Con un repertorio enfocado en la canción romántica, los músicos despejaron prejuicios y se involucraron con poetas que no habían transitado

Baglietto y Vitale: un festejo “romántico”, los secretos de la convivencia artística y el proyecto que desean concretar

Además de sus nutridas y reconocidas trayectorias como solistas, han construido una sociedad musical que celebra sus 35 años de permanencia con el lanzamiento del disco Bodas de Coral y una gira que los llevará por todo el país

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Dicen que el tango espera. Que la profundidad de sus letras, esas que de traiciones, amoríos no correspondidos y noche dicen mucho, se puede impregnar mejor cuando se tiene vida vivida. Con el bolero y la canción romántica acaso suceda lo mismo. “Qué profunda emoción, recordar el ayer”, sostenía Charles Aznavour.

El ayer es una construcción y así lo entienden Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale, quienes están abocados a pensar el amor para celebrar sus “Bodas de Coral”, lo que marca los primeros 35 años de esa sociedad artística que le deparó, y le depara, grandes momentos a la música popular de nuestro país.

“Seguir mientras nos dé la cabeza y el corazón”, se esperanza con buen sustento Baglietto, el rosarino que fue parte de una trova imprescindible en la década del ochenta y que construyó una carrera solista que, rápidamente, lo posicionó en un lugar privilegiado. Actuar para vivir, definía en su segundo disco, allá en los primeros años de la década del ochenta. El mantra fue un suceso y la definición de un camino. Cumplió 70 años y jamás paró.

“Nos gusta encontrarnos a tocar, nunca nos aburrimos, no tuvimos conflictos profundos, siempre nos pusimos de acuerdo en todo”, marca el terreno de movida Vitale, el destacado compositor, instrumentista, arreglador y productor -nacido hace 64 años en la localidad bonaerense de Villa Adelina-, quien es un todoterreno que se mueve entre el jazz y el tango y el rock, el folclore y el blues con total comodidad, habiendo realizado colaboraciones con artistas como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota o Dino Saluzzi, entre tantos otros.

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Bodas de Coral no es solo un aniversario para celebrar, es también el nombre del disco con el que Baglietto Vitale vuelve a recorrer los escenarios y ofrecer su material en vivo. El tour, que se inició en el barrio capitalino de Villa Devoto, hará parada en Morón, Canning, Pilar, San Isidro y Quilmes y se anclará con una gran puesta en escena en el Auditorio de Belgrano del barrio homónimo.

-El nuevo material apuesta a un repertorio tradicionalista y algo impensado en ustedes, abarcando títulos como “Penumbras”, de Sandro, o “Cartas amarillas” de Nino Bravo.

Vitale: -No queríamos hacer boleros, sino canciones de amor.

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Baglietto: -Algunas de esas canciones, en su momento, las mirábamos de costado. Nos sentíamos rockeros, entonces Leonardo Favio, Nino Bravo o Sandro no iban con nuestro ADN. No era lo que elegíamos, pero, a la vejez viruela, nos pegó.

Vitale: -La edad te pone menos extremista. Cuando uno está forjando su personalidad, necesita ser de esa forma, pero, con el tiempo, eso pasa. Los jóvenes actuales son bastante más abiertos.

Baglietto: -Los de nuestra generación somos más cascotes.

Vitale: -Sin embargo, en 2018 hicimos un homenaje a la música beat.

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Baglietto: -Fue un 14 de febrero, Día de los Enamorados, en el Rosedal.

Vitale: -Juan cantó “Ella ya me olvidó”, de Leonardo Favio, y resultó hermoso, a pesar que antes formaba parte de un repertorio que mirábamos de costadito.

Bodas de Coral incluye ese clásico popular y también se despliega en la poética de Alejandro Sanz, Pablo Milanés y Joan Manuel Serrat.

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“Es difícil cantar esas cosas”, reconoce Baglietto. “Hay temas que tienen grandes letras”, justifica Vitale, ante la impertinencia de abordar un repertorio que, hasta no hace mucho, le resultaba ajeno. “Hasta me atrevo a cantar medio tema de ´No hace falta´, una canción de Alejandro Lerner”, adelanta el excelso pianista.

