "Sé que me adoraba -dice, sonriendo al pensar en su padre-. No era que pensaba "oh, vamos a volar" o algo por el estilo. Nunca pensé que era extraño. Simplemente sabía que era su forma de demostrarme su amor. Eso también se me ha convertido en un problema en mi vida amorosa. Siempre busco alguien parecido a él, y nadie se le puede comparar. Era extraordinario, no sólo como artista, sino como persona. Sí, cantaba bien, y sí, sus canciones eran fantásticas, pero más allá estaba él, que era más grande que la vida, y todavía lo es."
Ahora, a punto de editarse "To Whom It May Concern", ¿todavía tiene miedo de las comparaciones? "Tengo que dejarlo a un lado -dice, respirando profundamente-, si no, me voy a volver loca. Y no está bien dejar de hacer cosas por miedo. No creo que lo que hago sea como lo que él hizo, nunca dije que fuera así. Es mi propia historia. Estoy tratando de ser una artista, no de ser la niña de Elvis Presley. Pero tampoco quiero huir de ello."
La música, una ayuda para vivir
Aunque 35 años parece demasiada edad para que un artista lance su álbum debut, Presley ha dicho estos días que la música fue siempre su primer amor. "Mi madre vino un día a los ensayos -recuerda- y dijo: "Me acuerdo de que cuando tenías tres o cuatro años no querías ir a jugar con tus amigos porque preferías quedarte escuchando tus discos". Siempre estaba poniendo música en mi cuarto, fue lo que me ayudó a atravesar aquellos difíciles tiempos de mi vida."
Entre sus artistas favoritos, Lisa Marie cita a Aretha Franklin, Pat Benatar, Heart y Amos, "todas mujeres fuertes", dice.
A través de los años tomó clases de canto, escribió canciones y grabó algunos demos en los estudios que construyó en sus varias casas. Pero siempre fue renuente a comenzar una carrera como cantante, en gran parte porque temía la inevitable comparación con su padre.
Matrimonios
- En 1988: con Danny Keough, un músico poco conocido con el que tuvo dos hijos en los seis años que estuvieron casados.
- En 1994: con Michael Jackson, del que se divorció en 1996, tras veinte meses.
- En 2002: con el actor Nicolas Cage. La boda fue en Hawai, pero esta vez el matrimonio sólo duró cuatro meses.
Preferencias musicales
- Aretha Franklin, Pat Benatar, Tori Amos y Heart: son sus artistas favoritas, "todas mujeres fuertes".
Sus canciones
- "To Whom It May Concern": su primer álbum, que sale a la venta en los Estados Unidos esta semana. No se editaría en la Argentina.
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