Se conocieron por Instagram y, al poco tiempo, él se mudó a España; el prestigioso concertista, que le lleva 14 años, le devolvió la felicidad a la ex de Calamaro
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Instalada en España desde hace tiempo, Micaela Breque (28) vino a Buenos Aires acompañada por su novio, el reconocido pianista James Rodhes (42), y aprovechó la visita para mostrarle algunos de los lugares emblemáticos de la ciudad. Alojados en el Four Seasons –el concertista se dio el gusto de comer un choripán al borde de la pileta del hotel–, caminaron por Recoleta, deteniéndose especialmente en el cementerio y el Museo de Bellas Artes, paradas que él celebró con entusiasmo.
Aunque su historia de amor nació hace menos de un año –ella acababa de separarse de Andrés Calamaro tras siete años en pareja–, se consolidó en muy poco tiempo, al punto de que el músico británico cambió Londres por Madrid para estar más cerca de su chica. James –separado y padre de un hijo–, que tuvo una vida terrible marcada por el abuso sexual que sufrió de chico, sus adicciones, las distintas internaciones en clínicas psiquiátricas y varios intentos de suicidio, parece haber encontrado en el amor de la modelo la inspiración y el motor para renacer. “Hasta hace poco no podía ni cocinar unas arvejas. Esta noche hice atún salteado con soja y jengibre y la ensalada más colorida del mundo (y papas que no salieron en la foto). Vamos yo”, publicó en Instagram a poco de haber conocido a Micaela. Y ella comentó: “Mi adorable chef privado”. Así, como si se hubieran puesto de acuerdo para anunciar su romance por Instagram -la red social a través de la cual comenzó su love story-, Mica y James se acostumbraron a compartir postales de su felicidad con sus seguidores, pero tanto en Europa como en la Argentina prefieren el bajo perfil.
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