La entrevista con LA NACION se realiza en una tarde gélida que, prematuramente, se convierte en noche. La cita es en la casa-estudio de Vitale en pleno San Telmo, un edificio centenario muy bien acondicionado y con una estética donde la luz y los objetos se sumergen y se amalgaman con los instrumentos.

En el piso superior vive Vitale y, en el departamento contiguo, su hermana Liliana. Músicos, técnicos y personal de producción y prensa circulan por el eje central de la planta baja. Una especie de sala de operaciones que desparrama arte, calidez y una paleta multicolor y exqusita. Dan ganas de quedarse a vivir allí.

Semillas

-¿Recuerdan cómo se gestó la unión entre ustedes?

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Vitale: -Nos conocimos en 1978, porque Juan era la cabeza de un grupo de músicos.

Baglietto: -Era le época del “Proceso”, la idea era juntarnos y hacer algo juntos; tomar lo que Lito hacía con MIA (Músicos Independientes Asociados) en Buenos Aires. Con otros artistas, fui responsable de llevar MIA a Rosario y los Vitale (Lito y su hermana Liliana) fueron los encargados de devolvernos el favor y traer a Buenos Aires a Irreal, que era el grupo del que yo formaba parte.

Vitale: -En 1986 me propusiste hacer algo juntos y, en 1989, me planteaste hacer un disco para chicos.

-¿Para chicos?

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Baglietto: -Sí, porque me había quedado pendiente ese proyecto, dado que había trabajado con chicos durante siete años, todo eso fue antes de hacerme conocido.

-¿Trabajabas para las infancias?

Baglietto: -Hacía un personaje en espectáculos para niños y en la animación de fiestas infantiles. Cuando le propuse la idea a Vitale, me respondió “dejame pensarlo”. Al día siguiente me llamó y planteó “hagamos un álbum para grandes”. Ahí nos embarcamos en el disco que se llamó Postales de este lado del mundo. Uno de sus lados estaba dedicado a compositores clásicos de tango y folclore y el otro tenía que ver con el rock y todo aquello que era más cercano a nosotros. Ahí sentimos que podíamos aportarle algo más interesante a los compositores de tango y folclore que a los que eran contemporáneos nuestros.

Si bien algún material editado contó con algún tema inédito, reconocen que la reversión de materiales es la marca en el orillo del dúo. “Siempre pensamos que nuestro aporte se daba en lo interpretativo; Juan desde su maravillosa voz y gran cantante que hace brillar a las canciones de una manera especial y, en mi caso, desde la producción musical”, remarca Vitale.

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Los artistas se entienden sin egos encontrados, una de las claves de su permanencia
Los artistas se entienden sin egos encontrados, una de las claves de su permanenciaRocio Coelho - Gentileza prensa Loreley Ramírez

Baglietto Vitale desanduvo un primer trayecto hasta 2001 y, luego de una década donde cada uno hizo lo suyo, se volvieron a encontrar. “No tomamos en cuenta esa pausa, porque, en ese lapso del tiempo, continuamos siendo amigos y frecuentándonos”, sostiene Baglietto.

En aquellos inicios como dúo, ambos venían de varios años de intensa producción fruto de la denominada “primavera democrática” iniciada el 10 de diciembre de 1983, cuando Raúl Alfonsín asume la presidencia de la Nación.

“Había que sacarse mordazas y volver a ocupar los espacios, era un aire fresco hermoso”, rememora el rosarino. Ambos eran moneda corriente en festivales que se organizaban en la vía pública, como una forma de contrarrestar tantos años donde el encuentro ritual estaba vedado. En esa época, los medios masivos les daban mucha importancia a la expresión musical, siendo Baglietto y Vitale figuras recurrentes en las grillas de ciclos como los que montaba el comunicador Juan Alberto Badía.

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-Resulta interesante la conformación de una “marca” compartida, pero que nunca anuló sus procesos creativos individuales.

Vitale: -Eso siempre fue consensuado, la idea no era dejar lo que cada uno estaba haciendo, pero sí ponerle la energía al dúo, que es el proyecto fundamental que tenemos.

-¿Es complejo conformar repertorio para organizar cada disco?

