
Sosa, en el largo camino del canto a la escritura
Génesis: Patricia Sosa cuenta cómo surgió la idea del musical, a partir de un libro de cuentos que publicará este año.
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"No me gusta estancarme en un lugar a esperar que me propongan cosas. Prefiero generar", dice Patricia Sosa. En poco tiempo mostrará al público el resultado de su filosofía de vida: el espectáculo musical "Las hijas de Caruso" -que escribió, coprotagoniza y coproduce-, un CD con las canciones de la obra y el libro "Código de barrio", con cuentos escritos a lo largo de varios años.
La incursión en el ámbito de la escritura y la actuación -hasta ahora sólo había participado en el ciclo televisivo "RR.DT"-, no la alejarán de su carrera musical. "Quiero probarme en otras cosas. Pero ni loca dejaría de cantar: es mi gran pasión", comenta después de pasar varios meses concentrada en la realización de "Las hijas de Caruso".
Un cuento de "Código de barrio" disparó el primer impulso para recrear en otro ámbito una nueva historia. "Tenía una idea sobre un padre hostigador y algo muy común entre los inmigrantes, que llegaban a la Argentina para trabajar y se deslomaban para que sus hijos tuvieran un estudio y se convirtieran en profesionales", recuerda.
A eso se sumó una mirada sobre el panorama teatral porteño y lo que define como una consecuencia de la globalización del fin de milenio. "Me daba rabia el hecho de que mucha gente de nombre y capacitada en lo suyo fuera bochada en el casting de "La Bella y la Bestia" -explica-. Me resultaba extraño, pero tenía su lógica: no querían personalidades sino elencos grandes, tal como está ocurriendo con los grandes productores de TV. Y hablando de esto con Juan Forcada, de lo que significa demostrar destreza de alguna manera, que no es lo mismo que ser parte de un elenco, que poder sobresalir, se nos ocurrió que todas esas ideas podían conjugarse en el ámbito de la ópera, cuyos cantantes tienen un entrenamiento impresionante".
"Quería contar una historia donde pudiéramos demostrar que no es lo mismo pertenecer a un elenco que tener un nombre. Me molesta que valgan más las empresas que los propios artistas", agrega.
Aunque en principio no estaba en sus planes convertir aquella idea en letra escrita, terminó haciéndolo. "No se me hubiera ocurrido nunca guionizar -dice-, pero los autores que me gustan, tenían sus tiempos para poder comprometerse a hacerlo. Entonces decidí que mientras esperaba que alguno me contestara, iba a ir haciendo un guión. Al final terminé escribiendo una obra de tres horas y media. Después Mauricio Kartun me dijo dónde había que cortar y retocar. Ahí compacté".
De la cabeza a las manos
Paralelamente avanzaba en la parte musical del espectáculo junto a Juan Forcada. "Nunca es difícil trabajar con él. Siempre me suenan músicas cuando escribo. Pero tiro un paisaje más que una idea, un color. Eso en la cabeza de Juan es música y ésta le pasa del cerebro a las manos. Inmediatamente me da mucho más y me sitúa exactamente en ese lugar. Es fantástico", comenta Sosa, que también asegura que el trabajo del director musical de "Las hijas de Caruso" es otro de los platos fuertes que deleitará a la platea.
Como Forcada, también Valeria Lynch participó en la gestación del espectáculo de su amiga y colega. "Somos dos almas gemelas, ambas tenemos una gran capacidad de trabajo. Y Estela Leiva trabaja tanto como nosotras. Nos costó encontrarla, pero esa búsqueda tan prolongada valió la pena."
La búsqueda de la otra hija
"Cuando apareció Estela Leiva en el casting, Patricia me llamó súper ansiosa. "¡La encontramos! Canta bárbaro. Es linda"", me decía por teléfono casi sin respirar y agregaba que era humilde y buena, cosa que también nos interesaba, porque no se puede trabajar en un mal clima", comentaba Valeria Lynch del día en que pudieron definir quién sería Victoria, el personaje que iba a interpretar Nacha Guevara.
"Necesitábamos a alguien que laburara a la par nuestra; con la misma onda, pero con placer", agrega Patricia Sosa, y recuerda entre risas cómo fue el primer encuentro con Leiva."Le dimos una canción dificilísima para probarla y se mandó en un tono altísimo. Su voz me aplastó contra la silla. Yo estaba comiendo galletitas y se las tiré. Le dije "¿viniste a humillarme?". Después me contó que se fue atónita del casting porque no supuso que iba a terminar haciéndose cargo de un protagónico".
"Todo fue muy fuerte para mí. Cuando me dijeron que quedaba para el personaje de la hermana menor, no entendía nada", agrega Leiva, que un par de años atrás integró un elenco de Pepe Cibrián y, en la lírica, participó en el espectáculo que reinauguró el teatro Avenida.



