
Ni humor ni suspenso
The mysteries of Laura / Creador: Jeff Rake, sobre Los misterios de Laura, de Carlos Vila y Javier Holgado / Elenco: Debra Messing, Josh Lucas, Janina Gavankar / Emisiones: los lunes, a las 21, por Warner.
Nuestra Opinión: Regular
Podríamos definirlo como "el plan Debra Messing": el procedimiento por el cual los creadores de una serie pueden dedicar apenas unos minutos a escribir la historia de su personaje central. Para qué molestarse, si viene incluido en el cachet de la hábil comediante y su luminosa melena rojiza. Bastan cinco minutos de Los misterios de Laura para aventurar que en la presentación del proyecto a los ejecutivos de la cadena NBC, Laura Diamond fue descripta como "un personaje tipo Debra Messing", porque eso es lo que es.
Es otro vehículo para el lucimiento de la actriz que fracasa en tal propósito porque, en realidad, no le plantea ningún desafío (véase Smash). Por el contrario, para tener algún peso dramático depende enteramente del conocimiento de su "persona" televisiva, una suerte de taquigrafía arquetípica (sus personajes son competentes en su trabajo, miserables en el amor, tan neuróticos como sinceros). Y, a pesar del carisma de Messing, es más bien poco lo que tiene para hacer en esta historia, más que una rutina algo mecánica de sus grandes éxitos: pasar papelones (especialmente aquellos que involucran aparatosos intentos de seducción), tirar one-liners tipo vodevil y recordarnos que su sentido del timing cómico y su arrojo escénico tienen pocos rivales en la pantalla chica. Cuando le dan con qué ejercitarlos, claro.
Justamente comparada con Lucille Ball en sus épocas de gloria en Will & Grace (o en una vena algo más agridulce, en The Starter Wife), nadie recordaría el paralelo al ver ciclos como éste, que encuentra a Messing convertida en una dura detective neoyorquina que intenta domar a dos mellizos revoltosos y olvidar a su ex marido -ahora su superior-, gracias a una trama obtusa y desprolija que descuida tanto la intriga policial (las resoluciones se ven venir a kilómetros) como la construcción de personajes (los comportamientos inverosímiles minan ese inagotable reservorio de buena voluntad que provoca la actriz).
Para quienes siguen con interés su carrera, el éxito imprevisto de la serie en su país de origen -ya fue confirmada una segunda temporada- es una noticia agridulce: habrá que esperar al siguiente proyecto para descubrir lo que realmente es capaz.