Vitale: -Son trabajos conceptuales, cada material tiene un sentido. En este último trabajo, se trata de canciones de amor.

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-¿Qué publico los sigue? ¿Se puede trazar algún tipo de perfil?

Vitale: -En general, se trata de gente de nuestra edad. Algún pendej… también se la juega.

Baglietto: -Nos hemos ido poniendo viejos junto con la gente.

Vitale: -Muchos nos dicen “los escuchaba cuando era chico…”.

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Baglietto: -Nosotros también éramos chicos.

Vitale: -Hay algo generacional que nos une con el público, esa camada que tenía veintipico en los ochenta y que nos acompañamos hasta hoy.

Baglietto: -Reconocemos nuestro mérito de unir a algunas generaciones.

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-En 35 años, el país y el mundo, naturalmente, han cambiado. ¿Se puede trazar algún tipo de vínculo entre esos fenómenos políticos, sociales, económicos y culturales y la música que ustedes generan?

Vitale: -En esta camada de nuevos shows decidimos sumar “Mienten”, una canción de Roque Narvaja.

Baglietto: -La hacíamos hace muchos años.

Vitale: -Sobre todo, en las épocas donde la gente no tenía laburo.

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La letra del material referido -un alegato social crudo y directo- finaliza con un contundente “nací para trabajar, nací para trabajar y no hay trabajo”.

-Las razones por las que decidieron volver a incluir “Mienten” son tangibles.

Vitale: -La incorporamos en 2001 y, varios años después, la dejamos de tocar porque ya no tenía sentido, pero, ahora, volemos a hacerla, volvió a cobrar vigencia.

-Queda claro que las tragedias cíclicas de la historia van también definiendo los deseos personales, el qué contar y cómo habitarlo.

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Baglietto: -Cuando dejamos de hacerla, estábamos convencidos de que no nos estaban mintiendo, ahora, en cambio, creemos que sí.

Vitale: -“Mienten” ya es un clásico como “El témpano”, que acompaña a Juan desde hace tantos años.

Baglietto: -El tango también va marcando algo de eso, aunque no define tan puntualmente el devenir de la historia. De todos modos, al tango lo intervenimos de forma extrema.

Carlos Gardel, Homero Manzi, Homero y Virgilio Expósito, Mariano Mores y Enrique Santos Discépolo fueron algunos de los poetas que Baglietto Vitale revisitó para impartirles formas propias sin restarles identidad primigenia.

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-El flamante disco piensa en el amor de la canción romántica, pero el tango, tan transitado por ustedes, también va en busca de historias de traiciones, reincidencias, abandonos y dolores profundos.

Vitale: -Esta vez incluimos “Cuando tú no estás”, una canción de mucho amor.

Baglietto: -Son esas obras que uno escuchaba y valoraba, pero que descubre cuando se mete de lleno en ellas para interpretarlas. Los compositores del tango son impresionantes.

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“Cuando no estás la flor no perfuma, si tú te vas me envuelve la bruma”, esgrimía Carlos Gardel. En la reversión de Baglietto Vitale, aquel dramatismo también se vuelve inconmensurable y actual.

Vitale: -Tenemos nuestro corazoncito en esos temas profundos y no tanto en el entretenimiento más pasatista.

-Sus seguidores buscan eso.

Vitale: -Creemos que sí, no esperan la joda en nosotros, no creo que hagamos un disco de cumbia.

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Baglietto: -Los cambios que vamos haciendo tienen una cierta lógica. Si hiciéramos algo impensado, no solo no ganaríamos público, sino que perderíamos al que ya tenemos.

-El espectador lee la especulación y la rechaza.

Baglietto: -Mantenernos unidos durante tantos años también tiene que ver con la autenticidad.

Con trayectorias tan extensas, el vínculo con los espectadores es tan afiatado que casi conlleva ribetes familiares. “Cuando hacía Ese amigo del alma, me contrataban para tocar en casamientos”, confiesa Vitale.

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“Nuestros fans son gente de nuestra edad que te muestra su adhesión desde un lugar muy maduro, ya no es la locura de cuando éramos jóvenes, aunque nunca tuvimos un público desenfrenado. Además, nosotros no somos famosos, somos conocidos”, afirma Baglietto y su socio afirma con la cabeza en un movimiento enfático.

