
La violencia y los jóvenes en una obra
Es un trabajo que Patricia Zangaro hizo para adolescentes y que hoy dirige Alejandro Ullúa
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Hace diez años, la dramaturga Patricia Zangaro trabajaba en el tercer año de residencia de la escuela de actuación para adolescentes, de Raúl Serrano, en el proceso de creación de una pieza. En aquel grupo tenía sólo un muchacho, y el resto eran mujeres. Apareció la idea de un burdel, de un conscripto, y se generó un universo que culminó en Hic et nunc (Aquí y ahora) .
El director Alejandro Ullúa ya la admiraba cuando, ese mismo año, vio su obra Acto de fe entre bambalinas , en el Cervantes. Pero, según confesó, nunca se había animado a hablar con ella. "Hasta que un amigo mío ligado al teatro, al que no le gustó una obra que hice el año pasado que hablaba sobre la guerra, me regaló el libro Teatro para adolescentes , de Patricia, en el que estaba esta pieza y Como gustéis. Me dijo: «Creo que esta obra te va a gustar y la tenés que llevar adelante». Y así lo hice", recuerda Ullúa.
Zangaro se siente honrada por el hecho de que su texto pueda ser realizado con un montaje profesional. Se estrenará mañana, en el Teatro del Borde, en San Telmo.
Esta vez, los actores no son menores de 18 años, pero son muy jóvenes. Sus edades oscilan entre los 18 y los 25, y surgieron de audiciones. Los elegidos fueron Valentín Pauls (protagonista), Sol Canesa, Paula Bustos Brea, Corina Fonrouge, Paula Almirón, Clara Seckel, Fernanda Zapulla, Iara Grom y Amalia Martínez Eggink.
"En 1996, durante la creación trataba de percibir cuáles eran los intereses de los chicos, aunque por supuesto, de manera inconsciente, siempre aparecen los propios fantasmas y las obsesiones. Era pleno menemismo y todavía estaba muy vigente el caso del soldado Carrasco. Además, la televisión bombardeaba todo el tiempo con imágenes de la guerra en Yugoslavia, con los chicos armados", explica Zangaro, quien además tiene en escena la adaptación que hizo de Rey Lear , en el San Martín. "La obra tiene que ver con la muerte y, lamentablemente, es más vigente hoy que hace diez años porque después del proyecto neoliberal de los 90 se hace muy clara la cultura de la muerte, traducida en la vida cotidiana de cada uno."
La obra está ubicada en medio de una guerra imprecisa, en la que Brian, un soldado, cumple 18 años. Para celebrarlo, concurre al burdel más próximo a su trinchera, donde intimará con varias prostitutas, casi todas de su misma edad. En cada encuentro relucen la ferocidad y la violencia que lo caracterizan y que le permiten sobrevivir al horror de la masacre cotidiana, y eso da paso a su transformación en arquetipos de las grandes contiendas bélicas.
En el vestuario hay alguna similitud entre Brian, el protagonista, con Alex, del film La naranja mecánica . "Ese es el epítome de este chico, que es un germen de violencia y que conjuga en ese universo de Stanley Kubrick esa cosa de inocencia casi femenina, con una sociedad que lo impulsa a la violencia como un estilo de vida. Todos los que hacemos esto estamos en contra de la guerra en Irak o en Medio Oriente, pero también en contra de la guerra que está a la vuelta de la esquina. Hay muchos jóvenes que no tienen dinero para comer o estudiar y, lamentablemente, ven la delincuencia como única salida", explica Ullúa.
Ambos ya habían trabajado juntos en el espectáculo Retrato en blanco y negro , que recientemente hizo Marikena Monti, en el Faena.
Patricia Zangaro advierte que Ullúa diseñó una banda sonora muy elocuente que, además, combinó con las voces de Bush, Galtieri y Hitler. "No caí en obviedades y traté de hacer un collage sonoro en el que el espectador no identificara rápidamente que la música que escucha tal vez pertenezca a algo que pasó lejos y no le incumbe. Hay rock contemporáneo, pero también lamentos árabes y melodías judías. De alguna forma quería reflejar esto de la temporalidad que no se detiene", describe el director.
Apellido famoso
Valentín Pauls nunca había hecho teatro, pero tanto Ullúa como Zangaro quedaron impresionados cuando vieron por primera vez su foto en la carpeta de un representante.
"Como es un rol muy exigido, al principio pensaba en un actor como de 30 años. Es como con Romeo y Julieta . No podrían interpretarla unos jovencitos. Además, de ser un calco de su familia, Valentín me confesó que no había estudiado actuación y que no era un asiduo espectador, pero que tenía mucho interés en trabajar", recuerda Ullúa. "Está haciendo el quinto año del secundario y, para la prueba, nos impresionó con la interpretación que hizo de uno de los monólogos. Tiene potencia y a mí siempre me ha gustado trabajar con gente de la que creo que puedo sacar algo más. Tanto él como las actrices conforman el elenco ideal".
Valentín Pauls es hijo del cineasta Cristián Pauls y sobrino de Gastón, Nicolás y Alan. "Con las funciones previas al estreno, ocurren cosas llamativas, como que los espectadores no se levantan de sus butacas cuando termina la función. Quedan en un estado de shock", se ufana Ullúa. "Y eso es muy halagador", agrega Zangaro.
Para agendar
- Hic et nunc , de Patricia Zangaro.
Teatro del Borde , Chile 630, 4300-6201; los sábados, a las 23. Entrada: 10 pesos. Jubilados y estudiantes: 8.






