"Volví a mis orígenes musicales"
Pedro Aznarhabla sobre su nuevo disco, Quebrado, los primeros años del rock y su amistad con Charly García
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Detrás de esta máscara hay un niño asustado ", canta Pedro Aznar en la canción que abre su nuevo disco de estudio, Quebrado , un álbum doble dividido entre sus composiciones nuevas y covers de artistas como Yupanqui, Nick Drake, Sting, John Lennon, Paul McCartney y George Harrison. Cinco años separan este disco de la última vez que entró a grabar a un estudio. Fueron diez días, donde se encerró con los músicos de su banda para tocar y cantar en directo. El resultado es un álbum, que presentará en vivo esta noche en el Teatro Coliseo, y en el que el músico se reparte entre su tarea como compositor y como intérprete, dos oficios que conoce muy bien.
"Siempre sentí que en la interpretación había tanto arte como en la composición, cosa que en el mundo del rock de los sesenta en el cual yo crecí era una cosa un poco mal vista. Si vos hacías rock tenías que componer tu propia música. Hacer canciones de otros era tomado como un hobby menor, porque era un momento de compromiso político y todo era heavy. En esa búsqueda se perdió de vista que una interpretación es una recreación. Depende como lo hagas no aporta nada o puede ser un momento artístico muy importante", cuenta Pedro Aznar.
Su voz rebota en el silencio de templo de su casa. La luz de invierno se filtra por el balcón. Una imagen de Buda y un cristal de cuarzo resaltan en una mesa ratona. Alrededor, discos de todos los géneros. Un piano divide la sala a la mitad. Dos gatos buscan el sol, Pedro los acaricia.
-¿Cuál es el hilo conductor entre músicos como Yupanqui, Nick Drake o Lennon, que aparecen versionados en tu disco?
-Mi vida. Todo eso pegó en mí y dejó su huella. Yo soy producto de todo eso.
Su rostro de niño asustado -mira con desconfianza, como los gatos, hasta que se siente a gusto- muestra a un artista adulto, pero con el aire inocente de aquel chico de Liniers, que cantaba canciones de Charly García a los 12 años. Después vino toda su historia gruesa, como bajista prodigio de Madre Atómica y Alas y la llegada a la gran máquina del progresismo pop de Serú Girán en los ochenta. Sentado en un cómodo sofá mira su vida como una espiral que lo devuelve a ese impulso inicial que lo llevó a subirse a un escenario. "Esta es una pisada fuerte sobre mis raíces -dice sobre este CD y el presente artístico-. Es una mirada a mis orígenes musicales. A la vez, esto de escribir canciones nuevas me sumerge en la incertidumbre de lo que vendrá. Está la música propia y la energía eléctrica y directa del rock que a mí me hizo ser músico. De cuando escuché rock por primera vez y dije quiero ser eso".
-Dentro de tu repertorio, otra vez aparecen canciones de integrantes de los Beatles ¿Qué significaron para tu generación?
-En realidad soy de una generación posterior a Los Beatles. Cuando empezaba a disfrutarlos se separaron. Pero lo que recuerdo de esa época es a los amigos de mi hermana mayor que venían a mi casa con discos de Zepellin, Hendrix y Los Beatles. Para mí, un chico con aires de pueblo era un flash. Recuerdo los sesenta como ese olor a flores en primavera; esos fríos que escarchaban las zanjas en invierno; remontar barriletes; correr por las calles de tierra y el hombre que llegaba a la luna. En el aire había una sensación de que todo era posible. Después se desmoronó, pero era una buena hipótesis de trabajo.
-Otro referente en tu vida parece ser Charly García, que incluís en una versión de "Confesiones de invierno"....
-Fijate que soy de una generación de quiebre. Charly era mi maestro y después fue mi copiloto. A los 12 años aprendía el arte de hacer canciones con su música, y después la vida me dio la posibilidad de componer juntos en Tango 4 .
-Vos que lo conocés, ¿cómo ves su situación actual?
-En realidad, siempre fue de hacer desmanes y quilombos. Aunque ahora son circunstancias muy distintas. Desde que se internó lo vi una sola vez. Después empezó a pasar lo de los cambios de clínica. Tengo muchas ganas de verlo. Yo quiero tener una charla muy honda y larga, de corazón a corazón. Quiero saber verdaderamente en qué lugar está, cómo se siente, y de qué manera puede servir estar al lado de él en este momento. Hubo momentos en que tuvimos charlas muy profundas. Charly es un tipo muy especial y de una inteligencia asombrosa, pero además es un tipo muy tierno, que no deja ver ese lado vulnerable.
-¿Qué cosas aprendiste con él que aplicas a tu música?
-El tiene una visión de la música que tiene mucho de fan. Nunca perdió ese espíritu de adolescente entusiasmado con los Beatles y Hendrix. Tal vez sea una de las cosas que me marcaron de él y que se ve mucho en el sonido de mi nuevo disco. Compone y toca su música con el entusiasmo de quién se aprende un tema de los Who y se lo muestra después a los amigos. Otras cosas notables son su desparpajo y su falta de preocupación por el detalle fino, que si bien lo llevó a hacer algunas cosas poco presentables, en su gran mayoría, lo han llevado a pegar triples saltos mortales y salir siempre bien parado.
-En cambio, vos sos un detallista.
-En mí, es inevitable que pase eso. Yo pienso que Dios está en los detalles.
Para agendar
Pedro Aznar, el cantautor presenta las canciones de su disco Quebrado
Teatro Coliseo, Marcelo T de Alvear 1125. Hoy, a las 21.30. Desde $ 50."