-¿Qué se supone que es la fama?

Vitale: -El público nunca nos molesta, no hay un acoso.

Baglietto: -Somos gente terrenal, vamos al supermercado y nos sacamos fotos con el carnicero. No somos artistas intocables.

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-Vaya contradicción la de buscar el reconocimiento y convertirse en intocable, tan habitual de ver.

Vitale: -Sucede mucho, pero también entiendo que no debe ser fácil ser un artista muy popular, aunque no justifico boludece…

Baglietto: -El “Indio” [Solari] no podía salir, vivía encerrado, se iba de vacaciones a otro país.

-¿Cómo los impactó la noticia del fallecimiento de Solari?

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Baglietto: -Era un tipo valioso, siempre me identifiqué más con sus modos y su actitud, que con su obra. Inventó cosas y seguirá siendo movilizador. No sé si alguien tuvo ese nivel de convocatoria, era un fenómeno en sí mismo, más allá de sus valores musicales.

Vitale: -Hice colaboraciones con él y hasta le pedí un videíto para un documental sobre mi familia que grabó con gusto. Su partida fue una noticia tremenda.

Convivencia

“Acá no hay competencia, pero sí mucha valoración del otro”, explica el rosarino, mientras que su coequiper reafirma y agrega: “El manejo de los egos es fundamental, conocemos el espacio de cada uno y disfrutamos mucho”. De roles definidos se trata. “Él arma todo lo que me sostiene y yo canto”, sintetiza Baglietto.

Bodas de coral, un disco que es un aniversario para celebrar, aunque ya piensan en qué harán para el cumpleaños 40 del dúo
Bodas de coral, un disco que es un aniversario para celebrar, aunque ya piensan en qué harán para el cumpleaños 40 del dúoGentileza prensa Loreley Ramírez
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-¿Cuesta definir repertorio?

Baglietto: -No. En general, Lito propone y yo acompaño y agrego lo que me parece. Se trata de coincidencias que van más allá del escenario. Es sencillo armar repertorio, porque tenemos coincidencias que van de la mano con el modo de concebir las cosas.

Vitale: -Hay muchas bandas que pueden tocar sin llevarse bien debajo del escenario, no entiendo cómo hacen.

Baglietto: -Seguramente, los mueven compromisos que no son propios, como las exigencias de una compañía de discos o porque les interesa mucho ganar plata.

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Vitale: -No poder mirarte a la cara ni ir a comer luego de un show debe ser horrible.

-Menciono a Cazzu, Paco Amoroso, Catriel, Wos, Milo J, por citar algunos ejemplos de una generación creativa, disruptiva. ¿Cómo se llevan con estos sonidos tan afianzados? ¿Cómo los ven?

Baglietto: -A quienes mencionás hacen cosas muy valorables, se trata de gente talentosa. Nosotros creemos en los hechos artísticos y todos ellos los generan. Algunos pueden resultarnos más cercanos, por un tema generacional, pero son valiosos. De todos modos, no es todo lo que se escucha en estos momentos, ya que hay cosas que no me motivan, no me producen nada.

Vitale: -Sucede que, cuando uno conoce a aquellos artistas que sentía que le eran muy ajenos, comienza a respetarlos. Desde ya, te pueden gustar o no, pero artistas no respetables hay muy pocos. Nunca hacer arte es una falta de respeto, siempre es bienvenido. No consideramos que haya música “buena” o “mala”, es muy bestial catalogar así. En cambio, hay gente “buena” y gente “de mierd…”. Quizás, la música que te puede parecer “mala” hace feliz a mucha gente.

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-¿Cómo evalúan lo que hace Lali?

Baglietto: -Es super respetable.

Vitale: -Es una mina muy activa, que vale la pena, con conciencia social que hace lo que corresponde.

Baglietto: -Es muy esforzada, laburadora.

