Perry Farrell: "Si yo era egoísta, Lollapalooza no duraba"
El músico afirma que el festival fue "un mecanismo de supervivencia" ante los cambios de la industria, que en estos 25 años aprendió a acompañar
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No resulta difícil ver a Perry Farrell pasear en un carrito de golf por el predio del Lollapalooza. Todos los años la imagen se repite, y esta vez el creador del festival está vestido como si efectivamente hubiese terminado de jugar en un club de golf de country y se dispusiera a tomar algo con sus amigos: coqueto sombrero de paja, saco azul oscuro entallado, camisa a tono, pañuelo al cuello, jean achupinado y botitas marrones. Este Farrell, el productor-empresario, parece una persona totalmente distinta de la que (cada vez menos seguido) se sube a los escenarios a rockear con Jane's Addiction, la banda cuya primera separación dio vida al megaevento que tuvo este fin de semana su tercera edición en la Argentina.
Hace 25 años, Farrell decidió que la gira despedida de su grupo no se haría siguiendo el manual de estilo rockero, sino que se trataría de un festival que terminó por convertirse en una marca a nivel internacional. "Ese mismo año, en 1991, me di cuenta de que iba a ser algo que excedería la despedida de Jane's Addiction -contesta siempre con una sonrisa, sentado en su camarín-. Internet empezaba a gestarse como algo importante, Napster ofrecía música gratis a todo el mundo y las discográficas ya no pagaban las giras de las bandas, Lollapalooza nació como un mecanismo de supervivencia."
-Toda crisis es una oportunidad...
-Exacto, la música online hizo que los que te decían "yo soy un tipo del rockabilly" también tuvieran en sus iPod algo de hip hop, pop y hasta heavy metal. Eso quise hacer yo con el festival desde el primer año. Amo la música, crecí viendo cómo mis ídolos musicales tenían sus propios aviones. Led Zeppelin tenía el suyo. Pero en ese momento me di cuenta de que así no iba a conseguirlo, porque la industria se estaba acabando y no había plata en ningún lado. Sabía que si colaboraba con mis pares y estábamos dispuestos a abrir las formas y que el pedestal se hiciera cada vez más grande, iba a salir bien. Si yo hubiera sido egoísta, Lollapalooza no habría durado.
-En su momento, el festival fue el refugio de lo que se llamó Nación Alternativa, pero ahora el público es muy heterogéneo. ¿De qué manera te vas adaptando a los cambios en los gustos y las costumbres?
-Esto es lo bueno de los avances tecnológicos: te permiten estar más cerca de la gente y no perderte de nada. Ahora estamos desarrollando una aplicación para el celular, un componente interactivo en el que podés jugar y ganar tickets para otros Lollapaloozas, pero también se destina presupuesto a desarrollar la música en escuelas para que se formen artistas integrales, todo desde un juego en tu celular. Lo que importa es que el mensaje que quiero dar es simple y siempre es el mismo: amor, paz y celebración, a eso apunto. Y veremos cuán lejos puedo llegar.
-¿Cómo proyectás el futuro del festival desde que el año pasado se te abrió el mercado europeo con Alemania?
-Ganamos el premio a Mejor Festival en Europa en nuestro primer año, y es porque gastamos más plata que los demás. Tenés que invertir para que la rueda se alimente y a mí no me importa gastar plata en detalles. Les pago a artistas para que intervengan los backstages, que esté todo pintado, y lo cierto es que podría no hacerlo. Pero todas las paredes serían negras y aburridas. Voy a todas las ediciones, hablo con la gente, los artistas, es importante estar presente. Pasa como con tu familia, no podés esperar que tus hijos te amen si vos no pasás tiempo con ellos. Cuanto más foco pongas en tu objetivo, mejor va a salir.
-América latina ya parece una región establecida para el festival. ¿Qué expectativas tenés para los próximos años?
-Ahora me voy a la Isla de Pascua a reunirme con todos mis socios de acá para analizar cómo le fue al festival este año y planificar el que viene. Mantenerse concentrado. Espero que continuemos creciendo, los artistas tienen que evolucionar a la par del público. Si viene más gente, entonces el artista y el festival tienen que estar a la altura, lo que tenemos que hacer es ofrecer más calidad e integridad, continuar dándole valor al festival.
-O sea que habrá un Lollapalooza Argentina 2017.
-Sí, definitivamente.





