
Preocupación por la salud de Chiche Gelblung: está internado por problemas respiratorios
El periodista de 82 años se encuentra en el Sanatorio Mater Dei; en los últimos meses atravesó distintas complicaciones de salud y llegó a permanecer casi un mes en terapia intensiva
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La salud de Chiche Gelblung volvió a generar preocupación entre sus allegados, ya que tuvo que ser nuevamente internado. Según pudo saber LA NACION, el periodista de 82 años se encuentra en el Sanatorio Mater Dei por un cuadro respiratorio.
Por el momento no trascendieron mayores precisiones sobre el tratamiento que está recibiendo, aunque desde su entorno llevaron tranquilidad y explicaron que Gelblung fue internado “por un problema respiratorio” que se desprende de su patología de base y aclararon que no se trata de una complicación nueva. Incluso contaron que hasta el día anterior el periodista se encontraba trabajando con normalidad y “armando un nuevo programa de streaming”.
La internación se produce en medio de un año especialmente delicado para la salud del conductor, que en los últimos meses atravesó distintas complicaciones, sin ir más lejos en junio permaneció casi un mes en terapia intensiva y debió afrontar una larga recuperación luego de sufrir una trombosis en el tobillo.
Actualmente, Gelblung permanece bajo atención médica en el mismo Sanatorio Mater Dei en el que ya había sido atendido durante estos últimos episodios de salud.
Su última internación
A mediados de este año, el periodista permaneció cerca de un mes en terapia intensiva en el Sanatorio Mater Dei luego de sufrir una trombosis en el tobillo que derivó en serios problemas vasculares y obligó a colocarle dos stents en una de sus piernas.
El cuadro llegó a ser delicado y, según contó el propio Gelblung después de recibir el alta, los médicos llegaron a evaluar la posibilidad de amputarle parte de la pierna. “Se produjo una cosa insólita. Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie y el traumatólogo que quería amputar el pie. Estaba decidiendo si iba a ser abajo de la rodilla o arriba de la rodilla”, relató al regresar a la televisión.
En ese momento, también recordó la crudeza con la que uno de los profesionales le habló sobre su estado. “El primer médico que me vio me dijo: ‘Estás golpeando las puertas del cielo’, pero yo no me sentía así”, contó. A pesar de la gravedad de la situación, aseguró que estaba preparado para afrontar las consecuencias del tratamiento: “Yo ya tenía resuelto que si había que perder el pie, lo perdía. Le dije a mi mujer que si era el precio, lo pagaba”.
Finalmente, un cirujano vascular logró revertir la situación y evitar la amputación. La trombosis había comprometido seriamente la circulación de una de sus piernas y fue necesario colocarle stents. La recuperación fue larga y las secuelas continuaron durante las semanas siguientes.
Pocos días después de recibir el alta de aquella internación, Gelblung debió regresar al Mater Dei por un cuadro febril y quedó en observación mientras le realizaban estudios. Para entonces, las secuelas de la trombosis todavía condicionaban su movilidad. Cuando volvió a aparecer en televisión lo hizo en silla de ruedas y reconoció que debía atravesar una extensa rehabilitación para recuperar fuerza y volver a caminar con normalidad.
“Voy peleándola”

Un mes después, durante una entrevista con LA NACION, se mostró optimista pese a las dificultades. “Voy peleándola, porque aún no puedo caminar, pero estoy bastante bien”, aseguró.
En aquella charla explicó que todavía tenía una herida en el pie y que la falta de irrigación en la pierna había sido uno de los principales problemas. “La herida de la planta del pie, que es muy profunda, se está cicatrizando; el problema fue que no tenía irrigación la pierna, porque la arteria estaba tapada”, detalló.
Además de la trombosis y de las intervenciones vasculares, durante esos meses también había sufrido una caída en su casa. A pesar de esas complicaciones, Gelblung continuó enfocado en recuperar su rutina laboral. “Les tuve que explicar a los médicos que quería salir del sanatorio porque deseaba ir al canal, ya que no lo consideraba un trabajo, sino algo terapéutico”, contó.
Además, agregó: “Trabajar en estas condiciones es parte de mi terapia. Si no puedo trabajar, me enfermo; no puedo evitarlo”, afirmó. Y, al referirse a cómo enfrentaba los problemas de salud que venía atravesando, fue categórico: “No está en mis planes morirme”.