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Lejos de los estadios monumentales, los músicos entienden que los espacios pequeños o medianos dialogan mejor con la intimidad que proponen en cada show
Lejos de los estadios monumentales, los músicos entienden que los espacios pequeños o medianos dialogan mejor con la intimidad que proponen en cada showROCOELHO - Gentileza prensa Loreley Ramírez

-En 35 años de trabajo y vida compartida, los momentos buenos y de los otros deben haber construido una buena bitácora.

Baglietto: -Hubo partidas y nacimientos. Ernesto, mi viejo, quien me acompañaba a las giras hasta que no se pudo subir más al colectivo, porque no le daba el cuerpo, falleció en 2000; estábamos muy juntos, nos abroquelamos luego de la muerte de mi mamá en 1983. Alegrías también hay muchas, mi hijo mayor nació hace 35 años, en coincidencia con el nacimiento de este proyecto artístico.

Vitale: -Nuestros viejos laburaban con nosotros, era un proyecto de familia. Mi papá murió en 2012 y mi vieja en 2018, son las dos pérdidas más fuertes que hemos tenido con mi hermana. Eran personajes, activos y creativos. Y, las alegrías, desde ya, tienen que ver con los nacimientos de los hijos, quienes, por más que sean grandes, uno está pendiente sobre qué necesitan.

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Vitale es padre de tres hijos y Baglietto, de cuatro.

Se les percibe la complicidad, las ganas de charlar indefinidamente y, como sucede en las tertulias de los que se conocen bien, las anécdotas que se cuentan son conocidas y repetidas hasta el hartazgo, pero, cada vez, como debe suceder, se llenan de nueva semántica y complicidades.

“Siempre admiré a los grandes acompañantes de los cantantes como Oscar Cardozo Ocampo o Alberto Favero. A Favero lo estudié mucho, le tomé tics. Una vez, nos vino a ver a La Casona, se sentó en la primera fila y yo toqué como el cul…Fue mucha la presión, lo quería impresionar, pero no me salió nada”, dice Vitale, entre carcajadas compartidas.

Baglietto recuerda las noches en las que los visitó Joaquín Sabina: “Nos escuchó en La Casona y en el Luna Park. Le asombraban dos cosas, que no lo invitáramos a subirse al escenario para cantar y que tuviéramos la posibilidad y la capacidad de tocar en lugares chicos y en estadios grandes”.

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Anillos, todo un símbolo de la unión de esta pareja artística que lleva 35 años de trayectoria
Anillos, todo un símbolo de la unión de esta pareja artística que lleva 35 años de trayectoriaRocio Coelho - Gentileza prensa Loreley Ramírez

-¿Qué consideran que le aportaron a la música argentina?

Baglietto: -¿Repito lo que digo siempre?

Vitale: -Lo que quieras.

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Baglietto: -Con algunas de nuestras versiones de tangos logramos acercar a un público más joven al género y, por otro lado, generamos algunas cosas de interpretación y un ambiente más acorde a lo que pensó el poeta, algo con más de recogimiento, ya que, algunos cantores de tangos, transformaron el tango en un ejercicio gimnástico, en un desafío de mostrar el engolamiento y el caudal de voz, pero sin tener en cuenta lo desgarrador de la letra que están diciendo. No se puede cantar eso con una sonrisa de oreja a oreja.

Vitale: -Si existe un aporte, fue el de darle una intimidad diferente a lo que hacemos. Logramos algo pasional y personal.

-¿Qué les falta? ¿Qué objetivo resta cumplir?

Baglietto: -Mi anhelo es poder seguir disfrutando de lo que hacemos, con tanta felicidad.

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Vitale: -No me gustan mucho los musicales, pero, alguna vez, pensé en que podríamos hacer un musical. Esta cuestión de las Bodas de Coral podría haberse pensado así. Quizás podríamos hacer un espectáculo multimedia.

-Podría suceder en cinco años, para celebrar las cuatro décadas.

Vitale: -¿Por qué, no?

Para agendar

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Baglietto Vitale, Bodas de Coral. 26 de junio, Teatro Canning; 28 de junio, Teatro Morón; 4 de julio, Teatro Gran Pilar; 15 de agosto, Auditorio de Belgrano; 29 de agosto, Auditorio de San Isidro; 6 de septiembre Teatro Cervantes de Quilmes.